Showing posts with label Elisa Citterio. Show all posts
Showing posts with label Elisa Citterio. Show all posts

Sunday, August 20, 2023

Stresa Festival 2023 - The Four Seasons. Vivaldi / Richter

Foto: StresaFestival2023

Renzo Bellardone

Stresa Festival 2023 - The Four Seasons. Vivaldi / Richter Stresa Festival Hall 19 agosto James Wilton Dance James Wilton, Sarah Jane Taylor, coreografi e ballerini Brixia Musicalis Elisa Citterio, violino e direzione G. Valentini, Concerto in la min. op. 7 n. 11 a 4 violini A. Vivaldi, Concerto in si bem. magg. RV 553 a 4 violini M. Richter / A. Vivaldi, The Four Seasons recomposed

La musica meravigliosa delle Quattro Stagioni di Vivaldi, proposta con strumenti originali nell’esecuzione di una straordinaria violinista barocca come Elisa Citterio alla guida di Brixia Musicalis  rivive e prende nuova forma nell’ambiziosa ricomposizione di Max Richterr L’anteprima del festival 2023 ha presentato Luca Mosca che ha incontrato il pubblico raccontando delle “ Quattro stagioni” accompagnandolo poi alle prove direttamente nella sala del concerto. La competente presentazione è risultata vivace e brillante (peccato  un audio non perfetto ed a tratti senza uso di microfono). Le prove sono sempre affascinanti perché portano lo spettatore veramente dentro lo spettacolo! Ed anche in questa occasione è stato così: un full immersion nella stupenda musica di Vivaldi (colonna sonora di molti momenti delle nostre vite) e tra le suggestioni di luci ed ombre sul palcoscenico per la performance coreutica. Max Richter ha ricomposto il capolavoro vivaldiano con grande rispetto senza escludere l’originalità, ottenendo un risultato di contemporaneita ed attualizzazione dei simbolismi delle stagioni: Primavera/La singolarità, Estate/L’universo in espansione, Autunno/L’universo in raffreddamento e Inverno/Il calore della fine e già rappresentato sui palcoscenici di tutto il mondo, a Stresa per la prima volta viene proposto con strumenti originali da Brixia Musicalis diretto da Elisa Citterio, con ailità, semplicità ed efficacia. La James Wilton Dance, fondata nel 2010 da James Wilton, è una compagnia inglese di danza che propone questa riscrittura di Richter con grande gusto contemporaneo e atletico con sobria eleganza. I movimenti sono ben strutturati e di sincronia assoluta, che contribuisce ad assaporare l’insieme. Se gli applausi finali sono l’indice di gradimento, direi che lo Stresa Festival ha centrato l’obiettivo, rinnovando, mantenendo intatto il livello qualitativo. La Musica vince sempre.


Monday, March 9, 2020

Temporada 2020-21 de Tafelmusik Baroque Orchestra, Toronto Canada.


Foto:
Elisa Citterio, Music Director, violin
Credit: Daniel Banko, Banko Media


QUÉ ESPERARSE DE LA TAFELMUSIK BAROQUE ORCHESTRA EN 2020-21

El 19 de Febrero p.p., el Director artístico de la Tafelmusik Baroque Orchestra, Elisa Citterio, ha anticipado el programa de la Temporada 2020-21 (del 24 de Septiembre 2020 al 16 de Mayo 2021), cuyo título es Passions of the Soul (Pasiones del Alma).
Echemos una mirada veloz a programa y fechas:

Mozart Party
Septiembre 24–27, en la Koerner Hall, TELUS Centre Septiembre 29, en la George Weston Recital Hall, Meridian Arts Centre, Director: Elisa Citterio. Solistas invitadas: Masumi Nagasawa, arpa; Emi Ferguson, flauta travesera.                

Tafelmusik empieza la nueva temporada con la música solar e ingeniosa de Mozart. Citterio dirige un programa que comienza con la Serenata para la corneta del correo: ejecutada muy raramente, está dedicada al instrumento en palabra, una corneta desprovista de pistones, que señalaba la llegada del carruaje del correo. Las dos renombradas solistas invitadas, Masumi Nagasawa -arpa- y Emi Ferguson -flauta-, debutan con  Tafelmusik tocando el Concierto para flauta y arpa en Re Mayor, parte del ciclo que la orquesta dedica a Mozart. Nagasawa protagoniza también el Concierto Krumpholz, una proeza virtuosista para el arpa clásica. El peculiar sonido de los instrumentos de época le proporciona un gusto especialmente interesante a las piezas interpretadas por tres extraordinarias mujeres.

Passions of the Soul
Octubre 8–11, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre
Director: Elisa Citterio, Concebido y dirigido por Elisa Citterio, el concierto concentra en un microcosmo el tema conductor de toda la Temporada, “Pasiones del alma”. Muchos compositores del siglo XVIII se hicieron intérpretes de las pasiones del alma, que transmitían al público con sus melodías patéticas y cautivadoras. Este programa investiga cumbres y valles del paisaje emocional humano, desde la Chaconne de Lalande —inspirada en las magníficas fuentes de Versailles— a la dolida Sinfonía Fúnebre de Locatelli, a la montaña rusa emocional que experimentan los inversores de Bolsa, en la suite de Telemann, titulada precisamente “La Bourse.” En 2020-21, Tafelmusik llevará este concierto de gira en varias ciudades de Norteamérica.

Cornetto Freestyle (Cornetto estilo libre)
Noviembre 5–8, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre
Doron Sherwin, director y cornetto solista invitado. Famoso por su estilo espontáneo de ejecución, el incomparable cornetto solista Doron Sherwin se presenta por primera vez con Tafelmusik, dirigiendo los diálogos íntimos de compositores del siglo XVII, cuyo lenguaje deja amplio margen para que el ejecutor experimente y ornamente. Apreciado por su pureza de tono, por mucho tiempo el cornetto ha sido considerado el instrumento más parecido al sonido de la voz humana. Varios compositores de comienzo del barroco valoraron su timbre suave y elevado; entre ellos los autores incluídos en este concierto: Gabrieli, Buonamente, Cavalli, Schein, Purcell, Dowland, Lasso, y Phillips.

Bach Christmas Oratorio
Noviembre 26-29, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre Diciembre 1º, en la George Weston Recital Hall, Meridian Arts Centre Ivars Taurins dirige la orquesta Tafelmusik, el Coro de Cámara y a los solistas invitados: Margot Rood (soprano); Benno Schachtner (contratenor); James Gilchrist (tenor) y Peter Harvey (barítono). Ya presentado por Tafelmusik hace cinco años, el Oratorio Navideño de Bach demuestra la genialidad de su autor. Cuenta el nacimiento de Jesús en una secuencia de coros enérgicos, corales de rica armonía y arias poéticas, mientras que el tenor Evangelista conecta los pasos musicales en un arco narrativo contínuo. El Mº Taurins presenta cinco de las seis partes de esta obra maestra, en la que exuberancia, ternura y sencillez se combinan para expresar el prodigio navideño.


Foto: Sing-Along Messiah at Massey Hall
Credit: Gary Beechey

Messiah and Sing-Along Messiah
Diciembre 16–18, en la Koerner Hall, TELUS Centre Diciembre 19, en la Roy Thomson Hall Ivars Taurins dirige la Tafelmusik Baroque Orchestra, su Coro de Cámara y a los solistas invitados: Emöke Barath (soprano); Christopher Lowrey (contratenor); Charles Daniels (tenor); Philippe Sly (bajo). En Toronto, la ejecución del Mesías de Händel –en su versión “normal” y en la versión “Cantad con nosotros”–  se ha vuelto una entrañable tradición navideña. Para interpretarlo, vuelve el tenor británico Charles Daniels, mientras que los demás solistas invitados cantan con Tafelmusik por primera vez. En la versión “Cantad con nosotros”, que tiene lugar en la Roy Thomson Hall, Taurins dirige disfrazado de Händel –ésta también es ya una simpática tradición–, invitando a más de dos mil personas a cantar con él (el texto del Mesías se reparte al público con anterioridad).

Bach’s Friends & Rivals
Enero 21–24, 2021, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre. Dirigen Alfredo Bernardini y Elisa Citterio. Vuelve a Toronto Alfredo Bernardini, el carismático oboista italiano, para un programa dedicado a la música de Telemann y Fasch, dos estimadísimos amigos —y rivales— de Bach. Bernardini ha hecho una selección de conciertos y suites en que el oboe es el instrumento principal: el Concierto en Si bemol Mayor para tres oboes y tres violines, por Telemann, y la Suite Orquestal en Sol Menor, por Fasch. A futuro saldrá una grabación de estudio de este concierto, bajo la etiqueta “Tafelmusik Media”.

Beethoven Symphony no. 4
Febrero 11–14, en la Koerner Hall, TELUS Centre Elisa Citterio, director y violín solista. Kristian Bezuidenhout, director invitado y fortepiano solista. Keiran Campbell, chelo solista. Tafelmusik ha realizado en los años unas novedosas ejecuciones, con instrumentos de época, de las nueve sinfonías de Beethoven — unas interpretaciones caracterizadas por una extraordinaria trasparencia, que permiten descubrir sonidos y texturas nuevas en estas obras tan conocidas. En ocasión del 250 aniversario del nacimiento de Beethoven, Tafelmusik presentará tres piezas: la vivaz Sinfonía n. 4 y el Concierto Triple (Concierto en Do Mayor, n. 56), una obra que lleva al escenario tres instrumentos en especial —violín, chelo y piano—. El fortepiano solista Kristian Bezuidenhout, mundialmente famoso, ejecutará también el Concierto para Piano n. 2, demostrando su asombrosa capacidad de sacarle, a un piano de la época de Beethoven, una serie tan impresionante de sonidos.

Reflections of Mary (Reflejos de María)
Marzo 25–28, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre Ivars Taurins dirige el Tafelmusik Chamber Choir La figura de María, madre de Jesús, es protagónica en este programa de música coral francesa que nos lleva del siglo XVII al siglo XX. El lirismo y la fuerza expresiva de la última misa compuesta por Charpentier, Missa Assumpta est Maria, se combina con unas obras a capela de un compositor del siglo XX, Poulenc. En la ternura de la música sacra compuesta por Poulenc, se refleja la devoción mariana de Charpentier, en un concierto que parece anunciar la primavera y el renacimiento del mundo. Una nueva pieza de compositor canadiense trasladará la contemplación musical de María al día de hoy.

Birth of a Symphony (Cómo nace una sinfonía)
Avril 8–11, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre Idea y partitura: Vanni Moretto. Libreto: Stefano Pintor. Dirección musical: Elisa Citterio. Dirección teatral y actuación: Blair Williams. Ya tienen reputación internacional los innovativos proyectos multimediales de Tafelmusik, que combinan la música con la narrativa por texto e imágenes. Su última creación, Birth of a Symphony, explora la música “contando” la teoría del caos, en la que unas interacciones aparentemente caóticas llevan en cambio al orden y la unidad. Este proyecto multimedial, obra del compositor y contrabajista italiano Vanni Moretto, con el actor Blair Williams interpretando el texto de Stefano Pintor, invita al público a re-descubrir la evolución de la sinfonía, pasando por conceptos tan dispares como los fractales y las muñecas matrioskas rusas. El concierto comprenderá el estreno mundial de una pieza, que se anunciará proximamente, así como los nombres de los solistas invitados.

Bach Brandenburg Concertos
Abril 22–25, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre Abril 27, en la George Weston Recital Hall, Meridian Arts Centre Los Conciertos de Brandeburgo son la mayor expresión del genio compositivo de Bach. En ellos encontramos creatividad, originalidad y osadía, junto con nuevas combinaciones de instrumentos solos y una cadenza sin precedentes para un solo de clavecín  – inaudita a la época. La grabación de estos Conciertos, que le ganó a Tafelmusik un premio JUNO en 1995, contribuyó a darle a la orquesta un perfil internacional. Venticinco años después, Tafelmusik vuelve a proponer cuatro de dichos conciertos con curiosidad y energía renovadas.

Vivaldi’s Choral Colours (Colores corales de Vivaldi)
Mayo 13–16, en la Koerner Hall, TELUS Centre Director invitado: Rinaldo Alessandrini, organista solista Krisztina Szabó, mezzo-soprano Tafelmusik Baroque Orchestra & Chamber Choir, La temporada 2020-21 concluye en Mayo con las notas efervescentes de Vivaldi, en un concierto de música sacra coral. Rinaldo Alessandrini, fundador del ensemble “Concerto Italiano” y un adalid del barroco italiano, debuta en Toronto con Tafelmusik, dirigiendo una música que irradia frescura y vivacidad de invención. La mezzo-soprano Krisztina Szabó es la cantante solista que nos hace descubrir tesoros escondidos, como “el otro” Gloria RV 588, donde encontramos la misma genialidad e intensidad que en su más conocido ‘primo hermano’, el Gloria RV 589.

Friday, March 6, 2020

The Indigo Project - Tafelmusik Baroque, Toronto Canada


Fotos: Dahlia Katz
                                                                        Giuliana Dal Piaz

THE INDIGO PROJECT – Temporada 2019-20 de la Tafelmusik Baroque Orchestra. Jeanne Lamon Hall, Trinity-St.Paul’s Centre (27 de Febrero-1º de Marzo), George Weston Recital Hall, Meridian Arts Centre (3 de Marzo). Música: Jean-Baptiste Lully, Purandara Dasa, Arunagirinathar, George Friderick Händel, Ponniah Pillai, Muthuswamy Dikshitar, Alessandro Stradella, Filippo Cioni, Arcangelo Corelli, Johann Friedrick Fasch T.A.S. Mani/Suba Sankaran. Idea y texto: Alison Mackay. Dirección musical: Elisa Citterio. Dirección de coros: Ivars Taurins y Suba Sankaran. Orquesta: Tafelmusik Baroque Orchestra. Coro: Coros de las Preparatorias “Earl Haig” y “Unionville”, seis miembros del Tafelmusik Chamber Choir. Artistas invitados: Suba Sankaran, voz y percusiones. Trichy Sankaran: mridangam (tambor de la música clásica Carnática labrado a mano con leño del árbol jackwood (Cryptocarya glaucescens), pandereta kanjira, solkattu (tipo de canto salmódico).

Considerando la edad promedio del público de Tafelmusik (alrededor de los 65 años), hubiera apostado que la iglesia anglicana del del Trinity-St. Paul’s Centre estaría medio vacía en ocasión de este estreno: allí afuera, un viento del norte a más de 40 kilómetros arrastraba mucha de la nieve que había caído por todo el día. En cambio, la sala Jeanne Lamon Hall estaba llena como de costumbre, y a rebosar también el gimnasio en que tenía lugar la acostumbrada charla previa al concierto. Esta es la más reciente creación multimedial de Alison Mackay, por cuarenta años contrabajo de planta en la orquesta barroca Tafelmusik. Retirada el otoño pasado, se dedica ahora a tiempo completo a sus hermosos proyectos. Como en sus trabajos anteriores (recordamos, entre ellos, The Galileo Project, The Leipzig-Damascus Coffee Houses, y Tales of Two Cities), The Indigo Project combina música, imágenes, narrativa y esta vez hasta un corto número de danza. Alison reconstruye la historia de la llegada, a la Europa del siglo XVII, de la indigofera tinctoria, la tinta “índigo” que le dio el azul, en todas sus varias gradaciones, primero al vestuario de seda y terciopelo de reyes y nobleza, luego a los uniformes del ejército borbónico, para terminar, utilizada también para el algodón en la ropa del pueblo, esa tela jeans que ha llegado hasta nosotros, con pocas alteraciones, a través de los siglos. Es más, parece que la palabra venga de una deformación del término “genovés”, puesto que fue Génova la primera ciudad-Estado que se dedicó a la producción de esa tosca tela de trabajo.

En el ábside que sirve de escenario a los músicos de Tafelmusik, se había añadido una tarima central, donde se han sentado los dos Sankaran, el padre Trichy y su hija Suba, que han colaborado al proyecto de manera relevante. Los dos son renombrados cultores de las tradiciones musicales de la India Carnática (la parte meridional de la India) y el papá, Profesor Trichy Sankaran, es famoso en el mundo por su habilidad de percusionista y por la enseñanza de instrumentos indianos típicos a varias generaciones de canadienses. Las primeras imágenes del fascinante viaje ilustran en una gran pantalla cómo se produce el índigo natural: se maceran en agua, agua de cal y amoniaco las hojas de unas leguminosas erbáceas, que antaño silvestres, han sido luego cultivadas intensivamente en la India -de la que saca su nombre-, en China, Japón, Corea, y ahora también en países de Latinoamérica como Guatemala y Venezuela, tras la importación en las Antillas coloniales. El índigo se difundió en toda Europa a partir del siglo XVI, a pesar de que fuera Marco Polo el primero en traerlo de China.

Mientras pasan en la pantalla las imágenes: de la campiña indiana donde se recollecta el índigo; de los edificios que hospedaron las afortunadas Compañías de las Indias, creadas una tras otra en los países europeos para la explotación de los productos coloniales; de los más importantes personajes de la época, desde el Rey Luis XIV al navegador Vasco de Gama; de las plantaciones de índigo trabajadas por esclavos en las Antillas francesas e inglesas; la voz de Suba y el tambor mridangam de Trichy nos llevan a la India, con un ritmo que alaba la diosa con cabeza de elefante, Ganesha, nos evoca la creación del hombre, rinde homenaje al divino Muruga, hijo de Siva. Luego las cuerdas y los alientos de la orquesta Tafelmusik nos regresan a Europa, con la música de Lully y Haendel, con la meláncolica balada Ballow my babe, el lamento de las madres pobres que llevaban a sus bebés, en su mayoría ilegítimos, al orfelinato London Foundling Hospital. Lo había creado, después de su retiro, el capitán de navío Thomas Coram, devastado por la cantidad de niños abandonados que morían en las calles de Londres, y junto con otros inversores afortunados como él mismo, lo había financiado con las ganancias del comercio del índigo y de la industria textil. El mismo Haendel ayudó a recolectar fondos con un concierto en la capilla del Orfelinato todavía sin terminar. Es el evento al que se inspira la sinfonía “Llegada de la Reina de Saba”, que abre el tercer acto de la ópera de Haendel Salomón: concluye la primera parte del concierto la llegada de 50 coristas de las Preparatorias de Toronto “Earl Haig Secondary School” y “Unionville High School”, entrenados por sus respectivos maestros de música, por el Mº Ivars Taurins y la propia Suba Sankaran, para interpretar Santhatham Paahimaam, peculiar pieza del siglo XIX en alabanza de los dioses indúes pero ¡sobre la tonada del himno inglés “God save the King”! Con ellos, seis coristas profesionales -tres tenores y tres bajos-, del Coro de Cámara de Tafelmusik.
La voz y la presencia que ponen en relación las diferentes piezas musicales es la de Cynthia Smithers, soprano de cierto renombre en el mundo de la ópera y del teatro musical canadiense. Llega al escenario en un hermoso vestido negro largo, del cual las luces de escena sacan por momentos reflejos azulados (toda la iglesia está sumida en luces azules), llevando en las manos extendidas una budanfa de seda azul vivo, como símbolo del color que, desde hace siglos, representa a nuestros ojos la belleza, la pureza y la armonía, pero también la domesticidad. Largamente aplaudidos los artistas indianos: la voz de Suba Sankaran es encantadora en sus variaciones sonoras que evocan paisajes y rituales lejanos; la habilidad y profesionalidad de Trichy Sankaran son legendarias: resultan casi hipnóticos tanto el rapidísimo golpear de sus manos a los extremos del tambor como el ligero movimiento de cabeza y pie con que acompaña el sonido, a su vez quedamente subrayado por las cuerdas del chelo que Keiran Campbell roza despacio con el arquillo -peculiar bajo contínuo-.


El violín de Elisa Citterio guía hábilmente la ejecución, dialoga con el violín de Susannah Foster en la Sinfonia “La Susana” de Stradella, canta en el Concerto Grosso de Corelli, mientras que los concertistas ahora avanzan sobre el escenario, ahora desaparecen en la sombra del fondo, casi deslizándose. Cynthia Smithers tiene muy buena voz y presencia escénica, como demuestra en las dos simpáticas piezas de Lully, Les bons vins de Bourgogne e Les armes à la main, en las que canta fluctuando graciosa, entre el violín de Christopher Verrette y la mandolina de Lucas Harris que la acompañan-. Resulta menos hábil como actriz, pues por momentos su dicción no es lo suficientemente clara para que se entienda el texto. Del todo inoportuna, en cambio, me ha parecido su llegada en leotardos negros casi al final del espectáculo, cuando -habiendo trabajado por unos años con el Balet de Opera Atelier del cual conserva los defectos de coreografía- se exhibe en un corto número de danza que no es ni de época, ni clásica ni contemporánea, sólo completamente fuera de lugar en la atmósfera elegante y formal de la velada.



Saturday, December 9, 2017

Four weddings a funeral and a Coronation - Tafelmusik Baroque Orchestra, Toronto

Foto di Jeff Higgins

Giuliana dal Piaz

Toronto, 29-XI-2017. Trinity-St. Paul’s Centre. Stagione 2017-18 della Tafelmusik Baroque Orchestra FOUR WEDDINGS, A FUNERAL AND A CORONATION (29 novembre-3 dicembre). Musiche di Jean-Baptiste LULLY, Henry PURCELL, John BLOW, Johann PACHELBEL, Marc-Antoine CHARPENTIER e George Frideric HAENDEL. Direttori: Elisa CITTERIO e Ivars TAURINS. Orchestra Barocca e Coro da Camera TAFELMUSIK di Toronto. 

Con un titolo giocosamente ispirato a una commedia britannica di successo negli anni ’90 (Quattro matrimoni e un funerale), la Tafelmusik Baroque Orchestra entra nell’atmosfera delle festività di fine anno. Diretto per la parte strumentale da Elisa Citterio e per il coro da Ivars Taurins, il concerto nasce da una decisione congiunta. Come hanno spiegato i due Direttori, nel corso di una breve sessione di domande e risposte, al gruppo di persone rimaste dopo il concerto, esisteva da tempo l’idea di eseguire la Messa scritta da Charpentier per il funerale del Duca di Lussemburgo e Maresciallo di Francia (tra l’altro, il pezzo più lungo in programma); per contrasto, Elisa ha proposto di abbinarvi musiche composte in Francia e in Inghilterra per altre occasioni solenni, per l’appunto quattro matrimoni reali e l’incoronazione di Giacomo II Stuart. Seguendo un criterio cronologico, si inizia con alcuni brani strumentali dal Serse di Jean-Baptiste Lully, a cui è stata aggiunta la Ciaccona, parte per l’appunto di una scena di matrimonio nel Roland dello stesso Lully (1660). Dalla Francia all’Inghilterra, con Henry Purcell, la Sinfonia dall’ode “From Hardy Climes Z 325” composta per le nozze della futura Regina Anna col Principe Giorgio di Danimarca (1683); e l’inno composto per l’incoronazione di Giacomo II Stuart da John Blow, “God spoke sometimes in visions” (1685). Il primo tempo del concerto si è chiuso con un brano frequentemente eseguito ancora oggi per i matrimoni canadesi: il Canone in Re Maggiore e Giga del tedesco Johann Pachelbel per tre violini (Elisa Citterio, JuliaWedman e Thomas Georgi) e continuo (Lucas Harris, chitarra barocca, Allen Whear, violoncello, e, per la Giga, Charlotte Nediger, clavicembalo). La seconda parte del concerto, ha compreso una magnifica esecuzione strumentale e corale della Messe des morts H 10, di M.-A. Charpentier (1695) e de Il Parnasso in festa di Haendel, Ouverture e coro “S’accenda pur” (1734). Malgrado le occasioni per cui furono scritte, non si tratta di composizioni grandiose punteggiate da pomposi squilli di trombe: sono opere del primo barocco, piene di grazia e di virtuosismi, tutte rese dalla Tafelmusik Orchestra e dal Coro con grande professionalità e delicatezza di tocco. Al concerto ha fatto seguito una breve sessione di Domande e Risposte con i due Direttori, Citterio e Taurins, e il tenore Cory Knight. Mi ha dato da pensare il tipo di domande poste ai musicisti, centrate sull’aspetto organizzativo, logistico o la possibilità che gli “strumenti d’epoca” utilizzati fossero o meno originali del periodo barocco (come ha fatto notare con spirito il tenore, solo il suo “strumento” è davvero identico a quello barocco). Nessuna domanda è stata posta, invece, sulle partiture o gli aspetti musicali dei vari brani. Da quando Elisa Citterio ha assunto la direzione artistica della Tafelmusik, gli strumentisti sembrano galvanizzati dalla sua presenza e dal suo stile, e ne seguono con entusiasmo e precisione il vivacissimo violino: anche se si è sempre trattato di un’orchestra d’epoca di alto livello, sembra evidente lo svilupparsi nei concertisti di un grande feeling con il loro nuovo Direttore. L’aumentata vivacità e vigore dell’orchestra pare tuttavia suscitare qualche perplessità tra alcuni membri più anziani del pubblico: è stata posta infatti la domanda se la maggior velocità di esecuzione sia dovuta al desiderio di compiacere l’audience più giovane e di adeguarsi all’attuale compressione dei tempi. La risposta di entrambi i Direttori ha confermato trattarsi invece di una conoscenza più approfondita delle composizioni originali, grazie allo studio che viene fatto dei metronomi d’epoca. Ma indubbiamente la personalità del Direttore ha qualcosa a che vedere: la “Messa di Requiem” di Mozart non è la stessa sotto la bacchetta di von Karajan che sotto quella di Bernstein. Eccellente la prestazione del coro: lo stile di direzione del Mº Taurins può apparire troppo movimentato, ma non c’è dubbio che la sua personalissima maniera di guidare l’insieme dei cantanti, tra i quali vari ottimi solisti, ottenga degli straordinari risultati.

Sunday, November 5, 2017

Le Nozze di Figaro - Toronto, Canada

Foto: Bruce Zinger
Giuliana dal Piaz 
Primo appuntamento della Stagione 2017/18 di Opera Atelier, con un Mozart “diverso”. Abituati ad assistere, tra gli stucchi, i velluti e le dorature dell’Elgin Theatre, a opere in cui l’aspetto spettacolare “all’antica” – gestualità esagerata, ballerini in calzamaglia, grandi gonne fluttuanti di cantanti e danzatrici, enormi scollature simulanti seni prosperosi anche in chi non li ha – spesso prevale sulla sostanza della rappresentazione, siamo stati piacevolmente sorpresi dalla relativa sobrietà di queste Nozze  di  Figaro, agili, vivaci e divertenti: stavolta il regista e direttore artistico Marshall Pynkoski, ben coadiuvato dalla bravura teatrale di quasi tutti gli interpreti, è riuscito a superare in buona parte gli stereotipi del repertorio di Opera Atelier. Apprezzabile l’idea di identificare i comprimari con personaggi tipici della Commedia dell’Arte (Don Basilio, Don Bartolo e Marcellina hanno caratteristiche e comicità da maschere), espediente che ha reso lo spettacolo più appetibile per un pubblico eterogeneo, eliminandone gran parte dell’intento polemico e politico – l’opera fu composta alla vigilia della Rivoluzione francese – e mettendone invece in risalto soprattutto l’aspetto farsesco di “commedia degli errori”. Efficace la scenografia, un’unica struttura arrotondata su cui si aprono varie porte, mentre all’inizio di ogni atto cala sul palcoscenico un pannello dipinto con l’indicazione dell’ambiente; estremamente ridotto l’arredamento in scena: un paio di poltrone, un paravento e un paio di sedie, oltre allo stilizzato ‘cespuglio’ semovente dell’ultimo atto. 
Alla stampa, la scelta di usare un testo in inglese invece del libretto originale di Lorenzo da Ponte è stata presentata come un tentativo di avvicinare maggiormente all’opera del Settecento il pubblico giovane. Dopo aver rivolto personalmente domande in proposito ad alcuni giovani in platea, e visto che da anni i sopratitoli hanno eliminato l’ostacolo per tutti, penso invece che la ragione potrebbe essere stata o quella dell’originalità ad ogni costo o quella di rendere più facile ai cantanti l’interpretazione del testo. La traduzione in inglese, ad opera del compositore e poeta britannico Jeremy Sams, è letterariamente ottima e fedele, ma nell’esecuzione si perde, con il ritmo originale, la perfetta simbiosi tra testo, canto e musica. Gli interpreti sono, inoltre, costretti dall’inglese contemporaneo, più lungo ed articolato, ad una velocità di emissione che non esiste nel libretto di da Ponte, dove le pause sono importanti quanto le parole. Ciò detto, il risultato è stato migliore di quanto mi aspettassi: l’abilità di concertazione del maestro David Fallis e la straordinaria agilità di esecuzione della Tafelmusik Baroque Orchestra, guidata dalla violinista Elisa Citterio, hanno impresso alla partitura un ritmo accelerato che, insieme a qualche taglio nel quarto atto, ha ridotto l’opera di una decina di minuti abbondanti. 
Buoni nel complesso tutti gli interpreti, soprattutto dal punto di vista della recitazione, a eccezione del Conte di Almaviva: il basso-baritono Stephen Hegedus ha una buona voce, anche se non potentissima, ma affida l’espressione di disappunto/frustrazione/voglia di rivalsa all’insistente battere il piede per terra come un ragazzino capriccioso; efficaci i due soprani, Mireille Asselin, una Susanna civettuola e intrigante al punto giusto, e Peggy Kriha Dye, la cui voce non spiega però tutto il suo potenziale in questa Contessa di Almaviva poco drammatica; bravo il Cherubino di Mireille Lebel e bravissimo il mezzosoprano buffo Laura Pudwell come Marcellina; straordinario, per interpretazione vocale, doti drammatiche e presenza in scena il basso-baritono Douglas Williams, Figaro.