José Noé Mercado
Opera-Musica Foto: Die Feen - Wagner - Théâtre du Châtelet, Paris - 04/2009(c) Marie-Noëlle Robert.
Friday, October 16, 2026
Louisa Proske: “El asesinato siempre es más duro de lo que piensas”
Tuesday, December 26, 2023
Jenůfa en Chicago
Foto: Michael Brosilow
Ramón Jacques
Jenůfa, ópera en tres actos del compositor checo Leoš Janáček
(1854-1928) basada en la obra Její
pastorkyňa (traducida al español como ‘su
hijastra’) de la escritora Gabriela Preissová (1862-1946) ingresó al
repertorio de la Lyric Opera de Chicago en noviembre de 1959, y desde entonces
no ha sido ofrecida con regularidad en este escenario. Esta reposición no solo
era considerada como uno de los atractivos de la actual temporada, sino que
también era la ocasión ideal para introducir al público local, y en el papel
principal, a una de las cantantes más destacadas de la actualidad, la soprano
noruega Lise Davidsen, quien después
de cantar las primeras funciones se retiró de la producción, ocasionando una sensible baja
y cierta desilusión para quienes esperábamos disfrutar de su interpretación,
sobre todo después de la muy grata impresión que dejara en su recital en Los
Ángeles el pasado mes de septiembre. Por las circunstancias en las que se dio
su retiro y la dificultad de poder cuadrar fechas entre la artista y el teatro
dificultaran seguramente su futuro regreso a corto plazo a este escenario. Su lugar fue ocupado por la soprano
estadounidense Kathryn Henry, actual
miembro del estudio del teatro, con una discreta trayectoria pero que supo
sacar adelante de manera satisfactoria el arduo personaje, exhibiendo una
elegante y encantadora presencia escénica, una voz de agradable coloración, pero en ciertos
momentos dada su escasa proyección tuvo dificultades para ser escuchada entre
la densa orquestación, aunque se nota que es una artista interesante que tendrá
una gran proyección, sobre todo después
de haber abordado esta ardua prueba. Al
final, la ópera contiene otro papel sobresaliente como lo es el de la maliciosa
madrasta Kostelnička, que fue interpretado con notable dominio y maestría por
la soprano Nina Stemme cuya
actuación fue acorde a la perversidad del personaje, desplegando su potente y
bien modulada voz, a la que supo darle sentido imprimiéndole dramatismo, fuerza
e ímpetu, con las valiosas cualidades que posee en su canto. El tenor Pavel
Černoch demostró la afinidad y el apego que tiene por este repertorio y
cantando en su propia lengua, le dio el carácter y credibilidad que requiere el
personaje de Laca, lo opuesto fue el tenor Richard
Strey Smagur quien personificó al pusilánime y temeroso Števa, que cantó
con voz amplia y profunda pero que no supo identificarse con el papel logrando
apenas una discreta participación. En el
papel de la abuela Buryja, y en su debut local, la experimentada mezzosoprano Mariane Cornetti dejo constancia de su
amplia experiencia y tablas sobre el escenario.
El resto de los cantantes del elenco, algunos miembros del Ryan Opera
Center, el estudio del teatro, cumplieron adecuadamente con sus breves papeles
asignados como el barítono Laureano
Quant como el capataz, la soprano Lindsey
Reynolds como Barena, la mezzosoprano Lucy
Barker como Karolka, la mezzosoprano Sophia
Maekawa una pastora, así como la soprano Kimberly McCord, miembro del coro del teatro quien cantó el papel
de Jana. Sin olvidar al seguro y experimentado barítono Wayne Tiggs como el alcalde, y la mezzosoprano Katherine DeYoung como la Alcaldesa. Para la parte visual se
importó la producción del Royal Opera House de Londres, donde se estrenó en
septiembre del 2021, de Claus Guth,
con escenografías ideadas por Michael
Levine, y los oscuros vestuarios de Gesine Völlm,
que entre tres paredes que encerraban el escenario, algunas proyecciones sobre
ella, e iluminación en tonos negros, blancos y grisáceos, crearon una puesta
minimalista y sombría, al final la trama es oscura y trágica debido a un
infanticidio, pero que recurrió ciertas ideas ya vistas y utilizadas en otros
propuestas como el uso de sillas, los pétalos de flores sobre el suelo, similar
a lo visto en Eugenio Onegin de Robert
Carsen, además de algunos detalles discutibles como el personaje vestido de
cuervo que acecha a Jenůfa, que es encerrada inexplicablemente en una jaula de
metal. Cierto, son licencias que se toma la dirección escénica, pero que no
parecieron aportar mucho ni a la historia ni a la estética visual del
espectáculo. Lo más rescatable, que aportó vitalidad y color fueron los
bailables y los vestuarios típicos utilizados por los personajes en la escena
de la boda entre Laca y Jenůfa. Participativo y preponderante estuvo el coro
cuando fue requerido. Uno de los puntos
más altos de la función, además de la presencia de Nina Stemme, fue la lectura
de la suntuosa y oscura partitura del maestro checo Jakub Hrůša, quien supo resaltar los momentos dramáticos y oscuros,
así como los tintes de música folclórica contenida en la orquestación de
Janáček, y lo hizo de manera detalla, precisa y matizada, obteniendo una
respuesta entusiasta y memorable de los músicos de la orquesta del teatro.
Saturday, September 30, 2023
Recital de Lise Davidsen en Los Ángeles
Ramón Jacques
La joven soprano noruega Lise Davidsen debutó en Los Ángeles en el escenario del teatro Broadstage, situado en el suburbio angelino de Santa Mónica, cuyo ciclo titulado ‘Celebrity Opera Recital Series’ se ha ido consolidado con el paso de los años como una parada imprescindible, casi obligatoria, para la presentación, o debut local como en este y otros casos, de los cantantes y nombres más reconocidos de la lírica, en un escenario de importante metrópoli. Esta temporada, el ciclo incluye, además de la ya mencionada presentación, otro debut local del tenor Joseph Calleja con acompañamiento de piano, y un concierto con orquesta de la mezzosoprano Elīna Garanča bajo la conducción de Karel Mark Chichon. Las presentaciones estadounidenses de Lise Davidsen, han sido hasta hoy muy limitadas, concentrándose principalmente a la ciudad de Nueva York, y aunque en el mes de noviembre de este año debutará el papel principal de la ópera Jenůfa de Janáček en el teatro de la Lyric Opera de Chicago, al menos en el corto plazo no se sabe de alguna aparición agendada en algún teatro importante de la costa oeste de este país. Por ese motivo, el anuncio de su presentación local generó desde que se anunció muchas expectación e interés del público operístico de esta región. Un recital acompañado por un piano, no es quizás la llave de entrada esperada o ideal para una artista del calibre de Lise Davidsen, quien, sin embargo, expresó su beneplácito por ofrecer su canto en una ciudad y en una región que dijo nunca haber visitado, ni siquiera como turista. Por otro lado, un recital puede ofrecer también grandes satisfacciones porque se pueden apreciar ángulos, matices, emociones e impresiones que el artista puede transmitir siendo el mismo, sin estar cubierto por vestuarios y escenografías. Cabe destacar que por la presencia y la elegancia que irradió esta artista, así como el inagotable despliegue de recursos vocales que posee y que desplegó desde la primera nota que cantó, el público comprendió que estaba en presencia de una artista muy completa, vocalmente destacada, especial y valiosa, es decir una joya de las que no surgen todos los días. Con gran sencillez y gracia Davidsen, se dirigió al público en un par de ocasiones para explicar que había conformado, con la ayuda de su maestro y pianista James Baillieu, un programa ex profeso para la ocasión, en el que abarcaría los más variados y diferentes estilos y compositores para dejar una grata impresión con el público asiste a este recital. Personalmente me destacaría la muy cuidada y bien interpretada, elección de piezas, que no incluyó piezas o conocidas canciones populares que muchos cantantes suelen incluir en la actualidad, sobretodo en la segunda parte de sus programas, y que por experiencias personales pasadas que he presenciado, banalizan y devalúan sus presentaciones por obtener aplausos fáciles o crear innecesarias situaciones cómicas, que no ocurrirían en funciones de óperas o conciertos sinfónico vocales. Davidsen asumió con seriedad y solemnidad el compromiso como la gran artista que es, y tan solo con su canto fue capaz de arrancar suspiros, generar tumultuosas ovaciones y sobretodo conmover y emocionar al público. Imagino que nadie presente en el Broadstage en esta velada, permaneció impávido o indiferente estando presente en este recital; que la soprano comenzó cantando en su propia lengua, interpretando 5 poemas, opus 69 del compositor noruego Edvard Grieg (1843-1907). Es indudable que la voz de Davidsen es voluminosa, con mucho cuerpo, y ella lo sabe, pero también tiene la virtud de darle un manejo magistral en todos los registros alcanzando incluso delicados y casi imperceptibles pianissimos y musicalidad como en Til min Dreng (a mi niño) ciclo de canciones que viene incluido en la grabación del 2022 en el sello Decca con obras de Grieg y el pianista Leif Ove Andsnes. En su interpretación del ciclo de 5 canciones, Op 37 y Svarta rosor (Rosas negras) op, 36 de Jean Sibelius (1865-1957) su voz adquirió una tonalidad más oscura y dramática apropiada para esta sentida y dolorosa música. Es notable también la claridad con la que emite y frasea cada palabra cantada, la emisión y manera de mantener los agudos, sin importar la lengua en la que cante.







