Wednesday, September 6, 2017

Nakariakov, Gershwin Quartet - Stresa Festival 2017, Italia

Renzo Bellardone

Per un festival, la locations rappresenta sempre un punto di valenza. Nel caso dello Stresa Festival, il naturale paesaggio del Lago Maggiore imprime un tocco di eleganza raffinata e quando poi il concerto si tiene nel giardino della borromea Loggia del Cashmere all’Isola Madre, il gioco è fatto è la scenografia assicurata.  

NAKARIAKOV, GERSHWIN QUARTET- Stresa Festival – Isola Madre 24 agosto 2017 Nella Pagina di presentazione del concerto sul libro di sala si legge l’accurata e puntuale considerazione di Luca Segalla che definisce la variegata scelta dei brani ‘un matrimonio possibile’: da Mozart, enfant prodige, fino al ‘Carnevale di Venezia’ di Arban. Il programma è davvero improntato alla libertà ed alla ricerca del piacevole intrattenimento offerto da professionisti di buon livello come il Gerschwin Quartet ed il super virtuoso trombettista Sergei Nakariakov. Nei brani di Mozart è di casa una vivace scorrevolezza che sfocia poi nel sapore leggermente frivolo e viennese di Kreisler.  Nella ‘Tarantella’ di Bὃhme prorompe il virtuosismo e la sorprendente agilità di Sergei Nakariakov. Nelle ‘Four Miniatures’ il quartetto d’archi espande la bellezza dei pizzicati ed i profumi d’oriente vengono intrisi di folcklore gitano. ‘Les chemins de l’amour’ di Poulenc proposti nella versione con filicorno mantengono dolcezza ed i sentimenti malinconici, abbandonati poi per i tanghi di Piazzolla e via via fino ai bis con una brillante ciarda di Monti. Affascinante la cornice del parco e gradevolissima la proposta, con la punta di eccellenza di Nakariakov. La musica vince sempre.

La Traviata en Costa Rica

Foto: Melissa Fernández

Jordi Antich / La Nación de Costa Rica

Posiblemente La Traviata es la ópera decimonónica más firmemente enraizada en su entorno histórico. No obstante, ya desde el estreno en 1853 Verdi y su libretista Francesco Piave fracasaron en una agria disputa contra la intendencia del teatro La Fenice de Venecia, que se empeñó en trasladar la acción a finales del siglo XVII, como era la moda en ese momento. En nuestra época, en la pueblerina Costa Rica del siglo XXI, hay otras modas y otros extravíos: lo que se pretende es atraer a un público más joven incorporando pantallas de plasma, teléfonos celulares y video, como si por ser jóvenes fueran por definición incapaces de emocionarse ante el dramatismo del amor frustrado o la belleza de la melodía verdiana, a menos que les llegue por Whatsapp. En todo caso, confieso que disfruté de la puesta en escena de José Darío Innella de La traviata en el estreno del domingo pasado en el Teatro Melico Salazar y que no me molestó en lo más mínimo el uso de aparatos electrónicos, ni un decorado y vestuario entre ecléctico y hipster, lo cual, sin duda, resultó conveniente para economizar en trajes de gitanos, toreros, damas de largo y en el frac de nobles caballeros. Lo que sí me incomodó, siento decirlo, fue la degradación de Violetta, la protagonista, convertida durante el primer cuadro en una vulgar “extraviada” de lobby de hotel. Originalmente, tanto en la ópera como en la novela de Alexandre Dumas, hijo, este personaje emblemático del siglo XIX es una cortesana admirada y codiciada por la aristocracia masculina de París, pero no solo por su belleza seductora sino también por su elegancia, distinción y buenas maneras ( Quai modi! Pure... ; ...une distinction peu commune ). Reconozco también una imaginativa y muy atractiva gama de soluciones de planteamentos escénicos y escenográficos que evitaron que el coro y la mayoría de los solistas cantaran hieráticos viendo al público, como pasa con frecuencia en nuestras producciones. Ora cantando sentada casi de espaldas, ora acurrucada en un sillón, Elizabeth Caballero (Violetta) se desenvolvió en el escenario con gran naturalidad. Del mismo modo Massimiliano Pisapia (Alfredo) y el resto del elenco se mostraron convincentes en sus actuaciones, con la única excepción, tal vez, de Fitzgerald Ramos (Germont), quién optó por la rigidez del Convidado de Piedra. Ostensiblemente, lo más destacado de la velada fue el virtuosismo e intensa expresividad con que Caballero enfrentó algunas de las más famosas y bellas arias operáticas de todo el repertorio (Ah, fors’è lui; Sempre libera ; Addio del passato ) De la participación de Pisapia quisiera resaltar una voz especialmente tersa y delicada con muy buena proyección, aunque no tan lograda como la de la soprano. Ramos, por su parte, hizo suyo prácticamente todo el final de la escena primera del segundo acto con una emisión potente y agradable sonoridad. Respecto a los papeles secundarios solamente puedo apenas destacar los de Keren Padilla (Flora) y José Arturo Chacón (Barone Duphol). Un coro bien preparado por Marcela Lizano cumplió con creces emblemáticos momentos como el famoso Brindisi o el Coro di zingarelle e mattadori. De igual manera, la batuta clara y precisa del director Arthur Fagen funcionó de maravilla en el difícil acompañamiento de arias y conjuntos, pero resultó algo insulza en el Preludio, que anticipa el dramatismo del final de la ópera, y en general en el tratamiento expresivo de la música de Verdi. Finalmente, en el tercer acto, yo hubiera esperado algo menos de agitación en la agonía de Violetta, a menos que en esta producción hayan decidido que, novedosamente, debía morir del Baile de San Vito y no de algo tan anticuado como la tuberculosis.

Monday, September 4, 2017

La Fanciulla del West de Puccini por primera vez en el Palacio de Bellas Artes de México

La Ópera de Bellas Artes llevará a cabo el estreno en el Palacio de Bellas Artes de La fanciulla del West de Giacomo Puccini, con la puesta en escena, escenografía e iluminación de Sergio Vela y la dirección concertadora del brasileño Luiz Fernando Malheiro al frente de la Orquesta y Coro del Teatro de Bellas Artes. Esta nueva producción de la Ópera de Bellas Artes será escenificada los domingos 17 y 24 de septiembre a las 17:00 y el martes 19 y el jueves 21 a las 20:00 en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes. Puccini escribió la música de esta obra de tres actos entre 1908 y 1909. El libreto en italiano es de Guelfo Civinini y Carlo Zangarini, basado en la pieza The Girl of the Golden West de David Belasco. Su estreno mundial fue el 10 de diciembre de 1910 en la Metropolitan Opera House de Nueva York bajo la dirección de Arturo Toscanini, montaje en el que participó el célebre tenor Enrico Caruso. En México se escenificó, en una sola función, el 24 de febrero de 1920 en el Teatro Arbeu. La fanciulla del West cuenta la vida de un pueblo minero en las montañas de la Sierra Madre californiana. En plena fiebre del oro y en un ambiente mayoritariamente masculino, la joven Minnie, propietaria del bar La Polka, representa la figura maternal y sensual anhelada por los hombres. Puccini situó ahí la añoranza abandonada por los emigrantes que llegaron a la región atraídos por un mejor futuro. 

Este estreno en el Palacio de Bellas Artes representa un punto de vista iberoamericano de la obra de Puccini. Su elenco está encabezado por la soprano de raíces españolas Ángeles Blancas Gulín (Minnie), el barítono mexicano Jorge Lagunes (sheriff Jack Rance) y el tenor vasco Andeka Gorrotxategui (Dick Johnson, alias Ramírez). También participan Ángel Ruz, Carlos Santos, Vanessa Jara, Oscar Velázquez, Emilio Carsi, Rodrigo Petate, Rodrigo Urrutia y Renata Ramos. En los roles de mineros: Enrique Ángeles, Héctor Valle, Antonio Azpiri, Alberto Albarrán, Edgar Gil y Carlos Arámbula, Ángel Macías y Edgar Villalva. El equipo creativo lo completan Carlos Aransay (dirección huésped del Coro), Violeta Rojas (diseño y realización de vestuario), Ruby Tagle (dirección de movimiento escénico), Ilka Monforte (diseño de maquillaje). 

“Hacer La fanciulla del West de Giacomo Puccini es una tarea obligada de toda compañía que haga ópera de calidad. Debe figurar porque es la partitura más ambiciosa, audaz y compleja de todas las de Puccini. Aunque nunca ha tenido el grado de popularidad de otros de sus títulos, es muy importante porque se trata de una dramaturgia muy compleja, y aunque parece lineal e ingenua, está llena de honduras y vericuetos muy interesantes”, afirma Sergio Vela. 

“Por otro lado, en términos estrictamente técnicos, la partitura es de una gran complejidad, de tal forma que integrar un reparto idóneo requiere no solo de tres cantantes prominentes como en Tosca, por ejemplo, porque la tesitura, la redacción vocal en esta partitura es mucho más difícil. “Es decir, no es sencillo encontrar a los cantantes idóneos para llevar a cabo este proyecto, porque los otros 15 personajes forman un ensamble que debe estar bien articulado, trabajar como conjunto y, a la vez, como voces solistas, más el coro masculino. Todo ello hace que la redacción orquestal sea igualmente compleja. “En definitiva, se trata de una partitura extraordinaria cuya temporaneidad estética realza su importancia. Esta partitura se escribió entre 1908 y 1909, y se estrenó en 1910, cuando acababa de emerger el movimiento pictórico del fauvismo, que se caracteriza por el uso de colores muy violentos, además del art nouveau. 

Estos dos movimientos estéticos encontraron eco en esta partitura y la convirtieron en algo muy complejo. “A ello hay que agregar que nunca se había puesto en el Palacio de Bellas Artes, hasta ahora, aunque se intentó hacer en 1976. Solo se había escenificado, en una sola función, en 1920 en el Teatro Arbeu, diez años después de su estreno mundial, y la puso una compañía itinerante. Ahora, 97 años después, haremos su estreno en el Palacio de Bellas Artes”. La historia de La fanciulla del West “sigue siendo muy atractiva, más ahora que existen tensiones binacionales y la trama apela a la unión, la redención, el entendimiento y el perdón, lo cual le da cierto interés actual. Sin embargo, me parece que sería darle un tono reduccionista, pues la obra trasciende todas esas cosas y va mucho más allá para convertirse en una obra de muchos aspectos a estudiar. 

“La dramaturgia de esta ópera es extraordinaria, y yo tengo una larga pasión por este título, pero también por el western como forma épica de contar una historia, similar a la estructura de una tragedia griega, donde el héroe es al mismo tiempo un antihéroe. Sus méritos dramatúrgicos y musicales la hacen particularmente importante. Yo estoy celebrando poder hacer esta ópera”. Respecto al elenco, sostiene: “Ángeles Blancas es una soprano muy notable, una actriz-cantante de gran desempeño vocal e histriónico que se compromete por completo; Andeka, un joven tenor vasco con voz idónea, y Jorge Lagunes, un gran barítono mexicano que regresa a cantar a México después de mucho tiempo, pues vive y triunfa en Europa. Se trata de un trío de primer nivel. 

“El otro cómplice indispensable es el director de orquesta brasileño Luiz Fernando Malheiro, con quien hace ocho años intentamos hacer la obra en Brasil, pero no se dieron las condiciones. Desde entonces lo habíamos planeado así, como ahora, salvo algunos cantantes diferentes”. En cuanto al diseño de escenografía, iluminación y vestuario, refiere que “los abordamos siempre con una idea de integración a partir de una estética nítida que permite contar la trama. Para ello, la escenografía debe tener cierto grado de abstracción, y la iluminación, evocar una atmósfera. Me parece que ambas son ideales para la partitura. La obra en sí ahonda en muchos aspectos que la convierten en algo realmente complejo”. Y concluye: “Es un título que hacía falta en el repertorio de la Ópera de Bellas Artes. Ahora se ha podido concretar, y es que, más que proyectos grandiosos, me gusta hacer cosas novedosas que impliquen una visión renovada de las formas, y junto con el INBA lo hemos podido hacer. El público podrá disfrutar de una música formidable, un drama nítidamente contado y una infalible dramaturgia”.

Ascensión y Caída de la ciudad de Mahagonny en el Teatro Colón de Buenos Aires

Fotos: Teatro Colón 

Luis G. Baietti

Kurt Weil y Bertold Brecht colaboraron en varias obras, siendo las más famosas La ópera de dos centavos y este Mahagonny, que ahora presenta el Teatro Colón por cuarta vez desde su estreno en 1987 (si bien la segunda vez fue en el Luna Park) En ambas obras el foco temático, fiel a las ideas comunistas de Brecht, es la crítica en un modo más bien burlón de la decadencia de la sociedad capitalista, consumida por el ansia irrefrenable del lucro. Para ello crea la historia de tres delincuentes prófugos que sufren un accidente automovilístico y deciden crear una ciudad en el lugar donde han quedado varados, próximo a las excavaciones en busca de Oro- La ciudad pronto crece vertiginosamente atrayendo aventureros de todas partes y prostitutas que vienen a atenderlos profesionalmente. Sufre una amenaza de destrucción por el pasaje de un huracán, hasta que finalmente luego de un período de caos la ciudad restablece el orden y se vuelve al business as usual con que se cierra el título. En realidad, la línea argumental, así como los personajes son secundarios, ya que lo que cuenta es la trasmisión de la idea política central. Weil y Brecht se separarían después cuando el primero intentó liberarse de las restricciones al papel de la música que imponía el segundo, que además presentaba su ideal teatral como el teatro épico que debía apelar al intelecto del espectador por oposición al teatro dramático que apela a sus sentimientos. De allí que en buena medida estamos en Mahagonny en las antípodas de los que en la época de los grandes títulos líricos se entendió como ópera. La música de Weil tiene momentos y momentos. En algunos la música levanta vuelo (principalmente en los actos 2 y 3 que aquí se representan juntos). En otros cede a la concepción de su autor y es más teatro hablado que cantado. La versión que nos ofrece el Colón es una auténtica súper producción donde no se han escatimado recursos y donde se han aunado los esfuerzos de 3 Teatros de ópera del continente americano para dividir costos. 
Preside la misma, dueño y señor de la puesta Marcelo Lombardero que en uno de sus mejores trabajos logra una versión de altísimo impacto donde pone en juego todo lo que conoce de las artes escénicas, que por cierto no es poco. Y nuevamente logra grandes efectos con la fusión de la imagen filmada con la acción teatral, como en las escenas del comienzo con la huida en auto de los delincuentes y el espectacular accidente de auto que sufren, o en el segundo Acto con la irrupción del huracán. Un trabajo memorable que de por sí justifica la reposición. Pero se han reunido además toda una serie de elementos de calidad, comenzando por escenógrafo, vestuarista, iluminador y técnico de artes audiovisuales. Hubo además un excelente director musical con una amplia carrera en el Covent Garden, el rendimiento de gran calidad bajo su batuta de la Orquesta Estable y el del Coro bajo la dirección de David Syrus con varios momentos de destaque, en particular de los tenores, en la segunda parte de la Opera. Y un elenco de primerísimo nivel encabezado por Nikolai Schukoff y Nicola Beller Carbone. Ambos son estupendos actores. El un tenor con una poderosa y extensa voz muy bien administrada que con justicia está teniendo éxito en Europa como Don José, Erik (navío fantasma) Y Pollione (Norma). Ella una lírica ligera con fáciles agudos pero una voz potente en el centro y graves. Se lucieron además Iris Vermellion, mezzo, como Leokadia Begbick, Pedro Espinoza como Fatty, en varios momentos una torre sonora, y los locales Luciano Garay (¡que bonito timbre de voz tiene) Ivan Garcia, Gonzalo Araya Pereira y naturalmente Hernán Iturralde que como Moses vuelve a dar una decantada aprueba de su arte. En suma, un espectáculo memorable, pese a un texto que no lo es tanto.


Canti e Magie - Stresa Festival 2017

Foto: Lorenzo di Nozzi /  Stresa Festival

Renzo Bellardone

Sia chi fa che chi  cerca di trasmettere cultura ha un compito sempre meno facile: i gusti del pubblico sono diversi e variegati ed ognuno si attende che venga proposto quello che ci si aspetta, non altro! Inoltre cultura significa anche innovare, far crescere attraverso nuove conoscenze, ma la pigrizia, ancor più accentuatasi con l’utilizzo approssimativo delle nuove tecnologie, rallenta la voglia di mettersi in gioco per conoscere, scoprire, crescere! Un plauso a chi osa!

CANTI E MAGIE –Stresa Festival 2017 Palazzo dei Congressi 23 agosto Artisti Alda Caiello, soprano Valter Malosti, voce recitante Sanpapié, dance and physical theatre Stresa Festival Ensemble Duncan Ward, direttore Concerto di apertura Programma M. DE FALLA, Sette canzoni popolari spagnole (trascrizione Roberto Vetrano) L. BERIO, Folksongs I. STRAVINSKIJ, Histoire du soldat *  Una produzione Sanpapié su commissione Stresa Festival 

In consueta inaugurazione festivaliera, che al posto delle abituali grandi orchestre vede una piccola formazione musicale per una proposta di canti popolari e racconti fiabeschi, che trasportano in un mondo magico. Il giovane e brillante direttore Duncan Ward dirige con consapevolezza e divertita partecipazione, sempre con il sorriso sulle labbra e con grande attenzione. Le 7 canzoni popolari di De Falla, trascritte da Roberto Vetrano, seppur interpretate con sentimento e buona tecnica dal soprano Alda Caiello, non hanno mantenuto il sapore spagnolo originale, se non a sprazzi. Più interessanti le Folk Songs di Berio che hanno idealmente attraversato il continente e raggiunto il pubblico festivaliero con vivacità e brillantezza vocale. La seconda parte del concerto prevede l’Histoire du soldat di Igor Strawinsij proposto dalla frizzante compagnia Sanpapié. Per l’occasione la regista e coreografa Lara Guidetti , con un lungo e minuzioso lavoro di studio e ricerca, ha  ricoreografato tutta l’opera, anche nelle parte abitualmente non danzate o attorialmente interpretate. Il testo è affidato alle voci di Valter Malosti, Tony Contartese e Saverio Bari ed i personaggi sono duplicati con la scissione tra parola e corpo, favorendo una narrazione chiara e fedele alla drammaturgia originale. Le scene ispirate al cubismo di Picasso o al surrealismo di De Chirico sono fatte di pochi elementi, trovando nell’essenzialità la fluidità narrativa. Bella realizzazione e bravi i danzatori e le voci. La musica vince sempre

Laura Giudetti (coreografa e interprete) intervista

Renzo Bellardone

Incontrati recentemente i Sanpapiè all’Isola Bella sul Lago Maggiore per la festa musicale d’apertura dello Stresa Festival 2017,  ancora una volta ho subito il fascino delle realizzazioni e della personalità della loro multiforme coreografa  Lara Guidetti; non perdo quindi l’occasione di assistere alle prove tecniche per l’Histoire du soldat da lei coreografato per l’inaugurazione del  corpus di questa edizione festivaliera e durante una breve pausa dopo alcune ore di prove ecco che usciamo all’aperto per una frizzante intervista.

LARA GUIDETTI
coreografa e interprete

Lara Guidetti è coreografa e direttrice artistica di Sanpapié dalla nascita della compagnia.E’ diplomata come coreografa e interprete alla Scuola d’Arte Drammatica “Paolo Grassi” di Milano, atelier di teatro danza (luglio 2006). Nei primi anni della sua carriera ha studiato e lavorato come danzatrice con Reinhild Hoffmann, Ida Kuniaki, Sarah Taylor e Yong Min Cho, Lucinda Childs, Susanna Beltrami, Luciana Melis, Ariella Vidach. Ha inoltre studiato con diversi artisti italiani e internazionali tra cui Emio Greco, Virgilio Sieni, André Manvielle MK, Rimas Tuminas, Carolina Boluda, Paz Rojo, Idoia Zabaleta, Antonio Tagliarini, Filipa Francisco. È stata coreografa, trainer e interprete con vari registi teatrali tra cui Massimo Navone (Sogno di una notte di mezz’estate, 2008), Franco Branciaroli (Don Chisciotte, 2009), Valter Malosti (Maddalene 2013, Terese e Isabelle 2014), Franco Brambilla (Orfeo e Euridice, 2014, Assemblaggi – Omaggio a Daniel Spoerri, Expo 2015). È coreografa e co-autrice di tutte le produzioni di Sanpapié. Dal 2009 collabora a tutti i progetti internazionali della compagnia sia come coreografa che come danzatrice e ideatrice. I suoi spettacoli con Sanpapié sono stati presentati in Italia, Regno Unito, Spagna, Portogallo, Germania, Francia e Cina. Ha sviluppato contatti in numerosi paesi europei e in Cina, Stati Uniti e Israele. È interprete in vari progetti fotografici e di videoarte. Nel 2014 collabora con Fondazione CRT Centro Ricerche Teatrali e incontra Jonah Bokaer nella realizzazione dello spettacolo Other Myths. È interprete di “Black, White and Red all over” per la coreografia di Marianna Kavallieratos. A gennaio 2015 danza ne "L'incoronazione di Poppea" al Teatro alla Scala per la regia di Bob Wilson. Nel 2016 è coreografa e danzatrice nel ruolo di Giovanna Guerriera dell’opera “Giovanna d’Arco”, prodotto dal Teatro Regio di Parma per a regia di Saskia Boddeke e Peter Greenway. Insegna alla scuola di Teatro Paolo Grassi di Milano per la realizzazione di progetti didattici, presso l’accademia Dancehaus Susanna Beltrami, il Conservatorio di Trento e in numerose scuole tra cui Lab 121, Teatripossibili, Campo Teatrale.

 D- Oltre ad essere una bella, gentile, cortese e simpatica ragazza, chi è Lara Guidetti?

R – Lara Guidetti spera di essere un’artista, dico  ‘spera’, in quanto uno ci prova e spera di riuscirci!  Lara Guidetti è una coreografa, una danzatrice, una performer ed una che sostanzialmente  ama quello che fa (e lo si percepisce da ogni gesto, da ogni parola)

D- Ad un certo punto della tua vita incontri altre persone ed insieme  decidete di creare qualcosa, come i Sanpapiè.

R- I Sanpapié sono una compagnia di danza che lavora sul corpo ed è  nata dall’incontro appunto di diverse persone che si sono incontrate in Accademia e che provengono dalla scuola di teatro Paolo Grassi di Milano dove ci eravamo incontrati ai diversi corsi di danza, drammaturgia e  regia. Negli anni questa idea si è concretizzata ed ora la stiamo con gioia portando avanti.

D- Qui a Stresa presenti la ‘Prima’ de l’Histoire du soldat di Igor Strawinsky, coreografata da te

R- Si ho coreografato interamente l’opera, dopo  oltre dieci mesi di studio e due di lavoro con i performers . Ho cercato di conoscere quanto più ho potuto di Strawinsky ed anche per le scenografie si è ricercata ispirazione in movimenti artistici dell’epoca della scrittura nel 1918. Ecco quindi apparire il surrealismo di De Chirico   ed il cubismo di Picasso. Circa  la drammaturgia per ogni personaggio c’è un attore che gli dà voce ed un performer che gli dà il corpo ed il gesto in una sorta di sdoppiamento del personaggio per meglio raccontare al pubblico.

D- il sottoscritto non è esperto di danza, come non lo è di musica, ma amo profondamente queste arti e quello che per me fa la differenza ed è la variabile sostanziale è l’emozione che mi deriva dall’assistere e partecipare agli spettacoli. I Sanpapié riescono a trasmettermi delle sensazioni positive;   come ho visto stasera nelle prove tecniche, sul palcoscenico si trova  movimento corporeo, parola, gesto e contemporaneità, ovvio frutto di studio e rigore

R- Si,  la ricerca che cerchiamo fondamentalmente di fare, per noi è la comunicazione: ci interessa comunicare attraverso quello che facciamo, non mostrare, ma comunicare.  In questo senso l’anima della compagnia sta tra la coreografia e la drammaturgia e non abbiamo uno stile fisso, ma cerchiamo delle strade in cui il corpo comunica ed è il corpo di un performer  fatto di movimenti, che strada facendo  incontrano  i codici della danza contemporanea;  il nostro teatro è fatto di voce e  di gesti poetici e tutte queste cose si mescolano. In ogni lavoro partendo dalla drammaturgia, ovvero cosa ci chiede l’opera, cerchiamo di andare a comporre mettendo a disposizione tutto quello che c’è nel corpo di un performer e le diverse risorse si intrecciano. Nel nostro corpo c’è la nostra vita quotidiana:  guardiamo, gesticoliano, parliamo, restiamo semplicemente fermi ad ascoltare!

D- parlando del corpo, che sovente sul palco ha tratti di nudità, sovente per gli occhi dello spettatore diventa anche sensualità ed erotismo: quanto di questi elementi inserisci nelle tue coreografie?

R- Bella domanda: non è puro erotismo, ma il corpo è bello ! E’ bello in quanto tale ! Svelare il corpo, esporre il corpo non è per creare attrazione che è la base dell’erotismo, ma il mostrare.  Ci sono movimenti che vengono percepiti nella loro accezione poetica quando si vede da dove arrivano, cosa sta facendo il corpo, cosa sta accadendo! In questo c’è molta sensualità ed a volte si arriva all’erotismo, ma prima di essere un corpo erotico è un corpo naturale, come quello animale…pensa ai movimenti del gatto ! A volte siamo noi viziati nello sguardo; si dice che la pornografia sta negli occhi di chi guarda


D- Sono d’accordo con te ed aggiungo che sensualità ed erotismo sono comunque anche forti e belle emozioni ed a proposito di questo,  tu provi  l’ emozione  più  forte quando la vivi, quando la immagini, quando crei, quando danzi o quando dirigi?

R- si tratta di emozioni diverse: quando danzo l’emozione è netta, esplode ….quando danzo l‘emozione mi pervade, ma questo mi accade anche quando dirigo (ed assicuro che è percettibile) : mi emoziona vedere la generosità che è un regalo quando i danzatori si mettono a disposizione ed  è un continua scoperta e continuo stupore di quanto un corpo possa dare, quanto riesca a comunicare in misure diverse in proporzioni diverse . L’emozione è anche vedere qualcosa fuori di te. Quando danzo non mi pongo il problema di quanto gli altri vedano da fuori, ma semplicemente metto il corpo a disposizione della comunicazione. Quando dirigo lascio libero l’interprete cercando di accompagnarlo attraverso  un canale e costruendo il ponte tra il suo corpo ed il pubblico . La questione è sempre quella di costruire comunicazione perché il pubblico possa a sua volta danzare dentro ! il pubblico sovente ha paura della danza contemporanea che la trova distante e difficile, ma  è solo un  discorso di comunicazione contemporanea.

D- Considerato che camminando abbiamo raggiunto il ‘bar degli artisti’ ti chiedo: preferisci un bicchiere di vino rosso o bianco?

R- Rosso, vino rosso fermo! Vino rosso sempre

In bocca al lupo Lara Guidetti e buona fortuna anche ai Sanpapié.

Stresa, 22 agosto 2017





Marta Calcaterra (soprano) recital - ‘Notturno d’estate’ - Chiesa Parrocchiale Meina –

Renzo Bellardone

Le notti d’estate hanno sempre sollecitato le fantasie sentimentali di chi sa guadare con occhio semplice, le stelle e la luna che a sua volta sa ispirare, far sognare, far innamorare! Ecco il fil rouge del coinvolgente concerto che l‘Assessorato alla Cultura del Comune di Meina ha proposto sabato 19 agosto 2017. ‘Notturno d’estate’ - Chiesa Parrocchiale  Meina – sabato 19 agosto 2017 Marta Calcaterra – soprano Mirco Godio – pianoforte e Brani e Romanze di Bellini, Debussy, Tosti, Lehar, Ranzato

Splendido il paesaggio che accompagna alla parrocchiale di S. Margherita nel cuore storico di Meina, ridente città sulla riva piemontese del lago Maggiore: il solo viaggio in discesa verso il lago è motivo di fascino, che troverà esaltazione durante il concerto all’interno della parrocchiale presentato dal vice sindaco  Andrea Ferrarese Il programma ideato dal pianista Mirco Godio è senza dubbio fruibile anche a chi non è avvezzo all’opera, spaziando infatti fino al musical, all’operetta ed alle canzoni che hanno segnato il 900 italiano. Godio è conosciuto ed affermato pianista che da la misura del suo ‘saper suonare’ sia nell’accompagnamento non coprente che negli assolo pianistici ad esempio nel movimento di Ottorino Respighi ispirato alla fuga in Egitto ed al ‘trasporto del tesoro del mondo’ dove trasferisce la bellezza dei sentimenti attraverso la completezza emozionale del suono; nel ‘Claire de lune’ di Debussy, con tocco ricco di poesia trasferisce le atmosfere rarefatte del brano quasi si rispecchiasse sull’acqua lievemente increspata, altro tema caro all’autore. Tecnica e  abilità hanno segnato anche ‘Asturias’ di Albeniz. Il soprano che ha allietato ed affascinato il pubblico è Marta Calcaterra, ormai avvezza a calcare i palcoscenici più prestigiosi. Con chiaro fraseggio e buona impostazione è dolcezza pura in ‘Vaga Luna’ di Bellini, mentre esprime vagheggiante sentimento nelle canzoni di Tosti e morbidezza e facilità all’estensione vocale ad esempio in ‘Moon River’. Calcaterra si pone con entusiasmo e dedizione al pubblico, spettacolarizzando  i brani da celebri operette (Paese dei Campanelli, Il paese del sorriso) e divenendo dolce  ammaliatrice in ‘L’amore è una cosa meravigliosa’. La decisa espressività e la duttilità vocale hanno veramente dato un valore aggiunto all’intera performance. La musica vince sempre.


Thursday, August 17, 2017

Andrea Chénier at the Munich Opera Festival

Foto: Wilfried Hösl

Suzanne Daumann

In this new production of the Munich Staatsoper, stage director Philipp Stölzl situated the action in its historical context, but his lookout on the work and its protagonists was that of today. The set juxtaposed „Upstairs Downstairs“ situations, and when we saw, in the first tableau, the servants live out their miserable downstairs lives, those downstairs quarters, cramped and low, prefigured the dungeons of the Revolution. Champagne-colored gowns and tapestries, upstairs everything was light and bright and warm, whereas downstairs everything was dark and dreary; the Comtesse de Coigny, affected and majestic as they come, sung and played with spirit and conviction by Doris Soffel - everything spoke of noble idleness and exploitation. Andrea Chénier, the poet, and the young countess Maddalena didn’t quite fit in. Costume-wise and in thought and word: He wore a somewhat worn-out suit, she a simple white dress; he expressed behind his poetry thoughts that showed a political conscience, she had a vague longing for freedom, at least freedom from straight-laced gowns and finery. It was this vague similarity of ideas that sparked the subsequent improbable love story. Their story was only one part of the historical panorama that this work presented. And so in the second tableau we found ourselves in Paris, in the middle of the Robbespierre’s Terror. The stage showed simultaneously the streets of Paris, a brothel, one of the downstairs rooms was a lazaret and the other one  Andrea Chénier’s abode.  The erstwhile servant Carlo Gérard turned out to be the real protagonist of the story: having become Robbespierre’ right hand, he had his spies look out for Maddalena with whom he had always been secretly in love,  and Chénier whom he suspected of revolutionary heresy. Having got hurt by Chénier in a duel, he protected him, however, saving his life for the time being. When Maddalena later on offered him her virtue in exchange for Chénier’s freedom, he gave up her designs on her. Chénier was sentenced to death all the same and Maddalena decided to die with him. A number of secondary characters gravitated around these three, the most impressive of them was „the old Madelon“, an old woman who had lost almost all of her family and yet sacrificed her last grandson, a youth of 15, to the Revolution army. Elena Zilio interpreted her touching aria with so much conviction and almost-tears in her voice that every mother’s of son’s heart in the hall got a bit broken, and we had to think of all the mothers of all those sacrificed sons, today and in the past. Ambrogio Maestri took on the part of Gérard, replacing Luca Salsi, and he was magnificent. With his warm and smooth generous baritone voice and perfect intonation, he interpreted perfectly this anti-Scarpia in his development and his contradictions. The queen of the evening was the young countess Maddalena, Anja Harteros. She sang the arias and duets with so much innocent power, her warm and sweet voice followed the melodic lines with so much ease and grace that the thundering bravos  were very largely deserved. Jonas Kaufmann in the role of Andrea Chénier was not in his best form tonight. He played his part to perfection, as always, but he seemed a bit tired, his play was a tiny bit routine, and if his pianissimi were fine and tense as always, he seemed a bit strained in the forte. The orchestra somewhat drowning out the singers, especially in the first part, didn’t really help either. Jonas Kaufmann is Jonas Kaufmann is Jonas Kaufmann, and the Munich public’s white-headed boy got the acclaim he deserved. Omer Meir Wellber, once the music gave him a chance, turned out to be an attentive conductor full of energy, highlighting many a detail of a score that otherwise is mostly functional.   A lovely production, where everything worked together, a lovely Munich evening. Bravi tutti! 

Andrea Chénier au Festival d’Opéra à Munich

Foto: Wilfried Hösl

Suzanne Daumann

Dans la nouvelle production du Staatsoper de Munich, le metteur en scène Philippe Stölzl respecte le contexte historique, tout en développant un regard contemporain sur l’oeuvre et ses protagonistes. Une scénographie sobre et fort lisible juxtapose « ceux d’en haut » et « ceux d’en bas », et dans le premier tableau, au château de Coigny, les domestiques vivent leur misérable vie en dessous de leurs maîtres, et ces quartiers d’en bas laissent déjà entrevoir les renversements de la situation et les prisons de la Révolution. Tapisseries et robes somptueuses couleur champagne, en haut tout est lumineux et chaleureux, en bas tout est sombre et miséreux;  la Comtesse de Coigny, précieuse et majestueuse comme il se doit, interprétée avec bravoure par Doris Soffel - le tableau de la société noble et oisive est parfait. Le poète Andrea Chénier et la jeune comtesse Maddalena détonnent un peu dans ce cadre, lui par ses habits un peu usés et par sa pensée pro-révolutionnaire, elle, par sa robe blanche assez simple, et par sa vague envie de liberté, exprimé dans sa complainte sur l’inconfort des robes et corsets. C’est cette rencontre d’idées qui initie l’improbable histoire d’amour qui s’ensuit. Néanmoins, cette histoire n’est qu’une facette de cette oeuvre qui tente de conter l’Histoire par des histoires. Ainsi, au deuxième tableau, nous sommes à Paris, en pleine Terreur, et la scène montre simultanément les rues de la ville, un bordel, en bas les prisons, et Andrea Chénier a élu domicile dans sa future cellule. L’ancien serviteur Carlo Gérard se révèle comme le vrai protagoniste de l’histoire: Devenu la main droite de Robbespierre, il fait rechercher et Maddalena dont il est amoureux, et Chénier dont il est jaloux et qu’il soupçonne d’avoir des idées qui „trahiraient“ la Révolution. Blessé par Chénier lors d’un duel, il le couvre cependant et lui sauve la vie, et lorsque Maddalena lui propose, plus tard, sa vertu en échange de la liberté de celui-ci, il finit par renoncer à elle. Malgré ce support tardif, Chénier est condamné à  mort et Maddalena décide de mourir avec lui. À côté de ces drame, l’oeuvre conte d’autres histoires, notamment celle de „la vieille Madelon“, une vieille femme qui a perdu presque toute sa famille et vient néanmoins sacrifier son dernier petit-fils à l’armée de la Révolution. Elena Zilio l’interprète et chante son air touchant avec tant de conviction et justesse, avec une voix qui retient tout juste les larmes, que tous les coeurs de mères de fils se brisent un peu dans la salle, et qu’on pense à toutes les mères de tous les fils sacrifiés pour tant de causes, jadis et aujourd’hui. Carlo Gérard est interprété ce soir par Ambrogio Maestri, remplaçant Luca Salsi, et le public n’a rien perdu au change. Maestri est magnifique, voix de baryton chaude et ample, intonation parfaite, il incarne à la perfection cet anti-Scarpia dans son développement et ses contradictions. Magnifique également Anja Harteros dans le rôle de Maddalena. Cette comtesse est la reine de la soirée: elle chante ses airs et les duos avec tant de force ingénue, sa voix pure et chaude suit la ligne mélodique avec tant de grâce que les ovations debout à la fin du spectacle sont amplement méritées. Jonas Kaufmann, Andrea Chénier, n’est pas au top de sa forme ce soir. Acteur consommé, il joue son rôle à la perfection comme toujours, cependant on le sent un peu las, un tantinet routinier, et si ses pianissimi célèbres sont fins et tendus comme on les lui connait, il peine un peu dans le forte. Le fait que l’orchestre, pendant la première moitié du spectacle surtout, avec sa musique plutôt guerrière, a tendance à couvrir les chanteurs n’aide pas vraiment. Jonas Kaufmann est Jonas Kaufmann est Jonas Kaufmann, et le chouchou des Munichois mérite amplement les applaudissements chaleureux de son public. Omer Meir Wellber, une fois que la musique lui en donne le loisir, s’avère un chef minutieux et énergique, laissant vibrer et étinceler maint détail d’une partition qui convainc surtout par sa fonctionnalité. Une belle production, où tout se tient, une belle soirée d’été à Munich. Bravi tutti, merci! 

Wednesday, August 16, 2017

El sabor de Susanna – Il segreto di Susanna de Wolf-Ferrari en México

Foto: Cultura UNAM / Barry Domínguez  

Luis Gutiérrez R


La Universidad Nacional Autónoma de México presenta una sabrosa producción de la ópera bufa de Ermanno Wolf–Ferrari. Cultura UNAM presenta IM–PULSO, iniciativa que busca convertirse en un espacio anual en el que crezcan los más eclécticos lenguajes de las artes escénicas, en palabras expresadas en el programa de mano. Uno de los proyectos es la presentación de la ópera bufa Il segreto di Susanna que Ermanno Wolf–Ferrari compuso en 1909, en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario. El argumento de este caramelo, que así caracterizo por su brevedad y buen sabor, describe las aventuras mentales de una pareja de recién casados, el Conde Gil y la Condesa Susanna. El Conde detesta el olor a cigarrillo, mismo que percibe continuamente en su casa; estima que quien lo causa es un hipotético amante de su joven esposa, aunque descubriremos que lo que el secreto de la Condesa Susanna es el hecho de que ella es quien fuma. Al “confesar” el hecho, su ahora amante esposo decide fumar también. La música, aunque de corta duración, unos 50 minutos destaca por la presencia de alusiones al Preludio a la siesta de un Fauno de Debussy, que sugieren el movimiento voluptuoso del humo expelido por Susanna, así como motivos cómicos desde la obertura –sí, cuanta con una pequeña obertura que el director de escena respetó sin introducir escenas graciosas como lo hacen muchos ponedores – y la presencia recurrente de una gavota, que creo nació en Il crociato in Egitto del Meyerbeer italiano, habiendo pasado por Manon y llegando hasta la escena de Ascot de My Fair Lady. El director de escena, Hernán del Riego, decidió poner la obra con el lenguaje de los comics, impresos y en la televisión, logrando una espléndida producción. La diseñadora de escenografía e iluminación, Xóchitl González y el diseñador de vestuario y utilería, Mario Marín del Río, lograron un brillante trabajo, en comunión total con el concepto. La ejecución vocal y actoral de Irasema Terrazas como Susanna y Josué Cerón como el Conde Gil fue estupenda. Aunque breve, las partes de ambos cantantes no son simples, de hecho, son muy demandantes en cuanto a la duración, rango y variación de la dinámica durante sus largos solos. Alejandro Camacho como actor mudo ayudó a subrayar la comicidad de la puesta en escena. Gustavo Rivero dirigió la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata, formada por becarios menores a los 30 años, es decir jóvenes de verdad. Bajo la batuta de Rivero la orquesta logró una muy buena ejecución, destacando la del clarinetista Luis Arturo Cornejo. No exagero al decir que pasé una gran tarde de domingo gracias a todos los artistas que nos bridaron generosamente su trabajo

El pianista András Schiff cautivó al público del Palacio de Bellas Artes de México

Fotos: INBA

El pianista András Schiff cautivó al público del Palacio de Bellas Artes de México con obras de Bach, Bartók, Schumann y Janáček en una noche inolvidable, dos días después interpretó El clave bien temperado Libro I (preludios y fugas 1-24) BWV 846-869 de Bach en la misma sede Luego de casi cuatro años de ausencia de los escenarios mexicanos, donde ejecutoo las Variaciones Goldberg de Bach,  el pianista de origen húngaro András Schiff, considerado uno de los más destacados de la actualidad en el mundo, ofreció el primero de dos recitales en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, donde no solo impresionó al público, sino que además lo fascinó de principio a fin. En su primer recital, Schiff brindó un programa variado, virtuoso y completo, como lo había prometido, formado por obras de Johann Sebastian Bach, Béla Bartók, Robert Schumann y Leoš Janáček, con las que demostró, una vez más, su dominio de la técnica y una impresionante memoria, pues durante todo el concierto, que duró más de dos horas, nunca tuvo frente a él partitura alguna. Con paso lento llegó al centro del escenario del Palacio de Bellas Artes y de inmediato dio rienda suelta, de manera tranquila, solo con algunos movimientos de cabeza y gesto adusto, al arte de la música capaz de sustituir mil palabras. En la primera parte del recital, Schiff interpretó Invenciones a tres partes (sinfonías 1-15) BWV 787-801 de Bach, intercaladas con la Suite para piano op. 14 y Al aire libre (1-5) de Bartók. 
El pianista no expresó palabra alguna durante toda la sesión. Solo él y su piano hicieron una noche inolvidable, con una interpretación que mantuvo al público en completo silencio. Las Invenciones de Bach fueron escritas entre 1720 y 1723, y se caracterizan por ser piezas cortas sin características específicas, pero que en su época demostraron alguna novedad. Su objetivo –escribió en su momento el propio compositor– era ayudar a los jóvenes pianistas “a lograr un estilo cantabile al tocar y a la vez adquirir una sólida idea de la composición”. En las manos de Schiff, estas obras de carácter didáctico fueron piezas maestras de un gran virtuosismo, al igual que las de Bartók, compuestas en su momento con un afán de refinamiento de la técnica pianística. Estas se convirtieron en un deleite sonoro para los asistentes, que solo al final de la última pieza (La caza) desató ovaciones y aplausos. Solo con su música, András Schiff despertó toda clase de sentimientos, en especial cuando interpretó la Sonata para piano 1.X.1905, Desde las calles, obra fúnebre que Janáček compuso en memoria de un obrero checo asesinado en las revueltas de 1905 en su país. Luego vino la larga y enigmática Sonata núm. 1 en fa sostenido menor op. 11 de Schumann, con la que el pianista llevó a su punto climático el recital. Un público silencioso, extasiado, sin duda anonadado por el alto grado de complejidad de las obras ofrecidas, pudo demostrar su entusiasmo con un largo aplauso de más de diez minutos, que hizo volver al pianista al escenario hasta en tres ocasiones, mismas en las que interpretó otros fragmentos de obras de Bach, Bartók y Schumann. En su segundo recital, Schiff interpretó  El clave bien temperado Libro I (preludios y fugas 1-24) BWV 846-869 de Bach, una segunda oportunidad de extasiarse con la música en manos del multipremiado pianista.


La Boheme – Buenos Aires Lirica, Argentina

Foto: Buenos Aires Lirica

Luis G. Baietti

Con esta magnífica puesta, por momentos deslumbrante del clásico pucciniano, Buenos Aires Lirica llega a lo que seguramente será el punto culminante de una temporada que exigió mucho de la imaginación y el pragmatismo de sus conductores, habida cuenta de las restricciones presupuestales y los costos en incesante ascenso. La puesta de La Boheme, inteligentemente compartida con la Ópera de Rosario una Compañía que año tras año viene dando muestras de un gran sentido de la oportunidad para con escasos recursos llevar al público rosarino espectáculos de gran calidad, la puesta hace gala de un vestuario de primer nivel y de una planta escénica donde la imaginación, el buen gusto y la madurez artística han reemplazado con total éxito al despliegue de costosos elementos. Pero el éxito de la versión, que adelanto es una de las mejores Bohemes que se han visto en los últimos años por estos lares y que en muchos detalles superó a las recientes versiones del Colón, el Argentino de la Plata y el Sodre se debió fundamentalmente a la gran labor de un terceto de directores que supieron llevar a los elementos bajo su comando al más alto nivel que podían entregar. Mario Perusso es un verdadero experto en Puccini y cada vez que se enfrenta a una partitura del  gran maestro de Lucca, logra ejecuciones de calidad musical e impacto emocional. Sabe además donde debe la orquesta explayarse en toda su potencia, y donde debe desaparecer y ocupar el segundo plano frente a la voz de los cantantes. Algunos desajustes siempre esperables en las primeras escenas del primer acto para nada invalidan esta opinión. Hace mucho tiempo que sabemos que Marcelo Perusso es un gran director teatral, con un gran dominio de todas las técnicas requeridas, gran capacidad de estimular a un elenco y hacerlo vibrar con su texto, y capaz de cuidar hasta el mínimo detalle de la representación sin descuidar las contra escenas.  Marcelo suele ser su propio enemigo y en el afán de parecer moderno incurre a veces en soluciones estrambóticas que colisionan con el texto. Nada de eso en esta Boheme donde se ciñó rigurosamente al bellísimo texto de Puccini y sus libretistas y logró un espectáculo por momentos visualmente cautivante, pero en general por sobre todas las cosas de gran emotividad. Ojalá persista en esta línea. Juan Casasbellas ha logrado integrar un espléndido coro, que además de cantar actúa con desenvoltura y que hasta se permite sutilezas como la voz ruda de los trabajadores de la nieve en el acto 3. Y tuvo la suerte de contar con el excelente coro infantil Petis Cours muy bien dirigido por Rosana Bravo con un gran desempeño vocal y escénico. Y qué elenco ¡! Para empezar dos de los recién ganadores del Concurso Alejandro Cordero:  Luis Loaiza Isler y Maria Belen Rivarola El cómo Schaunard exhibiendo una rica voz de barítono de generosa extensión y volumen y una impecable línea de canto, que no sorprende haya impactado al Jurado del Concurso con su excelente ejecución del aria de IL Trovatore que es lo que una voz así de importante realmente pide. Ella con una Musetta impecable vocalmente y de gran despliegue escénico. No debe haber muchas sopranos en el mundo que tengan en su repertorio simultáneamente la Mussetta de Boheme y la Leonora de Il Trovatore. ambas cantadas con absoluta solvencia vocal. Walter Schwartz que suele ser un puntal de todas las representaciones operísticas en el Avenida, luce aquí una bellísima voz que despliega emocionantes pianísimos en el aria vecchia zimarra cantada con la cuota justa de emoción, redondeando uno de los grandes momentos de la noche. Sergio Carlevaris estuvo excelente en el doble papel de Benoit y Alcindoro aunque yo hubiera hecho el primero menos amanerado. Ernesto Bauer es un placer irrestricto al oído con su bellamente timbrada voz, que parece estar pasando por un gran momento. ¡Fue además un intérprete muy compenetrado con el drama logrando un momento realmente desgarrador en la escena final donde su Coraggio!  Fue absolutamente conmovedor. Nazareth Aufe está aquí más a sus anchas que en los papeles de spinto que por fuerza de las circunstancias se ha visto obligado a cantar ( y como lamento no haber oído su Edgardo en hasta Trilce, ya que canceló la función a la que asistí )- Su voz esencialmente lírica si no lírico ligera se explaya con naturalidad y belleza en toda la zona aguda especialmente los pianísimos, y si bien suena absolutamente segura en el centro y grave , en esas zonas el timbre ya no es tan grato, quizás producto del esfuerzo por ensancharlos para enfrentar el repertorio atípico que ha venido cantando. Actoralmente está casi irreconocible. Ha incrementado  tremendamente su bagaje actoral y logró una versión en todo momento convincente y emocionante de su bohemio, al que algunas torpezas muy ocasionales  de desplazamiento o gesticulaciones algo descontroladas no le quedan de todo mal dada la juventud del personaje. No tengo palabras suficientes para describir el logro total y absoluto de Montserrat Maldonado en una Mimi absolutamente soñada. Mucho más a sus anchas que en Ernani o Norma papeles que seguramente serán su dieta diaria de aquí a unos 10 años, con un bello timbre oscuro, generoso volumen, pianísimos que evocan a la Caballe acariciando más que cantando las notas, y un desempeño escénico conmovedor es imposible pensar en una Mimi más brillante. Conviene apresurarse a verla porque no creo que se quede mucho tiempo en el país.

Tuesday, August 15, 2017

Houston Symphony Wins German Music Award ECHO KLASSIK

The Houston Symphony was awarded the prestigious ECHO KLASSIK 2017 award in the category of Best Opera Recording (20th/21st Century Opera) for the recording of Alan Berg’s Wozzeck under the direction of former Music Director Hans Graf. The winners were announced by the Deutsche Phono-Akademie in recognition of outstanding achievements in the music industry. Recorded in March 1, 2013, the highly-anticipated two-disc album is a significant addition to the successful Houston Symphony recordings conducted by Graf during his tenure as music director. Hans made his Naxos debut in 2009 with the Houston Symphony’s recording of Zemlinsky’s Lyric Symphony and Berg’s Three Pieces. Based on real events and playwright Georg Büchner’s starkly vehement text, Alban Berg’s tragic opera Wozzeck is an epoch-making work, in stark contrast to the previous high romantic ideals of the genre.Immensely powerful and heartbreakingly moving as a drama, Wozzeck explores the victimization, despair and madness of a central character who has no place in society, its deeply humane message and sublimely innovative score firmly establishing it as a 20th-century masterpiece. “Büchner’s timeless, daring message of empathy and understanding along with Berg’s incredible music, emotional and precise, yielded perhaps the greatest opera of the 20th century,” said Graf. “The Houston Symphony’s performances show how it can be done in concert, staged lightly with great care and love – and with great impact.” Recent Houston Symphony recordings include the critically-acclaimed recordings of the last four Dvořák’s Symphonies released on the Dutch label Pentatone. Future recording projects under the 2 direction of current Music Director Andrés Orozco-Estrada include Haydn’s The Creation and a Music of the Americas disc featuring Gershwin’s An American in Paris, Revueltas’ Sensemayá, Piazzolla’s Tangazo and Bernstein’s Symphonic Dances from West Side Story. The ECHO KLASSIK trophies will be handed out on Sunday, October 29, during a gala event in the Elbphilharmonie Concert Hall in Hamburg. The German public TV channel ZDF will broadcast the ceremony that evening starting at 10 pm.