José Noé Mercado
Opera-Musica Foto: Die Feen - Wagner - Théâtre du Châtelet, Paris - 04/2009(c) Marie-Noëlle Robert.
Friday, October 16, 2026
Louisa Proske: “El asesinato siempre es más duro de lo que piensas”
Friday, February 9, 2024
Das Rheingold en Los Angeles
Foto: Timothy Norris at the Walt Disney Concert Hall, provided courtesy of the Los Angeles Philharmonic Association
Ramón
Jacques
La sala de conciertos Walt Disney
Hall, sede de la orquesta LA Philharmonic, situada en el corazón de la ciudad
de Los Ángeles cumple este año 20 años de existencia (se inauguró el 23 de
octubre del 2003) y fue diseñada, con su construcción supervisada y llevada a
cabo, por el célebre arquitecto y diseñador canadiense-estadounidense Frank Gehry (1929) creador de una
extensa lista de emblemáticas construcciones alrededor del mundo, que entre las
más conocidas se encuentra el museo Guggenheim en Bilbao, España. La orquesta quiso celebrar el veintenario de la
sala, y realizar un homenaje en vida al propio Gehry, quien estuvo presente en
la sala a pesar de su avanzada edad, con la ejecución de forma escénica de Das Rheingold, ópera épica en un acto
con música y libreto de Richard Wagner (1813-1883), que hasta hoy no había sido
interpretada por la orquesta, que solo incluyo La entrada de los dioses al Valhalla en un concierto en 1919 y su Finale en el año 1922. Sin embargo, la ópera es un género que ha
estado siempre presente a lo largo de la historia de la orquesta y que en
temporadas recientes ha ofrecido: Die
Walküre (en su temporada de verano en el Hollywood Bowl), y Tristán e
Isolda de Wagner, además de Carmen de Bizet y Pelléas et Mélisande de Debussy,
entre otras, pero siempre en versión de concierto o semi-escénica. Lamentablemente esta sala no es un espacio
apto o adecuado para presentar óperas en versión escénica, al menos no de
manera exitosa, como sucedió durante el ciclo de óperas de Mozart-Da Ponte, que
sobresalió en el aspecto musical y vocal, no así en el aspecto visual y
escénico. Aun así, y dentro del espíritu
celebrativo de la ocasión, la obra se ofreció con una concepción escénica ideado
por Frank Gehry, quien situó una
plataforma, o escenario, de espacio algo limitado (en la parte trasera superior
de la sala, en las butacas destinadas el coro y donde se encuentra el enorme
órgano de la sala) y que llenó de instalaciones abstractas, de cubos y
rectángulos de madera, y un enorme pasillo o proscenio al frente de la
orquesta, por donde se desplazaban los cantantes, quienes también lo hacían por
momentos entre los instrumentistas. El
escenario donde se ubicó la extensa orquesta se tiñó de negro, creando un oscuro
foso de orquesta, y a la vez un contraste, que resaltaba de manera visualmente
estética por el colorido de los vestuarios, además de la resplandeciente
iluminación del cineasta Rodrigo Prieto
logrando que la atención se enfocara en los cantantes y la trama. En lo alto del escenario colgaban algunas
tenues cortinas sobre las cuales se proyectaban imágenes de elementos como
fuego, agua, tierra, y los subtítulos. Los vestuarios de Cindy Figueroa, mas allá de su estilo moderno y llamativo, no
resaltaron ni lucieron particularmente por belleza o atracción, como tampoco
resulto del todo efectiva la dirección escénica de Alberto Arvelo, quien batalló con las limitaciones de espacio
descritas, y en su búsqueda por darles un cierto carácter humano a los
personajes, por momentos pareció explotar una innecesaria verve-comica, que se asemejaba más a una Flauta Mágica, que a un
ideneo ambiente wagneriano. Un acierto fue la puntual y sobresaliente elección de
cantantes, en su mayoría estadounidenses, que encabezó el bajo barítono
estadounidense Ryan Speedo Green,
quien hace año y medio cautivó aquí como Kurwenal en Tristán e Isolda, y que de
nueva cuenta exhibió su voz potente, intensa y grata, que sumada a su
personalidad escénica confirió autoridad al personaje de Wotan, así como la
mezzosoprano Raehann Bryce-Davis
idónea, eficiente y vocalmente feroz para dar vida a una convincente e
indiscutible Fricka. El tenor Simon
O’Neill (más conocido por ser un notable Siegfried) sacó adelante muy bien
al soberbio e intrigoso Loge. El tenor Barry
Banks, cumplió con su parte vocal de Mime, aunque algo sobreactuado y
excedido por momentos; y el barítono alemán Jochen Schmeckenbecher aportó su experiencia y eficacia al odioso
Alberich. Ampliamente satisfactoria fue la participación de la mezzosoprano Tamara Mumford, conmovedora y noble en
el papel de Erda. Adecuados y correctos
estuvieron el resto de los cantantes del elenco como: Morris Robinson, un confiable bajo de vastas cualidades como
Fasolt, el bajo Peixin Chen como
Fafner, y la soprano Jessica Faselt
como Freía. Sin olvidar la participación de las sopranos Ann Toomey como Woglinde, y Alexandria
Shiner como Welgunde, el tenor John
Mattew Myers como Froh y la mezzosoprano Taylor Raven como Flosshilde asi como el valioso y experimentado
bajo-barítono Kyle Albertson quien personifico
con buen aspecto y canto probado al personaje de Donner. La orquesta se mostró como una fuerza
iluminadora, y ejecuto las intricadas texturas con claridad y balance. El
sonido orquestal fue vibrante y los músicos resaltaron por la uniformidad con
la que se condujeron en cada sección. Al frente de los músicos Gustavo Dudamel, quien con el paso del
tiempo ha dejado de ser un explosivo y frenético director, ahora parece buscar
y extraer de manera meticulosa cada detalle. Salvo algunos pasajes al inicio de
la obra cuya elección de tiempos lentos se escuchó algo pesada y tediosa, con
el transcurrir de la obra fue calibrando hasta extraer y transmitir una contagiosa
emoción, vibración y agitación. La entrada al Valhalla fue verdaderamente
emocionante. La orquestación de Wagner tiene ese efecto que va envolviendo
lentamente al público hasta llevarlo a brindar una sincera, pero explosiva y
tumultuosa ovación en la que se puede percibir el efecto que esta música
provoca.
Friday, January 5, 2024
Recital de Ryan Speedo Green en Austin
Abigail Brambila
Un cantante a tener en cuenta es sin duda el
joven bajo-barítono Ryan Speedo Green,
una adición más al amplio espectro de grandes voces que surgen constantemente
de los conservatorios y universidades estadounidenses, así como de los
programas de jóvenes artistas como el del Metropolitan Opera o el de la Ópera
de Colorado, donde se preparó concretamente este artista. No está de más señalar algunos de sus logros,
que incluyen dos premios Grammy, su paso como artista residente de la Ópera de
Viena y del Metropolitan Opera de Nueva York, donde se le reconoce por formar
parte de elencos de diversas óperas especialmente en: Champion y Fire Shut up my
Bones, del compositor Terence Blanchard y Porgy and Bess de Gershwin, así como su incursión en el repertorio
Wagneriano. Dicho lo anterior, estaban dados las condiciones para los pocos que
tuvimos la oportunidad de presenciar su recital, acompañado al piano por el
maestro Adam Nielsen que forma parte
del ciclo titulado Opera ATX, una asociación entre la Ópera de Austin, Texas
con la cadena de televisiva estadounidense (PBS por sus siglas en ingles) y que
ofreció este recital en las nuevas instalaciones en esta ciudad de la cadena
televisiva (Austin PBS Media Center) que por supuesto fue grabado para ser
transmitido por televisión próximamente. Esta no fue la primera aparición de
Speedo-Green en la capital texana, ya que en el 2021 fue parte del elenco del
concierto 2021 An All Star Concert realizado
bajo el mismo transmitido bajo el mismo formato, y que, según datos y
estadísticas proporcionadas por la cadena de televisión, la transmisión de este
concierto en al menos 50 estaciones de PBS a nivel nacional, alcanzó a más de
100 millones de televidentes. El concierto empezó puntual, y se llevó a cabo
como lo que era, una grabación para la televisión, repletas de cámaras y micrófonos,
con pausas y aplausos indicados. Pero más allá de todo el reconocimiento que
recibió del público fue más que merecido, ya que Speedo-Green es un artista de
fuerte personalidad, que sabe pararse con autoridad en escena, y sabe cómo
dirigirse y tocar al público con su profunda y penetrante voz. Es un artista carismático, que sabe cómo
matizar cada palabra y frase cantadas con movimientos que demuestran su apegó a
la música. Aunque fue un programa breve, dejo satisfechos a los presentes
comenzando con dos ciclos de canciones el llamado Michelangelo-Lieder del compositor austriaco Hugo Wolff (1860-1902)
seguido del de Cantos y danzas de la
Muerte de Modest Músorgski (1839-1881) que parece adaptarse muy bien a la
profundidad de su voz. Es un artista que
sabe manejar con destreza los diferentes rangos y registros que le permite su
tipo de voz, definiéndolo quizás como un manejo virtuoso e íntegro. La segunda parte del concierto inicio con una
sentida interpretación de la canción Deep
River, un espiritual afroamericano, cuyo compositor es desconocido, pero
que fue arreglada y popularizada por el compositor y arreglista Harry Thacker
Burleigh (1866-1949) allá por el año de 1916.
De Gustav Mahler (1860-1949) se escuchó Ulricht. de su Sinfonía 2, seguida de la sentida Der Doppelgänger,
una de las seis canciones pertenecientes a el canto del cisne (Schwanengesang)
de Franz Schubert (1797-1828) demostrando afinidad y trazos del camino de óptimo
liederista. Una pieza con la que
demostró apego fue su interpretación del poema cargado de imágenes de profundo
sentido, fue The Negro Speaks of Rivers,
el poema de Langston Hughes, fue
musicalizado por Howard Swanson (1907-1978). Como cierre a este programa,
demostró su potencial vocal y crecimiento en intensidad que le permitió Die Frist um de la ópera Der fliegende
Holländer de Wagner. Personalmente me
agradó mucho el acompañamiento y maestría del pianista Adam Nielse, quien
acompañó al cantante en el recital. Supo adaptarse y crear complicidad con Ryan
Speedo-Green, atravesando diferentes estados de ánimo, de los momentos más
densos y oscuros a los más tenues y sentidos. Haciendo que el recital resultara
todo un éxito. Queda esperar y saber
cuándo será transmitido por la cadena PBS, pero que muchos puedan disfrutar lo
que pocos lo hicimos en este estudio televisivo.










