Showing posts with label Alexander Vinogradov. Show all posts
Showing posts with label Alexander Vinogradov. Show all posts

Thursday, April 18, 2019

Carmen - Dallas Opera

Fotos: Karen Almond - Dallas Opera

Ramón Jacques

Carmen é  una delle opere più rappresentate nell’ampia e prolifica storia di questa compagnia. In quest’occasione é stato un piacere presentare uno spettacolo con la produzione concepita da Sir David McVicar nel 2002 per il Teatro di Goteborg, Svezia; che è stata riproposta tempo dopo nello stesso teatro e nel 2015 al festival estivo inglese di Glyndebourne. In questa produzione si è curato fino il più piccolo dettaglio, come gli eleganti costumi sivigliani, o quelli dei toreri, facendo la camminata prima della corrida; così come le scenografie della prigione, la taverna di Lillas Pastia e particolarmente l’esterno della plaza de toros in un giorno brillante e soleggiato. Da sottolineare il lodevole lavoro svolto dal regista inglese che ha mostrato una approfondita comprensione della tematica dell’opera e dello spirito e dell’ambiente spagnolo in cui si svolge la storia. Personalmente la considero come la miglio messa in scena di Carmen a cui ho assistito.Allo stesso modo, la regia è rimasta lontana dai cliché e dalle solite pratiche su cui incorrono la maggioranza dei registi che affrontano questo lavoro. Qui la storia è stata raccontata in modo conciso e diretto, ed è vero che Carmen è una donna attraente, appassionata la cui storia finisce tragicamente. Facile da dire, ma difficile da plasmare sul palco con tale chiarezza e credibilità. Fondamentale è stata la presenza del mezzosoprano francese Stéphanie d'Oustrac, che conosceva già la produzione e la concezione registica; e perché il suo nome è attualmente strettamente legato a quello di Carmen. Vocalmente è stata ideale, dato che il suo timbro possiede una colorazione brunita  drammatica e brillante, una dizione impeccabile e la necessaria proiezione vocale.Capisce bene il ruolo, irradiando la sensualità e la forza che richiede. Come il suo omologo, Don José, il tenore Stephen Costello ha dimostrato una voce solida di gradevole colorazione per cantare i ruoli più difficili tra quelli conosciuti; e nonostante si comportasse con passione, sembrava allontanarsi dal centro dell'azione in diverse scene. Il soprano Sarah Gartland si è distinto per la brillantezza con cui ha interpretato le sue arie, e la sua disinvoltura attoriale. Alexander Vinogradov ha avuto una performance vocale e di recitazione accettabile come Escamillo, così come il resto del cast e del coro e. Emmanuel Villaume, direttore titolare del teatro, ha offerto una lettura entusiastica , dinamica e piena di slancio.


Thursday, February 21, 2019

Carmen en Dallas


Fotos: Karen Almond - Dallas Opera

Ramón Jacques

Carmen es una de las obras más representadas en la larga y prolífica historia de esta compañía. En esta ocasión fue un placer presenciar un espectáculo con la producción concebida por Sir David McVicar en el 2002 para el teatro de Goteburgo, Suecia; que fue repuesta tiempo después en el mismo teatro; y en el 2015 por el festival ingles de verano de Glyndebourne. En esta realización se cuidó hasta el más mínimo detalle, como los elegantes vestidos sevillanos, o los trajes de toreros, haciendo el paseíllo antes de la corrida; así como las escenografías en la prisión, la taberna de Lillas Pastia, y particularmente el exterior de la plaza de toros en un día brillante y soleado. Destaca el loable trabajo realizado por el director inglés, que demostró entender a profundidad el tema de la ópera y el espíritu y ambiente español dentro del cual se desarrolla la historia. Personalmente, la consideró como la mejor producción escénica que haya visto de Carmen. 
De la misma forma, la dirección escénica, se alejó de los clichés y las prácticas usuales en la que suelen incurrir la mayoría de los directores que se enfrentan a esta pieza. Aquí la historia fue contada de manera concisa y directa, es verdad que Carmen es una mujer atractiva, que se apasiona y su historia termina trágicamente. Fácil decirlo, pero difícil plasmarlo en escena con tal claridad y credibilidad. Fundamental fue la presencia de la mezzosoprano francesa Stéphanie d'Oustrac, que ya conocía la producción y los conceptos del director; y porque actualmente su nombre esta muy vinculado al de Carmen. Vocalmente fue ideal, ya que en su timbre posee una oscura coloración dramática y relumbrante, impecable dicción, y la necesaria proyección. Entiende bien el papel, irradiando la sensualidad y la fuerza que requiere. Como su contraparte, Don José, el tenor Stephen Costello demostró una voz solida de grata coloración para cantar papeles de mayor exigencia a los que se le conocen; y a pesar de actuar con pasión, pareció estar alejando del centro de la acción en varias escenas. La soprano Sarah Gartland destacó por la brillantez con la que interpretó sus arias y su desenvoltura actoral.  Alexander Vinogradov tuvo un desempeño vocal y actoral aceptable como Escamillo, así como el resto del elenco y el coro por su conjunción. Emmanuel Villaume, director titular del teatro, ofreció una lectura entusiasta y dinámica llena de ímpetu.



Friday, February 10, 2012

Gustavo Dudamel dirigió en Los Ángeles la Sinfonía de los Mil de Mahler

Foto: LA Phil

Prensa FundaMusical Bolívar   

El sábado 4 de febrero la ciudad de Los Angeles, meca del cine y la vanguardia de diversos movimientos artísticos, amaneció revolucionada. Pero no era una super producción de Hollywood lo que tenía en expectativa a muchos citadinos de esta urbe multicultural, se trataba de un acontecimiento sonoro que haría historia, una producción musical cuyo director era Gustavo Dudamel y un elenco conformado por 99 músicos de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, 91 de la Filarmónica de Los Angeles, 8 solistas y 818 coralistas, quienes finalizaron el Proyecto Mahler con una solemne interpretación de la Sinfonía n.° 8 en mi bemol mayor “De los mil” de Gustav Mahler. El histórico The Shrine Auditorium, mismo escenario en el que se celebraban los premios Oscar y los Grammy, recibió a más de 8000 personas - 3 mil en la mañana en el ensayo abierto al público y otras 5 mil en la función estelar de las 8:00 pm – quienes rindieron una ovación muy extensa, tras escuchar la mítica “Sinfonía de las mil voces”, conocida así por el número de músicos y cantantes que participan en ella, guiados por el talento y el esfuerzo titánico de Gustavo Dudamel. “Super Sinfonía” tituló el diario Los Angeles Times en su primera página del cuerpo de cultura y espectáculos. El periodista David Ng, catalogó el concierto como un hecho sin precedentes dentro de la música sinfónica. Las entradas estaban agotadas desde hacía 15 días y en la mañana del sábado, revendedores en los alrededores del teatro ofrecían boletos hasta por 500 $. Se trata también de la producción más ambiciosa emprendida por la Filarmónica de Los Angeles. Exigentes arreglos de tarima, iluminación y escenario tuvieron que hacerse al auditorio durante varias semanas para albergar a los 1017 músicos y cantantes. 18 sobre-tarimas tuvieron que ser instaladas para ubicar debidamente a los coralistas y al menos las primeras tres hileras de butacas de la localidad patio, fueron inhabilitadas para poder extender el escenario y dar cabida a músicos y solistas. La producción y su actractivo elenco, encabezado por el director venezolano –ídolo en Los Angeles-, hicieron que importantes personalidades y ejecutivos del mundo del entretenimiento, junto a luminarias del firmamento Hollywoodense como William Shatner, John Lightow y hasta la “Novicia rebelde”, Julie Andrews, asistieran a la cita musical. Los solistas fueron Anna Larsson, Manuela Uhl, Juliana Di Giácomo, Charlotte Helekant, Kiera Duffy, Burkhand Fritz, Brian Mulligan y Alexander Vinogradov, y el coro estuvo preparado y dirigido por el maestro Grant Gershon.

Tuesday, January 24, 2012

Proyecto Mahler: LA Philharmonic y Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela

Foto: Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela.

FundaMusical Bolívar

El mensaje esperanzador de la obra de Gustav Mahler llegará a Venezuela, desde el 7 de febrero, con un ciclo que lleva por nombre “Con Dudamel por la paz” y que previamente se realizará en la ciudad de Los Ángeles. Este año, el Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, en alianza con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), dedica toda su programación musical a uno de los grandes anhelos del hombre: la paz. Gustavo Dudamel es uno de los motores de la iniciativa que ya está dando sus primeros pasos en Los Ángeles con el Proyecto Mahler, donde los jóvenes de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, nombrados voceros por la paz por la ONU, están llevando su música para la esperanza. Aunque durante su vida Mahler no gozó del respeto que ahora todos le profesan, hoy es considerado un icono en la historia de la música. Tenía razón cuando él mismo dijo proféticamente: “Mi tiempo llegará” y ese momento llegó. Es ahora. Las más importantes orquestas tocan en sus temporadas las sinfonías de este compositor, pero ninguna ha hecho lo que de manera titánica, como el ciclo que comenzó el viernes 13 de enero y que concluirá el 18 de febrero. 2400 músicos de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, 16 coros del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, la Filarmónica de Los Angeles y 16 coros de esa ciudad estadounidense, darán vida a todas las sinfonías de Gustav Mahler tanto en Los Ángeles como en Caracas, dirigidos por Gustavo Dudamel. Gracias a los esfuerzos del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela y de la Filarmónica de Los Ángeles, se tocarán desde el 13 de enero las nueve sinfonías de Mahler en Los Ángeles y luego, desde el 7 de febrero, la programación se repetirá en Caracas, específicamente en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño. En ambos países, las obras contarán con la participación de solistas de destacada trayectoria como los cantantes Anna Larsson, Alexander Vinogradov, Brian Mulligan, Buckhard Fritz, Klara Ek, Charlotte Hellekant, Julianna di Giacomo, Kiera Duffy y Manuela Uhl. Por primera vez, la Filarmónica de Los Ángeles pisa suelo venezolano para unirse con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela. Ambas instituciones no sólo comparten un mismo director musical -Gustavo Dudamel-, sino también han encontrado en la música un camino y una herramienta para insertar la paz en la vida de miles de niños, jóvenes, familias y comunidades. La Filarmónica de Los Ángeles, inspirada en El Sistema venezolano y con el padrinazgo de Gustavo Dudamel, creó la YOLA, que es la Orquesta Juvenil de Los Ángeles por sus siglas en inglés. En este programa se trabaja con habitantes de las comunidades más necesitadas de atención y educación; dos programas, en momentos y en países diferentes han entendido la música como un proyecto social que une y que genera paz ciudadana.

Programación en Caracas: Todos los conciertos en Caracas se realizarán en la Sala Ríos Reyna del Complejo Cultural Teatro Teresa Carreño

Martes 7 de febrero / 7:00 pm
Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela
Sinfonía n.º 2 en do menor “Resurrección”

Miércoles 8 de febrero / 7:00 pm
Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela
Coro Sinfónico Juvenil de Venezuela
Niños Cantores de Venezuela
Anna Larsson, mezzo-soprano
Sinfonía n.º 3 en re menor

Jueves 9 de febrero / 7:00 pm
Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela
Sinfonía n.º 5 en do sostenido menor

Viernes 10 de febrero / 7:00 pm
Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela
Sinfonía n.º 7 en mi menor

Sábado 11 de febrero / 5:00 pm
Filarmónica de Los Ángeles
Sinfonía n.º 9 en re mayor

Lunes 13 de febrero / 7:00 pm
Filarmónica de Los Ángeles
Sinfonía n.º 4 en sol mayor

Miércoles el 15 de febrero / 7:00 pm
Filarmónica de Los Ángeles
Sinfonía n.º 6 en la menor

Jueves 16 de febrero / 7:00 pm
Filarmónica de Los Ángeles
Sinfonía n.º 1 en re mayor “Titán”

Sinfonía n.º 10 “Inconclusa”
Sábado 18 de febrero / 6:30 pm
Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela
Filarmónica de Los Ángeles
Coro Sinfónico Juvenil de Venezuela
Sinfonía n.º 8 en mi bemol mayor “De los mil”
(1400 músicos en escena)












Saturday, June 18, 2011

Romeo y Julieta de Gounod en el Teatro alla Scala de Milán.

Foto: Marco Brescia & Rudy Amisano

Massimo Viazzo
Habían pasado casi ochenta años que Roméo et Juliette de Charles Gounod no se montaba en la escena del máximo teatro italiano (en 1934 el papel de Roméo fue interpretado por Beniamino Gigli y el de Juliette por Mafalda Favero!), por ello, la Scala propuso el espectáculo visto hace algunos años en el Festival de Salzburgo, que es una producción tradicional en una suntuosa escena fija creada por Michael Yeargan, que representaba una plaza renacentista con en la que el majestuoso palacio de los Capuletos engalanaba la parte derecha del escenario y una alta y elegante columna delimitaba y enmarcaba la visión. El director escénico Bartlett Sher logró dar vida a la acción en cada momento cuidando a la perfección los gestos de los protagonistas, con los apropiados vestuarios de Catherine Zuber, y el movimiento de las masas de una manera muy natural. Naturaleza que fue también encontrada por la dirección de orquesta de Yannick Nézet-Séguin. El director franco-canadiense atrapó el profundo intimismo de la partitura con mano ligera, así como el sentido de la medida y del color, nunca de una manera invasora o desbordante. También el elenco fue apreciado por el público scaligero. Vittorio Grigolo dio vida a un apasionado Roméo de vocalidad generosa, exuberante y bien timbrada, aunque no muy refinada. Grigolo supo también replegar su propio canto hacia acentos más íntimos y patéticos, como en la conmovedora conclusión del segundo acto. A cambio, su “Ah! Léve-toi, soleil!” fue muy luminoso. Nino Machaidze fue una Juliette vivaz y tierna, que a pesar de su timbre bronceado en el centró, encontró algunas dificultades en el registro mas agudo, que pareció un poco áspero y no siempre a fuego. Paterno y protector estuvo el Frère Laurence de Alexander Vinogradov con emisión suave y segura. Por su parte, tuvo problemas en su parte alta el Capulet de Frank Ferrari, con su indudable timbre pastoso. A sus anchas y sustancialmente correctos estuvieron: Juan Francisco Gatell (Tybalt), Russell Braun (Mercutio) e Cora Burggraaf (Stéphano). La Orquesta y el Coro del Teatro alla Scala estuvieron ambos en optima forma.

Friday, June 17, 2011

Roméo et Juliette di Charles Gounod - Teatro alla Scala, Milano

Foto: Roméo et Juliette (Act IV): Vittorio Grigolo (Roméo), Nino Machaidze (Juliette) Marco Brescia & Rudy Amisano



Massimo Viazzo

Erano quasi ottant’anni che Roméo et Juliette di Charles Gounod non andava in scena nel massimo teatro italiano (nel 1934 Roméo era interpretato da Beniamino Gigli e Juliette da Mafalda Favero!). La Scala propone lo spettacolo andato in scena qualche anno fa al Festival di Salisburgo. L’allestimento è tradizionale - una sontuosa scena fissa, preparata da Michael Yeargan, che rappresenta una piazza rinascimentale con il maestoso palazzo dei Capuleti che signoreggia nella parte destra del palcoscenico e una alta ed elegante colonna che ne delimita lo scorcio -, ma il regista Bartlett Sher riesce a vivificare l’azione in ogni momento, curando alla perfezione i gesti dei protagonisti (appropriati i costumi di Catherine Zuber) e i movimenti delle masse per una resa molto naturale. Naturalezza che si è riscontrata anche nella direzione d’orchestra di Yannick Nézet-Séguin. Il direttore franco-canadese ha colto il profondo intimismo della partitura con mano leggera, senso della misura e del colore, non apparendo mai invadente o sovrabbondante. E anche il cast è stato apprezzato dal pubblico scaligero. Vittorio Grigolo ha dato vita ad un Roméo appassionato, dalla vocalità generosa, esuberante e ben timbrata, anche se non rifinitissima. Grigolo ha saputo anche ripiegare il proprio canto su accenti più intimi e patetici, come nella toccante conclusione del secondo atto. Il suo “Ah! Léve-toi, soleil!” era, invece, luminosissimo. Nino Machaidze, una Juliette vivace e tenera, dalla timbrica brunita nei centri, ha incontrato qualche difficoltà nel registro più acuto apparso un po’ aspro e non sempre a fuoco. Paterno e protettivo il Frère Laurence di Alexander Vinogradov, di emissione morbida e sicura. Problematico in alto, invece, ma indubbiamente di timbrica pastosa il Capulet di Franck Ferrari, e a proprio agio, e sostanzialmente corretti, Juan Francisco Gatell (Tybalt), Russell Braun (Mercutio) e Cora Burggraaf (Stéphano). Orchestra e Coro del Teatro alla Scala in ottima forma.