Fotos: Marco Caselli Nirmal /Teatro
Comunale "Claudio Abbado" di Ferrara
Athos Tromboni
Excelente puesta en escena en
el Teatro "Claudio Abbado" de Orlando
Furioso de Antonio Vivaldi en la edición crítica editada por Federico Maria Sardelli y Alessandro Borin. El maestro Sardelli
también estuvo en el podio de la talentosa Orquesta Barroca Accademia dello
Spirito Santo de Ferrara. Así, que hubo tres actos, tal como Vivaldi lo
concibió para su estreno en el Teatro Sant'Angelo de Venecia en el otoño de
1727. Fue también una optimo puesta en escena, más allá de la probada eficacia
de Sardelli en la ejecución del repertorio barroco, especialmente por la
visionaria dirección escénica de Marco
Bellussi, asistido por Fabio Massimo
Iaquone (concepción y dirección del vídeo), de Matteo Paoletti Franzato (escenas), de Elisa Cobello (vestuario) y de Marco
Cazzola (iluminación). La visionaria dirección escénica nos transporta al
poema de Ariosto (o al menos a lo que el libretista Grazio Braccioli utilizó en
su época del poema de Ariosto) donde todo es ciencia ficción: historia,
actitudes, tramas, escenas y vestuario, pero sobre todo proyecciones que hacen
a uno sumergirse dentro de las imágenes luminosas, los protagonistas que cantan
una aria o simulan un "afecto". Algo nunca antes visto - al menos en
el Teatro Abbado de Ferrara - que sugiere que las nuevas y muy modernas
técnicas escenográficas desarrolladas para este Orlando Furioso harán historia,
contribuyendo a un relanzamiento de toda la ópera y de sus contenidos. Porque
una puesta en escena tan mágica (no nos referimos al contenido sino más bien al
contenedor) va más allá de la "provocación" de las direcciones (y
escenografías) llamadas modernas y tiene el mérito de reinventar acciones,
espacios y lugares que se modernizan - incluso vanguardistas- y esta, sin
embargo, sigue siendo fiel al espíritu de la narración del libreto, en lo que
respecta al entorno de la historia musicalizada. Por lo tanto, los personajes
se movían "dentro" de palabras o versos tridimensionales; palabras y
versos que responden a los términos y lugares del poema de Ariosto,
"navegando" sobre el fondo, sobre las quintine, sobre los telones
transparentes del proscenio embistiendo a los cantantes en escena. O los mismos
personajes moviéndose al borde de un bosque que parece real porque es
tridimensional y las ramas y hojas que se agitan con el viento mientras las
nubes cruzan el cielo. O, de nuevo, son las estrellas (las galaxias, la luna)
las que forman el telón de fondo de la acción, haciendo perceptible lo
inimaginable. En definitiva, una (llamémosla) realidad aumentada que tiene el
efecto de sorprender, pero también de seducir al espectador. Todo ello en un
estilo que hizo de la elegancia y la claridad el principal concepto visual de
esta puesta en escena. El vestuario de Elisa
Cobello contribuyó al resultado de claridad y elegancia, principalmente en
blanco y negro, o en varios tonos de gris (excepto el de Bradamante que es rojo
vivo, y el de Ruggiero, de rojo manchado) y luego la penumbra dominante en el
escenario donde la milagrosa iluminación de Marco Cazzola sobre los personajes nunca interfirió con la
luminiscencia de las proyecciones de Fabio
Massimo Iaquone. En definitiva, fue una puesta en escena ultramoderna –que
no se debe confundir con el término posmoderno- que suscita esperanzas en el
retorno de la narración escénica y escenográfica dentro de legítimas pretensiones
de coherencia dramatúrgica. En cuanto a la interpretación musical: en el podio
Federico Maria Sardelli dominó la partitura, infundiendo a la Orquesta Barroca
Accademia dello Spirito Santo el clímax interpretativo adecuado tanto de la
ligereza melancólica como del poder del vigor expresivo con el que Vivaldi
relató con las notas los "afectos" implícitos por los versos de
Ariosto/Braccioli. Un gran concertación y ejecución, estará visible en streaming
durante un mes transmitido a través de OperaVision (https://www.youtube.com/watch?v=_bq4FzrIZzY) Los
intérpretes: estuvieron todos muy bien preparados. Marco Bellussi tuvo extras,
incluidos mimos y al coro actuando. Todos se movieron con una naturalidad y con
esa veracidad que es buena para el teatro de ópera, que es precisamente
"teatro" y no un "concierto" disfrazado. El efecto fue
excelente y el resultado muy atractivo. El director dejó muy claro, en las
notas del programa de mano, que el lugar que pensó para este Orlando Furioso fue “... un espacio delineado, una dimensión
concluida que pertenece al carismático protagonista de la obra. No Orlando,
sino Alcina la hechicera. En su palacio tenian lugar los complejos
acontecimientos previstos por el libretista Grazio Braccioli a partir del texto
de Ariosto y admirablemente expresados por la música de Antonio Vivaldi. Por
tanto, nos encontramos en un edificio con perímetros definidos, pero no
ciertos. Es la mistificación de la magia la que los dilata y los deforma... en
el dibujo de Matteo Paoletti Franzato
las paredes del palacio eran, por tanto, espejos como el techo del palacio
también lo era. De ello se deduce que todo lo que alli sucede en él puede ser
la realidad o un reflejo distorsionado de la misma." En el papel de
Orlando destacó el contratenor Yuriy
Mynenko, dotado de una voz no de falsetista que canta con la garganta, sino
de una refinada soprano que sabe dosificar el fiato, los apoyos, el canto de pecho y el canto en mascara con
optima entonación, fraseo y dinámica. También
estuvieron notables Arianna Vendittelli
(Angelica) y Sonia Prina (Alcina),
cuyas habilidades como cantantes barrocas y bel cantistas están fuera de toda duda.
Optimo fue el trabajo de Filippo
Mineccia (Ruggiero), asi como el de Chiara
Brunello (Medoro), Loriana
Castellano (Bradamente) y de Mauro
Borgioni (Astolfo). El Coro de la Accademia dello Spirito Santo, dirigido
por Francesco Pinamonti, estuvo bien
capacitado y los aplausos también fueron para el bailarín (no mencionado en el cartelón)
como para los figurantes y mimos. El Teatro Abbado prácticamente agotó todas sus
entradas y el público aplaudió largamente al final de la función.
Fotos: Marco Caselli Nirmal / Teatro
Comunale “Claudio Abbado” di Ferrara
Atrhos Tromboni
El Teatro Comunale
"Claudio Abbado" se está mostrando cada vez más como protagonista en
el redescubrimiento del repertorio barroco menos representado, transmigrando de
las célebres glorias de las obras de Mozart de la "época Abbado" a aquellas menos sugerentes e importantes
de autores que se situan entre los siglos XVII y XVIII, en primer lugar entre
todos el "cura rojo" Antonio Vivaldi, quien mantuvo relaciones
continuas con Ferrara y sus potentados nobles y eclesiásticos, a veces
cordiales, y a veces problemáticas y conflictivas. Esto es posible gracias a la
encomienda de este repertorio a dos artistas que hoy se encuentran entre los
más grandes estudiosos e intérpretes de la música barroca y pre barroca, como
son el director de orquesta Federico
Maria Sardelli y el director Marco
Bellussi quienes propusieron para la actual temporada de ópera del Teatro
Abbado el Catone en Utica de Vivaldi que (al igual que Farnace del mismo
compositor) fue prohibida de ser representada en Ferrara debido al juicio moral
sobre las relaciones del "cura rojo" con los cantantes quienes fueron
los protagonistas de sus óperas. Catone in Utica es una de las últimas obras de
Antonio Vivaldi, y se estrenó en el Teatro Filarmónico de Verona en 1737 y,
aunque sólo se conocen el Acto II y el Acto III, la obra está considerada entre
las máximas composiciones de la madurez del "cura rojo" -como se
mencionó anteriormente- intentó en vano presentar esta obra en Ferrara, como se
demuestra en una carta dirigida al marqués Guido Bentivoglio d'Aragona, en la
que elogiaba la actuación veronesa: "Mi obra está por las estrellas
-escribió el compositor veneciano a su mecenas de Ferrara, y espero que la
encuentren suntuosa» Pero nada de eso se llevó a cabo. Vivaldi murió apenas cuatro años después, en
1741, en Viena, en la más absoluta pobreza. La historia descrita en los versos
del libretista y poeta cesáreo Pietro Metastasio se sitúa al despertar del
punto de inflexión pompeyano que enfrentó a Julio César con Catón. Sin embargo,
tal y como se representó en Ferrara, la historia dista mucho de las cruentas
batallas de Farsalo y Tapso: de hecho, en la puesta en escena del Teatro
Abbado, la refinada y elegante escenografía sitúa la acción en una villa junto
al mar, quizás en el retiro privado de Emilia, la viuda de Pompeo, figura
central en el desarrollo de los dramáticos hechos musicalizados por Vivaldi. Lo
contradictorio es el choque y la competencia entre Catón y Cesar, por lo tanto,
se produce - por elecciones de la dirección escenica - en un campo de juego
mucho más civilizado, en el que emerge cada vez más, la debilidad de un hombre,
el Uticense, que es incapaz de gestionar su propio declino político y físico. Las
escenas extremadamente elegantes y esenciales de Matteo Paoletti Franzato, y los hermosos vestuarios de Elisa Cobello, son una síntesis entre
las referencias clásicas y contemporáneas, entre la elegancia de la línea y la
crudeza en su corte, encuadre y viático del drama universal de los sentimientos
privados. que se entrelazan con el devenir político. Eficaces, como siempre, estuvieron
luces de Marco Cazzola y las video
proyecciones de Creative, que fueron
son muy sugerentes. La parte incompleta
de la partitura de Vivaldi (el Acto I, que en realidad se perdió) no daña la
comprensión de la trama, que, por el contrario, entra inmediatamente en el
corazón del enfrentamiento entre Catón y César. Lejos de querer dar una
reconstrucción -operación de alto riesgo y no exenta de arbitrariedades-,
Bellussi y Sardelli prefirieron presentar la obra al público tal como existe y
se nos presentó, seguros de su fuerte carga expresiva. La concertación de Federico Maria Sardelli,
en el podio de la Orchestra Accademia Barroca dello Spirito Santo, resultó
grandiosa e iluminadora como siempre: cuando este director se enfrenta a su
amado Vivaldi, es como si estuviera poseído por una transferencia que lo
conecta con el espíritu del "sacerdote rojo", una cuasi-reencarnación artística que se
traduce en una amalgama de un resultado casi perfecto entre instrumentos
barrocos y voces barrocas. Segura y eficaz fue la dirección escénica de
Bellussi, quien cuidó mucho la actuación, la vis-scenica de los cantantes, los
movimientos del grupo cuando exigían acción; y, por otro lado, inventó imágenes
fijas en poses plásticas y escultóricas (“Canovianas”) cuando el canto de los
personajes se hacía al unísono. En tal contexto se movieron los buenos
cantantes, muy preparados y especialistas en este repertorio, como: el tenor Valentino Buzza en el papel de Catón,
además de la buena y muy aclamada Arianna
Vendittelli (Cesar en-travesti), asi como, Miriam Albano (Emilia), Valeria
Girardello ( Marzia), Chiara
Brunello (Fulvio en-travesti) y la soprano Valeria La Grotta (Arbace en-travesti). En un teatro repleto, el
público premio calurosamente el exitoso y bien merecido espectáculo.
Il soprano romano Arianna Vendittelli è riuscita a fare una carriera
eccezionale che l'ha portata a debuttare ruoli importanti nel repertorio
operistico grazie al suo timbro particolare e alla sua ampia estensione vocale.
Arianna, che si è esibita su importanti palchi in Italia e in festival in
Europa, concentrandosi su Mozart, Handel, musica barocca e recentemente
Rossini, ha iniziato la sua carriera debuttando al Festival di Salisburgo sotto
la direzione di Riccardo Muti. In questa intervista Arianna espone concetti
molto chiari e interessanti sulla sua carriera, la sua voce, gli obiettivi che
si è posta e la direzione che vuole dare alla sua carriera.
Arianna come ti sei avvicinata al canto? Perché
hai scelto di diventare una cantante lirica?
Mi è sempre piaciuto cantare e, a quanto raccontano i miei genitori, ho
cominciato quasi da subito ad intonare canzoncine e melodie varie. Ho cantato
durante l’infanzia e l’adolescenza in cori di voci bianche e giovanili, ma il
vero avvicinamento al canto lirico è avvenuto più o meno a 19 anni.Ho scelto di fare la cantante lirica perché
mi è sempre sembrata l’arte che indagasse più a fondo le potenzialità della
voce umana e che ne facesse dono al pubblico attraverso un’altra arte che mi ha
sempre affascinata tanto, quella della recitazione.
Come descriveresti la tua voce oggi? E quale
sarebbe la prima aria, ruolo ecc che farebbi ascoltare a chi non ha avuto la
fortuna di averti sentito cantare?
La mia voce è molto particolare e non di facile descrizione. In qualche
modo può essere considerata ibrida. Ho eseguito infatti con piacere ruoli da
soprano lirico e anche da mezzosoprano acuto. Amo molto i caratteri teatrali
irruenti e che si esprimono attraverso l’agilità, svettando in acuto ma anche
mantenendo una tessitura molto centrale. Per questo motivo farei ascoltare
“Crude furie” dal Serse di Handel ma anche il ruolo di Donna Elvira,
altrimenti, anche se non l’ho ancora debuttato, probabilmente il ruolo di
Vitellia da La clemenza di Tito che comprende nella scrittura lirismo, agilità
e grandi prove di estensione vocale, oltre ad essere un personaggio
teatralmente molto affascinante!
Raccontaci in
breve la storia della tua carriera professional
Come dicevo, ho cominciato lo studio del canto a 19 anni e ho debuttato a
23 nella Betulia Liberata di Mozart con il Maestro Muti a Salisburgo. Da questo
momento, Mozart, è stato il compositore che ho eseguito di più: Vesperae
solennes de confessore e Messa in C, Aminta nel Re Pastore a Trieste, Despina
al Regio di Torino, Zerlina al Festival dei due mondi con James Conlon, La
Contessa Almaviva a Tenerife e a Bologna, Fiordiligi al Teatro Olimpico di
Vicenza poi a Ravenna, Piacenza, Novara e nel circuito marchigiano nello
splendido allestimento di Pier Luigi Pizzi e Donna Elvira a Vicenza, a Brema e
al Festival Di Beaune e un meraviglioso recital di grandi arie mozartiane con
la Münchner Rundfunkorchester.
Con mia grande gioia anche Handel comincia ad essere un mio punto di
riferimento: oltre a un fastastico tour messicano di cantate hendeliane con les
Musiciens du Louvre diretti da Francesco Corti, ho avuto il piacere di
debuttare nella prima opera di Handel, Rodrigo, nel ruolo di Florinda al
Festival de Beaune con Thibault Noally e nel ruolo di Serse con Ottavio Dantone
a Ravenna, Piacenza e Modena e Beaune, e sarò presto Armida nel Rinaldo a
Losanna con un cast incredibile. Ma uno dei miei sogni rimane sempre il Rossini
serio. Ho già debuttato Matilde nell’Elisabetta Regina d’Inghilterra, con
J.C.Spinosi, Amaltea nel Mosè in Egitto al San Carlo diretta da Stefano
Montanari e, una delle mie più grandi aspirazioni divenuta realtà, Ermione,
ruolo Colbran molto intenso e impegnativo che ho interpretato al San Carlo di
Napoli nel novembre del 2019 diretta da Alessandro de Marchi con la regia di
Jacopo Spirei.
Serse in Piacenza
Ritieni che il tuo debutto ai festival di
Salisburgo come Cermi nell'opera Betulia Liberata di Mozart diretta da Riccardo
Muti sia stato uno dei momenti più alti
della tua carriera? Quali altri potresti menzionare?
Certamente è stata un’esperienza grandiosa e ho un bellissimo ricordo di
quella primissima produzione operistica della mia vita. Altri momenti che
considero alti e importanti per me e per la mia carriera sono certamente il
recital del 2016 al Prinzregententheater di Monaco con Alessandro De Marchi e
la Münchner Rundfunkorchester nel quale ho interpretato come unica cantante
della serata le arie di Fiordiligi, Donna Elvira, Cherubino e Zerlina; l’Orphée
et Eurydice di Gluck al festival di Baden Baden con la regia di John Neumeier;
La Semele di Hasse al Theater an der Wien che mi ha permesso di cantare per la
prima volta un’opera di questo straordinario compositore che mi auguro di
incontrare di nuovo nella mia carriera.
Quali ritieni
che siano le sfide più difficili nella professione di una cantante d'opera?
Capire quale sia
il repertorio ideale, le proprie qualità tecniche acquisite pur restando fedeli
all'idea di una vocalità sempre in evoluzione. Non è facile come sembra.
Chi o cosa ha
influenzato positivamente la tua carriera?
I miei genitori che mi hanno sempre sostenuta e mi sono sempre vicini. La
mia insegnante, Mariella Devia, sulla quale posso sempre contare, tecnicamente
e umanamente. Il mio compagno che mi sprona sempre e mi tiene per mano in
questo bellissimo percorso. Alcuni dei miei più cari amici cantanti con i quali
discuto spesso di canto e non solo!
Qual è stato il consiglio più utile che ti è stato
dato e che ti serve ancora oggi?
Non saprei dire se c’è un consiglio che ha influenzato positivamente la mia
carriera e che seguo ancora. Credo sia più un insieme di insegnamenti che ho
raccolto e che si possono riassumere in tre punti fondamentali: studiare sempre
per migliorarsi, perseverare nonostante le difficoltà legate a questo magnifico
lavoro, amare quello che si sta facendo.
Concierto Les Musiciens du Louvre
Sala Nezahualcóyotl Ciudad de México Foto: Cultura UNAM
Interpreti
molti ruoli del repertorio di Mozart : quale ti ha dato più soddisfazione e
cosa pensi che dovrebbe avere un buon interprete di questo stile e repertorio?
Amo molto Mozart, mi ha sempre accompagnato e
insegnato molto. Probabilmente Fiordiligi e Donna Elvira. Il primo perché mi ha
richiesto sempre tanto. È cresciuto con me attraverso le produzioni, mi ha
fatto penare qualche volta ma è sempre riuscito a regalarmi momenti speciali e
grande soddisfazione personale. Donna Elvira invece per la scrittura e il
personaggio teatrale. Il mio debutto in questo ruolo ha sicuramente sancito
l’inizio di un nuovo periodo tecnico personale. Ho scoperto talmente tanto su
me stessa che si può parlare di un “prima” e un “dopo” Don Giovanni.
Credo che un buon interprete mozartiano debba
essere fedelissimo allo spartito, molto preparato musicalmente, tecnicamente ed
essere un bravo attore. Ma anche se inizialmente non si posseggono tutte queste
qualità è il ruolo stesso (se è giusto per la vocalità) che obbliga alla
trasformazione in questa direzione.
Dei tanti
ruoli che hai cantato fino ad ora, qual è quello in cui ti identifichi di più,
o che ti piace di più? Parlaci di quelli che hai ancora voglia di affrontare.
L’anno scorso ho debuttato nel mio primo ruolo en travesti in una
produzione operistica. Non credevo sarebbe stato uno dei ruoli nei quali mi
sarei identificata di più. Ma così è stato: l’imperatore Serse nella magnifica
opera hendeliana. Certamente anche il ruolo di Ermione, di cui parlavo prima, è stato un
grande punto di arrivo, dopo tanto studio, e per questo lo ritengo un ruolo che
mi rappresenta, o per lo meno rappresenta il mio futuro. Infatti mi piacerebbe
moltissimo intraprendere la strada dei ruoli rossiniani scritti per la celebre
Isabella Colbran. Parallelamente mi piacerebbe interpretare i grandi ruoli di
Gluck (Alceste, Iphigénie en Tauride ecc) Credo che questa sia la strada giusta
per me.
La tua
carriera è stata anche strettamentecollegata alla musica barocca? Cosa ti ha attratto di questo particolare
genere e repertorio?
Mi ha sempre attratta la musica barocca. Mi ha portato anche tante
soddisfazioni e la possibilità di conoscere grandi artisti e debuttare
bellissimi ruoli.Nel 2015, quando ho vinto l’ “audience award” al
Cesti-competition di Innsbruck ho iniziato un percorso ( in parte continuato
perché già nei primissimi anni di carriera ho cantato moltissimo repertorio
barocco in concerto) cheha influenzato
positivamente la mia carriera sia nello stesso repertorio barocco sia in quello
classico. Devo molto all’Innsbrucker Festwochen e ad Alessandro De Marchi per
questo.
Pensi che
offra più possibilità e libertà interpretative non sapendo esattamente come è
stato cantato in passato?
Credo che la
libertà interpretativa scaturisca sempre dalla precisione, dalla raffinatezza tecnica e dal rispetto dello spartito. Non so quindi se ci sia più libertà
interpretativa di quanta ce ne possa essere, ad esempio, nel periodo classico o
nel belcanto.
Concierto Les Musiciens du Louvre
Sala Nezahualcóyotl Ciudad de México Foto: Cultura UNAM
Nell'ottobre 2018 sei stata solista dei tre concerti
dell'orchestra francese Les Musiciens du Louvre in tournée in Messico, l'hai
menzionato come un punto importante della tua carriera. Potresti condividere il motivo per cui questo
tour è importante per te e quali ricordi hai di quell'esperienza in Messico?
L’esperienza in Messico è stata una delle più travolgenti della mia vita, e
non sto esagerando. I mesi successivi sono stati un eterno ricordare quei
bellissimi dieci giorni. I luoghi che ho potuto visitare, la luce, il cibo, le
sale da concerto, il Festival Cervantino [il festival
musicale più importante del Messico], le bellissime cantate di Handel e soprattutto il calore e la
partecipazione del pubblico mi hanno riempito gli occhi e il cuore. Tre concerti
indimenticabili!
Ricordo che in quelli concerti hai cantato
brillantemente la cantanta Crudel tiranno amor, HWV 97 e la cantata Delirio
Amoroso (Da quel giorni fatale) HWV 99 (oltre ad altre arie e recitativi).
Potresti parlarci del tuo rapporto con Handel e delle difficoltà di
interpretare opere concepite per essere cantate da castrati?
Le opere concepite per essere cantate da castrati sono sempre ardue ma, a
mio parere, proprio per questo, molto coinvolgenti.I cambi continui di tessitura, l’agilità, le
folli arie di furore e i momenti patetici sono sempre sfide che accetto di buon
grado e che mi piace superare. Senza contare che i personaggi sono molto
caratterizzati e quindi interessantissimi da interpretare. Handel è uno dei
miei compositori preferiti e mi auguro di interpretare tantissimi ruoli
maschili e femminili per tutta la mia carriera.
Secondo la tua esperienza pensi che le opere
barocche, antiche o poco conosciute debbano essere eseguite principalmente in
concerto anziché con produzione teatrali, in modo che un artista possa cantare
ed esprimersipiù libero e più
concentrato sul canto e sulla musica.
Non saprei. Non disdegno l’opera in concerto, l’interpretazione fa comunque
parte dell’esecuzione e quindi, almeno per me, non cambia molto da quel punto
di vista, ma preferisco sempre di più l’opera in palcoscenico, di qualunque
repertorio si tratti.
Parlando di
tutt'altro, Arianna com’è nella vita di tutti i giorni? ascolti anche altri
generi musicali come pop, folk, jazz? qualche hobby o passione al di fuori
della musica?
Ultimamente, complice il lockdown, mi è venuta una grande passione per le
piante. Mi piace curarle, nutrirle, vederle crescere e scoprire anche il mondo
degli insetti che le abitano, parassiti o predatori che siano, un mondo che mi
affascina sempre di più.Anche se non lo
faccio spessissimo mi piace il trekking in alta montagna.Parlando della musica invece mi piace molto
ascoltare cantautori italiani e francesi, il jazz, il punk e la musica popolare
tradizionale italiana e del mondo.
Come hai gestito il tempo in questo periodo
dipausa inaspettata per il tuo
vantaggio personale e artistico?
Non è stato facile ma ho continuato a fare le lezioni online con la mia
insegnante e ho studiato un paio di ruoli dei miei sogni e anche qualcosa che
probabilmente non canterò mai.
Grazie per
l'intervista Arianna, per finire, potresti darci dal tuo punto de vista qualche
riflessione sul mondo della lirica di oggi?
Mi auguro solo che questo periodo drammatico, che ha portato alla luce gli
annosi problemi contrattuali della nostra categoria di lavoratori, porti alla
soluzione di questi ultimi e non ad un peggioramento delle condizioni
lavorative. Credo che le forze e le voci rinnovatrici delle nuove generazioni,
se non soffocate, possano portare cambiamenti sostanziali nel modo di vivere il
mondo della lirica (che è più vivo che mai) sia dalla parte degli “addetti ai
lavori” che del pubblico.
Ermione - Teatro San Carlo di Napoli Foto: Francesco Squeglia
Ramón Jacques
Originaria de Roma, la joven soprano italiana Arianna
Vendittelli ha logrado hacer una sobresaliente carrera que la ha llevado a
debutar importantes papeles del repertorio operístico gracias a su particular
timbre y a su amplio rango vocal.Arianna que se ha presentado en importantes escenarios de Italia y
festivales de Europa, enfocándose en Mozart, Handel, en la música barroca y
recientemente en Rossini.Inició su
carrera debutando en el Festival de Salzburgo bajo la dirección de Riccardo
Muti, y hace un par de años visito México, donde dio tres conciertos memorables
a lado del célebre ensamble francés Les Musiciens du Louvre. En esta entrevista
Arianna expone conceptos muy claros e interesantes sobre su carrera, su voz, y de
los objetivos que se ha trazado y la dirección que le quiere dar a su carrera.
¿Como se
dio tu acercamiento al canto y porque decidiste dedicarte a ser una cantante
lirica?
Siempre me gustó cantar, según cuentan mis
padres, y comencé casi de inmediato a cantar canciones y varias melodías.Canté durante la infancia y la adolescencia
en coros de voces blancas y coros juveniles, pero mi verdadero acercamiento al
canto lirico ocurrió más o menos a los 19 años. Decidí dedicarme a ser cantante
lirica porque me ha parecido siempre el arte que profundiza al fondo la
potencialidad de la voz humana y que me permite ofrecerlo al público a través
de otra rama del arte que me ha fascinado siempre mucho que es la actuación.
¿Como
describirías hoy tu voz y cuál sería la primera aria o papel que le harías escuchar a alguien que no ha tenido la suerte de haberte escuchado cantar?
Mi voz es muy especial y no es fácil de
describir.De cualquier modo, puede ser
considerada hibrida ya que, de hecho, he realizado con placer papeles de
soprano lirica como también de mezzosoprano aguda.Realmente amo los personajes teatrales impetuosos
que se expresan a través de la agilidad, destacando en el agudo como también
manteniendo una tesitura muy central.Por
este motivo, les haría escuchar ‘Cruda Furie’ de Serse de Handel como también
el papel de Donna Elvira;, y aunque aún no lo he debutado, el papel de Vittelia
en La Clemenza di Tito que comprende en su composición lirismo, agilidad y grandes
exigencias de extensión vocal, además de ser un personaje teatralmente
fascinante.
¿podrías
resumirnos la trayectoria de tu carrera profesional?
Si, como te decía, comencé el estudio del canto
a los 19 años y debuté a los 23 años en la ópera Betulia Liberata de Mozart bajo
la dirección del Maestro Riccardo Muti en Salzburgo.A partir de ese momento Mozart ha sido el
compositor que más he cantado. Te puedo citar: Vesperae solennes de confessore y
la Misa en do menor; los papeles de Aminta delRe Pastore en Trieste, Despina en el Regio de Turín, Zerlina en el
Festival dei due mondi con la dirección de James Conlon, La Condesa Almaviva en
Tenerife y en Bolonia, Fiordiligi en el Teatro Olímpico de Vicenza y posteriormente
en Ravenna, Piacenza, Novara y en el circuito de teatros de Las Marcas en la
espléndida producción escénica de Pier Luigi Pizzi, Donna Elvira en Vicenza, en
Bremen y en el Festival de Beaune
Francia, así como un maravilloso recital de grandes arias de este compositor con
la orquesta Münchner Rundfunkorchester en Múnich.
Con gran alegría Handelha
comenzado a ser un punto de referencia para mí, ya que además de una fantástica
gira por México con cantatas handelianas y la orquesta francesa Les Musiciens
du Louvre dirigida por Francesco Corti, tuve el placer de debutar en Rodrigo,
su primera ópera, el papel de Florinda en el Festival de Beaune Francia con
Thibault Noally, y el personaje de Serse bajo la dirección de Ottavio Dantone
en Ravenna,Piacenza,Módena y en Beaune; y muy pronto debutaré el
papel de Armida de Rinaldo en Lausana Suiza, con un elenco increíble.Pero uno de mis sueños ha sido siempre poder
cantar las obras serias de Rossini.Ya
debuté Matilde en Elisabetta Regina d’Inghilterra con el director Jean Christophe Spinosi,
Amaltea en Mosè in Egitto en el San Carlo de Nápoles dirigida por Stefano
Montanari; y uno de mis más grandes anhelos que se hizo realidad, el de
Ermione, un papel Colbran muy intenso y arduo que interpreté también en el San
Carlo de Nápoles, en noviembre del 2019, bajo la conducción de Alessandro de
Marchi y la dirección escénica de Jacopo Spirei.
Argia en Merope de Broschi - Innsbrucker Festwochen
Mencionaste que al inicio de tu carrera
debutaste en el Festival de Salzburgo con la dirección de Riccardo Muti, un
gran paso para una artista joven como eras en ese momento, imagino que ese debe
ser uno de los puntos más altos de tu carrera. ¿Hay otros momentos para ti
tengan un significado especial?
Ha sido verdaderamente una experiencia
grandiosa y tengo un muy grato recuerdo ya que esa fue la primera producción
operística de mi vida.Otros momentos
que considero también como puntos altos e importantes para mí y para mi carrera
son: un concierto en el 2016 en el teatro Prinzregententheater de Múnich con
Alessandro de Marchi dirigiendo a la orquesta Münchner Rundfunkorchester en un
programa en el que canté como única solista, arias de Fiordiligi, Donna Elvira,
Cherubino y Zerlina. También te diré que la puesta en escena de Orphée et
Eurydice de Gluck en el festival de Baden Baden Alemania con la dirección
escénica del bailarín y coreógrafo John Neumeier ha sido importante, y Semele
de Hasse en el teatro Theater an der Wien de Viena que me permitió cantar por
primera vez una ópera de este extraordinario compositor que deseo poder encontrar
de nuevo más adelante en mi carrera.
¿Cuáles
crees que es el desafío más difícil en la profesión de cantante de ópera?
Es el poder
comprender cuál es el repertorio ideal, las propias cualidades técnicas
adquiridas sin dejar de ser fiel a la idea de una voz en constante evolución. Que
no es tan fácil como parece.
¿Qué o quién
ha influenciado positivamente tu carrera y cuál es el consejo más útil que te
hayan dado y que aun aplicas?
Mis padres que continuamente me han apoyado y
que igualmente siempre han estado junto a mí. También mi maestra, Mariella Devia
con quien puedo contar en todo momento, desde el punto de vista técnico como humano,
y mi pareja que me impulsa siempre y me lleva de la mano en este bellísimo
recorrido. También algunos de mis más queridos amigos cantantes con quienes
hablo frecuentemente y no solo de canto.Por otro lado, no sabría decirte si me han dado un consejo que haya
influenciado positivamente mi carrera.Creo que es un cumulo de enseñanzas que he cosechado y que se pueden
resumir en tres puntos fundamentales: estudiar siempre para mejorar, perseverar,
a pesar de las dificultades ligadas a este magnífico trabajo y amar lo que se está
haciendo.
Has interpretado, como ya señalaste, muchos
papeles de Mozart ¿Cuáles te han dado mayor satisfacción y en base a tu
experiencia que características piensas que debe tener un buen interprete de
este estilo y repertorio?
Amo mucho a
Mozart porque siempre me ha acompañado y me ha enseñado mucho.De los papeles, te diría que son Fiordiligi y
Donna Elvira. El primero porque siempre me ha exigido mucho, y ha crecido
conmigo a través de las producciones, pero también me ha hecho sufrir en
ocasiones, pero siempre ha logrado regalarme momentos especiales y grandes
satisfacciones personales. Por su parte, Donna Elvira por la composición y el
personaje teatral que es.Con mi debut
en este papel seguramente se da dado el inicio de un nuevo periodo técnico
personal.Descubrí tanto de mí misma que
puedo hablar de un antes y un después de Don Giovanni.Contestando la segunda parte de la pregunta,
creo que un buen interprete mozartiano debe ser muy fiel a la partitura, muy
preparado musical y técnicamente y ser un buen actor.Aunque también, si inicialmente no se poseen
todas estas cualidades es el papel mismo, si se trata de la adecuada vocalidad,
el que obliga a la transformación en esa dirección.
¿Entre
todos los personajes que has interpretado hasta hoy cuál es el que más te has
gustado y con cual has sentido mayor identificación identificado más?
El año
pasado debuté mi primer papel en travesti en una producción operística. No
creía que fuera a ser uno de los papeles con el cual me iba a identificar
tanto, pero así fue, y es el emperador
Serse en la magnífica ópera de Handel. Obviamente también el papel de Ermione,
que ya mencioné antes, fue un gran meta para mi después de tanto estudio, y por
ello considero que es un papel que me representa o que por lo menos representa
mi futuro.
¿Cuáles
son los papeles que te gustaría afrontar más adelante?
De hecho,
me gustaría mucho aventurarme en el camino de los personajes rossinianos
escritos para la célebre Isabella Colbran.De manera paralela me gustaría interpretar los grandes papeles de Gluck
como: Alceste, Iphigénie en Tauride etc. Creo que ese sería el camino justo para mí.
Concierto Les Musiciens du Louvre
Sala Nezahualcóyotl
Ciudad de México
Foto:
Cultura UNAM
Tu
carrera ha estado estrechamente ligada a la música barroca. ¿Qué es lo que te
atrae de este género y repertorio tan particular?
Siempre me ha atraído la música barroca, porque
me ha dado también muchas satisfacciones, como la posibilidad de conocer a
grandes artistas y debutar papeles fastuosos.En el 2015, cuando gané el ‘audience award’ el premio del público en el
concurso Cesti de Innsbruck inicié un recorrido, que en parte era una
continuación porque en mis primeros años de carrera había ya cantado muchísimo
repertorio barroco en concierto, que ha influenciado positivamente mi carrera
tanto en el repertorio antiguo como en el clásico; así que le debo mucho al festival
Innsbrucker Festwochen y al conductor Alessandro De Marchi por esto.
¿Piensas que este tipo de música te permite mayores
posibilidades y libertad interpretativa al no saber exactamente como se cantaba
en el pasado?
Creo que la
libertad interpretativa deriva siempre de la precisión, del refinamiento técnico
y del respeto a la partitura.Por tanto,
no sé exactamente si haya más libertad interpretativa de la que pueda haber,
por ejemplo, en el periodo clásico o en el bel canto.
Mencionaste como algo importante en tu carrera
la gira que realizaste a México, en octubre del 2018, con Les Musiciens du
Louvre y los conciertos que dieron en el Teatro Juárez de Guanajuato en el Festival
Cervantino, en Monterrey y en la Sala Nezahualcóyotl de la Ciudad de México. ¿Qué
recuerdos o experiencias te llevaste de aquella visita a nuestro país?
Si.La
experiencia en México ha sido una de las sobrecogedoras de mi vida y no estoy
exagerando.Los meses posteriores fueron
un eterno recuerdo de esos encantadores diez días, por los lugares que pude
visitar y conocer, la luminosidad, la comida, los teatros, el Festival
Cervantino, las bellísimas cantatas de Handel; y sobre todo el calor y la
participación del público que me llenó los ojos y el corazón. ¡Fueron tres
conciertos inolvidables!
En aquellos conciertos cautivaste con tu
interpretación de las cantatas Crudel tiranno amor, HWV 97 y Delirio Amoroso
(Da quel giorni fatale) HWV 99, así como otras arias y recitativos de Handel.¿Cómo definirías tu relación con este
compositor que es uno de tus favoritos y cuales consideras que sean las
dificultades de interpretar este tipo de obras que fueron concebidas para ser
cantadas por castrati?
Las obras concebidas para ser cantadas por
castrados son siempre arduas, pero a mi parecer, es exactamente esto lo que las
hace ser fascinantes. Los cambios continuos de tesitura, la agilidad, las
delirantes arias de furia y los momentos conmovedores son siempre retos que
acepto con gusto y que me gusta superar.Con relación a Handel, sin olvidar que sus personajes están bien
caracterizados y por ello son muy interesantes de personificar, es ya uno de
mis compositores preferidos y deseo interpretar muchos de sus papeles
masculinos y femeninos durante toda mi carrera.
De acuerdo con tu experiencia, ¿Qué piensas al
respecto de que las óperas barrocas, antiguas o poco conocidas deban ser
interpretadas primordialmente en versión de concierto en vez de producciones
escénicas, para que el artista pueda cantar y expresarse con mayor libertad y
concentrase en el canto y en la música?
No sabría decírtelo, porque no menosprecio las óperas en concierto, pero
la interpretación de un papel también forma parte de la ejecución de una obra y
no cambia mucho desde ese punto de vista, y al menos para mí, prefiero siempre
la ópera realizada sobre un escenario del repertorio que sea.
Concierto
con Les Musiciens du Louvre
Sala Nezahualcóyotl
Ciudad de México Foto:
Cultura UNAM
Hablando
de otra cosa ¿Cómo es Arianna en el día a día, que tipo de música escuchas y que
hobbies o que cosas te apasiona fuera de tu trabajo en la música?
Últimamente,
a causa del confinamiento, me nació una gran pasión por las plantas. Me encanta
cuidarlas, alimentarlas, verlas crecer y descubrir también el mundo de los
insectos que las habitan, ya sean parásitos o depredadores. Incluso aunque no
lo hago muy a menudo me gusta el senderismo o trekking de alta montaña.Sin embargo, hablando de música me gusta
mucho escuchar a cantautores italianos y franceses, jazz, punk y la música
tradicional y folclórica italiana y del mundo.
¿Como
has manejado tu tiempo durante esta pausa inesperada y forzada para tu
beneficio personal o artístico?
No ha sido
fácil para mí, pero continué tomando clases en línea con mi maestra y estudié
un par de papeles que sueño cantar como también algunas otras cosas que
probablemente nunca cantaré.
Agradezco
tu tiempo para esta entrevista Arianna.Para
concluirla ¿Podrías compartir alguna reflexión sobre el mundo de la lírica de
hoy?
Solo deseo que este dramático periodo, que ha
sacado a la luz los antiguos problemas contractuales de nuestra categoría de
trabajadores, conduzca a encontrar soluciones y no a empeorar las condiciones
de trabajo.Creo que las fuerzas y las
voces renovadoras de la nueva generación, si no se asfixian, puedan traer
cambios sustanciales en el modo de vivir el mundo de la lírica, que hoy esta más
vivo que nunca, tanto de la parte de los “responsables del trabajo’ como del
público.
Foto: Alisa Kolosova (Giuditta), Orquesta Juvenil Luigi Cherubino coro y solistas. Ravenna Festival
RAVENNA FESTIVAL, ITALIA. (4 y 5 de julio 2010)
Giosetta Guerra
Entre los descubrimientos que el Maestro Muti propone para Ravenna figuran este año dos magnificencias musicales: Betulia liberata, acción sacra en dos partes de Mozart (1771) y Betulia liberata, oratorio de Jommelli (1743), ambas con libreto de Pietro Metastasio, que narra la liberación a manos de Giuditta de la ciudad de Betulia del tirano Oloferne, oportunamente adaptado por los compositores a sus propias exigencias en cuanto al numero de personajes. La imagen de Giuditta deteniendo la cabeza sangrante de Oloferne fue captada por pintores del calibre de: Donatello, Botticelli, Tiziano, Rubens. El cuento de Giuditta, el tema central, es una disputa teológica sobre el politeísmo y monoteísmo, Betulia podría representar a la ciudad de Jerusalén y Oloforne recuerda al omnipotente Nabucodonosor.
Teatro Alighieri: Betulia liberata con la inconfundible invención melódica de Wolfgang Amadeus Mozart.
El colorido fresco y juvenil del la escritura musical de Betulia liberata, compuesta por Mozart a los 15 años de edad, refleja el carácter del Amadeus quinceañero, que se disocia ya de un teatro muy docto y anticuado, la orquesta tiene un papel fundamental, como la voz y la melodía, como protagonista de los interludios instrumentales. La obertura en tres movimientos (Allegro, Andante, Presto), escrita en la oscura tonalidad de re menor, preanuncia el dramatismo de la función, y las arias de los temas afectivos y también de los personajes son expresivas. La Orquesta Juvenil Luigi Cherubini, preparada gloriosamente por el M° Riccardo Muti, entró con desenvoltura en la variedad de los temas y en la dinámica arquitectura musical, restituyendo la gracia de la invención melódica inconfundiblemente mozarteana La orquesta y el buen coro Philarmonia Chor Wien dirigido por Walter Zeh, crearon una sugestiva amalgama sonora y rompiendo el teatro de sublime sonoridad. En el clavecín estuvo Speranza Scappucci.
La escena se abre en un pueblo abandonado y gris entre módulos semicirculares e inclinados que giraban diferenciando un poco los ambientes, opreso por una capa de inquietud, propia de un pueblo asediado y próximo a una revuelta. Entre las túnicas incoloras resaltan los tres magníficos (negro, turquesa y rojo) de Giuditta enriquecidos con oro y gemas. Las masas corales formaron sugestivas figuras de acompañamiento, y la gestualidad de los personajes fue muy cuidada, así como muy estudiado fue el diseño de las luces. La escena de Italo Grassi, los vestuarios de Gabriella Pascucci, y la regia fue de Marco Gandini, con luces de Marco Filibeck. Los cantantes todos jóvenes estuvieron bien.
Ozie, el príncipe de Betulia fue interpretado por Michael Spyres, un bari-tenor americano de un medio vocal muy timbrado en los registros medio, grave y claro, pero corto en los agudos. Afronto las largas y bellas arias con dicción comprensible, voz ágil, sobreagudos seguros (“D’ogni colpa la colpa maggiore”), con buena sonoridad en todos los registros, pero privado del brillo de la música a la difícil aria del segundo acto “Se Dio veder tu vuoi”, cantada con poca agilidad en la coloratura, sonidos fijos y rígidos, agudos oscurecidos o blanqueados en falsete, buenas notas graves oscuras: fue un aria muy aguda y demasiado movida para su voz, su falta de flexibilidad y de extensiones en agudo.
Capri, jefe del pueblo fue la soprano genovesa Barbara Bargnesi de agudos luminosos y bella inflexión de mezzo soprano. En el aria de dolor “Ma qual virtù non cede”, con un danzante acompañamiento orquestal, estuvo muy bien en la interpretación en la coloratura y las medias voces con ataques melodiosos y naturaleza en la emisión.
Como Amital, noble mujer israelí, la soprano Marta Vendoni Iorio dio importancia a la claridad de la palabra, y estuvo muy intensa en el aria central, “Non hai cor” donde exhibió una voz flexible en los trinos y en el uso de la media voz en el aria “Quel nocchier che in gran procella”, donde utilizó bien un medio vocal que no es de gran peso en la tocante aria con figura del violín "Con troppa rea viltà”.
Giuditta, viuda de Manasse, fue encarnada gloriosamente por la bella moscovita Alisa Kolosova, contralto y mezzosoprano de voz importante y rara para una cantante de tan solo 23 años. El color es esplendido y el sonido es rotundo, denso y fresco, gracias al buen peso de la tesitura media grave y a la luminosidad en su zona aguda. Ejecutó con naturaleza de emisión la agilidad de larga aria de carácter pastoral “Del pari infeconda”, acompañada de una dulce música que delinea y enriquece la melodía en el aria “Parto inerme e non pavento” donde estuvo esplendida en los sonidos y en el modo de interpretar. Los largos recitativos acompañados de Giuditta que cuenta como ha asesinado a Oloferne poseen una música un poco sumisa, pero el tejido instrumental mas bello del aria misma emerge en el aria “Prigionier, che fa ritorno”.
El bajo argentino Nahuel Di Pierro (26 años), el papel de Achior, príncipe de los Ammonti, tiene un bello timbre vocal y buen sostenimiento del fiato. En el aria “Terribile d’aspetto”, introducida por arcadas densas y acompañadas de un rico tejido orquestal del cual emerge un juego de violines, exhibió un buen cuerpo vocal pero poca familiaridad con la media voz que realizó con voz baja. En el aria “Te solo adoro” el bellísimo color se expandió con una sonoridad pastosa y robusta, pero el cantante debe estar atento a no hacer silbar la pronunciación de la s Carmi, jefe del pueblo, fue la soprano ligera Arianna Vendittelli, incisiva en el acento del recitativo que procede al aria rica de pathos y música agitada “Quei moti che senti”, bien ejecutada con bello timbre, sonido limpio y buenos apoyos en la zona grave.
Basilica di Sant’Apollinare in Classe: Betulia liberata di Niccolò Jommelli. Oratorio in sauna
La obertura en tres tiempos de Betulia liberata de Jommelli es brillante y con sugestivas intervenciones del oboe, del corno de caza, del clavecin, de un violín solo, y de la viola de gamba. Cada aria tiene una introducción de diversa naturalr en base a los efectos y una coda. En la primera aria de Ozia (“D’ogni colpa la colpa maggiore”) la introducción es briosa, y la otra mas larga fue primero brillante y luego densa, después del danzante con enriquecimientos instrumentales, en la cantable de Carmi “Non hai cor” fue delicada y reservada a las cuerdas y en la cantable de Giuditta, fue ligera y agradable en “Del pari infeconda” y calmada en “Ah non più vi chiami il pianto”, y en la de Alchior “Te solo adoro” se expandió y en la de bravura di Carmi “Quei moti che senti” fue muy agitada y con brillantes arcadas. Los recitativos fueron sostenidos en su mayoría por el bajo continuo, pero en los momentos mas dramáticos fueron acompañados por la orquesta entera.
En el plano de la ejecución, la mejor parte del oratorio realizada en la magnifica Basílica de Sant’Apollinare in Classe estuvo la Orquesta Juvenil Luigi Cherubini dirigida por el Maestro Riccardo Muti que hizo llegar la belleza de la música a un publico atormentado por un calor infernal y de bochorno dentro de una iglesia con puertas cerradas El Philarmonia Chor Wien dirigido por Walter Zeh, un magnifico conjunto de 35 miembros que hizo emerger la compa un sonido compacto y pleno.
La parte menos satisfactoria fue representada por los cantantes, que quizás por la insoportable temperatura, quizás por la poco feliz acústica del ambiente (no obstante la magnificencia cromática del ápside de la basílica, en un teatro hubiera estado mejor), quizás por lo inadecuada que era la obra para sus cuerdas vocales (se requerían voces mas plenas y con mayor destreza en la articulación de las palabras) solo satisficieron en parte. Ninguna palabra se emitió de modo comprensible, ni en los recitativos, y el sonido fue audible en base a la vehemencia de la emisión.
Antonio Giovannini, en el papel de Ozìa, que requiere una voz de contralto, o un contratenor con registro de soprano, o mejor llamarlo sopranista, no obstante su modesto espesor y una zona central un poco vidriosa, el cantante ejecutó su parte de modo correcto, con buena extensión con bajos naturales y sin limitaciones de pecho, limpieza y naturaleza de emisión en la zona aguda, agilidad en los trinos y en las partes agudas. (“D’ogni colpa la colpa maggiore” “Se Dio veder tu vuoi”).
Laura Polverelli, en el papel de Giuditta que debía ser una soprano, en una mezzo soprano clara, quien a pesar de su buena voluntad interpretativa, no satisfizo técnicamente, como lo hizo recientemente en el Flaminio en Jesi. Al fondo de la iglesia donde yo me encontraba se escucharon medias voces casi sin sonido, graves entubados, explosiones de sonidos inflados (“Del pari infeconda”), articulación forzada en las silabas en los recitativos (“Che ascolto, Ozìa”), línea di canto poco homogénea, de pianísimos casi vacios de sonidos agudos (“Udite: Appena di Betulia”). Lastima porque Polverelli es una buena artista.
Dimitry Korchak (Carmi), un tenor opaco de sonido empastado “Non hai cor”, tiene una voz hibrida de feo timbre, pero técnicamente esta preparado para ejecutar con agilidad. (“Quei moti che senti”). Poco controlada fue la emisión vocal del bajo Vito Priante (Achior) quien exhibió una voz poco agraciada en el recitativo “Ubbidirò” mientras que en el aria Te solo adoro” emergió el bellísimo color oscuro que conocemos, una voz timbrada y vibrante pero cubierta por la orquesta. En el teatro hubiéramos salido ganando todos.