Showing posts with label Joyce DiDonato. Show all posts
Showing posts with label Joyce DiDonato. Show all posts

Wednesday, November 6, 2019

Joyce DiDonato: ‘In War & Peace: Harmony through Music’ en Buenos Aires


Fotos: Gentileza Mozarteum Argentino. Crédito: Liliana Morsia

Gustavo Gabriel Otero
Twitter: @GazetaLyrica

Buenos Aires, 30 de octubre de 2019: Teatro Colón. In War & Peace: Harmony through Music (En Guerra y Paz: Armonía a través de la Música). Obras de Georg Friedrich Händel, Leonardo Leo, Emilio De’ Cavalieri, Henry Purcell, Carlo Gesualdo y Arvo Pärt. Joyce DiDonato, mezzosoprano. Manuel Palazzo, coreógrafo y bailarín. Dirección de escena: Ralf Pleger. Video: Yousef Iskandar. Iluminación: Henning Blum. Vestuario: Vivianne Westwood y Lasha Rostobaia, Orquesta Il pomo d’oro. Director Musical: Maxim Emelyanychev. Última función del Abono 2019 del Mozarteum Argentino.

El Mozarteum Argentino presentó a la mezzosoprano norteamericana Joyce DiDonato acompañada por el ensamble Il pomo d’oro en un espectáculo que complementó a la música -con un mensaje de paz y armonía- con la danza, el diseño de iluminación y el video, denominado ‘In War & Peace: Harmony through music’ (En guerra y paz: armonía a través de la música). Durante cada parte -la guerra primero y luego la paz- la música se entrelaza por medio de las danzas realizadas por Manuel Palazzo, por los distintos climas que crea la sugerente y especial iluminación complementada por algunos fragmentos de video, por los movimientos y posiciones de la mezzosoprano Joyce DiDonato y por la certera conexión de los fragmentos musicales que realiza el maestro Maxim EmelyanychevCon obras de seis autores diferentes, la mayor cantidad le correspondió a Georg Friedrich Händel con seis arias, tres fragmentos aportó Henry Purcell, mientas que uno cada uno Leonardo Leo, Emilio De’ Cavalieri y Carlo Gesualdo. Por fuera de los compositores del mismo período se añadió el Da pacen, Domine de Arvo Pärt, obra estrenada en 2004. Scenes of horror, scenes of woe, de Jefté de Händel inicia el periplo de la ‘Guerra’ con intensidad dramática, le sigue Prendi quel ferro, o barbaro!, de la Andromaca de Leonardo Leo, la orquesta interpreta seguidamente la Sinfonía de la Rappresentatione di anima e di Corpo de Emilio De’ Cavalieri y la Ciaconna en Sol menor para tres violines y bajo continuo de Henry Purcell no como un descanso a la cantante sino como un continuo musical y estético. Continuando con Purcell el Lamento de Dido ofreció un momento de pleno lucimiento para la mezzosoprano, mientras que Pensieri, voi mi tormentate (Agrippina) nuevamente de Händel se demostró la empatía de la artista con ese compositor. Tras el el ‘Tristis est animam mea’ de Carlo Gesualdo cerró la primera parte una perfecta y sentida interpretación de Lascia ch’io pianga, de Rinaldo, de Händel, en uno de los mejores momentos de la noche. Joyce Di Donato -ubicada en diversos lados del escenario y con sus pies desnudos- fue muestra de calidad vocal y perfección artística, sus diferentes vestuarios y el maquillaje en su cara acrecentaron la sensación de un espectáculo diferente y conceptual, exquisito y de buen gusto. En la segunda parte denominada ‘Paz‘, los fragmentos fueron They tell us that you mighty powers (Orazia), aria de La reina india de Purcell, Da pacem, Domine de Arvo Pärt y nuevamente Händel con tres fragmentos: Crystal streams in murmurs flowing (Susana), aria del oratorio Susana, Augelletti, che cantate (Almirena), aria de la ópera Rinaldo para terminar con una pirotécnica  Doppo notte (Ariodante), aria de la ópera Ariodante. La ductilidad de la intérprete quedo nuevamente demostrada para dar a cada momento el matiz diferencial, para exhibir un perfecto manejo del estilo con coloraturas y saltos interválicos de notable brillo y precisión. En todo momento el maestro ruso Maxim Emelyanychev condujo el ensamble  con convicción y precisión, con excelente respuesta del conjunto musical.. Como bis ofrecieron Par che di giubilo, de Attilio Regolo de Jommelli y Morgen, de Richard Strauss, en versión de cámara.



Tuesday, June 28, 2016

Recital de Joyce DiDonato en Bellas Artes de México

Fotos: López Palomino / INBA

José Noé Mercado

La reconocida mezzosoprano estadounidense Joyce DiDonato, luego de dos años, volvió a nuestro país. En específico, regresó al Teatro del Palacio de Bellas Artes para ofrecer un recital acompañada al piano, en esta ocasión por Craig TerryLa cantante hizo una especie de tour musical por diversos países del mundo. Comenzó por España, con la romanza “De España vengo” de El niño judío de Pablo Luna, que exigió la colaboración del público entusiasta para entender del todo una dicción en español poco lograda, a cambio de un primer deleite en el terreno vocal. En el apartado Oriente, DiDonato abordó el ciclo Shéhérezade de tres piezas de Maurice Ravel. En este punto, la mezzosoprano mostró delicadeza y finura interpretativa, si bien el fraseo lírico acusó cierto vibrato pronunciado, ligeramente suelto, quizás como producto de una vocalidad dispuesta más para el repertorio de coloratura en el que ha ganado fama. Como si la suspensión, los amortiguadores y el punto gravitacional de donde surge y resuena la voz, tuviera una rigidez o juego distinto en el lirismo respecto del ornamento. Así pudo constatarse y contrastarse, además, en su traslado sonoro a Babilonia para interpretar el aria de la ópera Semiramide de Gioachino Rossini “Bel raggio lusingher”, con la que cerró l primera parte del recital. Después del intermedio, la mezzosoprano abordó “Las majas dolorosas 1, 2 y 3” de Tonadillas escritas en estilo antiguo de Enrique Granados, lo que la hizo regresar a España, dondese mantuvo también para la gustada aria “Lascia ch’io pianga” de la ópera Rinaldo de Georg Friedrich Händel. El refinamiento, la dulzura, el control de la respiración dispuesta para crear una atmósfera intimista y de frágil belleza de DiDonato, tuvo en esta pieza su más acabada expresión.

Vinieron después, de Italia, tres de las llamada Arias antiguas: “Caro mio ben” de Giuseppe Giordani, “Se tu m’ami” de Giovanni B. Pergolesi y “Star vicino” de autoría anónima. La particularidad de las interpretaciones manieristas de Joyce DiDonato nació de que contaron con el arreglo del propio pianista Craig Terry, quien las impregnó de un acento y estilo jazzístico que a unos puede gustar de la misma manera que a otros irritar. El cierre del programa llegó con “Tanti affeti” de La dama del lago de Rossini. Joyce DiDonato se comunica con el público, interactúa, bromea cálidamente y consigue un sello muy personal que, sin embargo, al ya haber presenciado otros recitales de la cantante, en el melómano puede quedar la impresión de que en realidad se trata de un mecanismo, que bebe más de lo calculado que de la inspiración. Ello, el entendimiento del show,  puede, asimismo, desvelar cierta frialdad al termino de la presentación, que musicalmente concluyó con tres encores dos de ellos algo edulcorados: “I love a piano” de Irving Berlin, “Over the rainbow” —pieza en la que hasta más de un funcionario cultural presente en la sala ondeo los brazos en alto como si realizara la coreografía de “We are the world” con Stevie Wonder— de Harold Arlen y, ésa sí preciosista, “Morgen” de Richard Strauss.

Tuesday, April 26, 2016

Joyce DiDonato regresa al Palacio de Bellas Artes de México para dar un recital el 30 de abril

La mezzosoprano estadounidense ofrecerá un concierto el sábado 30 de abril en la Sala Principal del recinto de mármol. El programa incluirá música de Ravel, Granados, Rossini, Gershwin, Rodgers, Berlin y Pergolesi, entre otros compositores. Joyce DiDonato “no solo es una gran artista, valiente e inspiradora, y una de las mejores cantantes de nuestro tiempo, sino también una presencia transformadora en las artes. Los que la conocen admiran sus dones, y los que no, se entregan al instante. Joyce canta y el mundo es de pronto más luminoso. Ella nos obliga a escuchar activamente, de una forma diferente” La definición de Jake Heggie, de la revista Gramophone, es más que pertinente, ya que la ganadora del Grammy como mejor solista vocal clásico en 2012 ofrecerá, al lado del pianista Craig Terry, un concierto el sábado 30 de abril a las 19:00 en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, a donde regresará después de su presentación en febrero de 2014. 

El programa incluirá Shéhérazade de Maurice Ravel y una selección del ciclo La maja dolorosa de Enrique Granados y Fernando Periquet, además de arias y canciones de Gioachino Rossini, Pablo Luna, Stephen Foster, George Gershwin, Richard Rodgers y Oscar Hammerstein, Irving Berlin, Giuseppe Giordani y Giovanni B. Pergolesi. Originaria de Kansas, DiDonato ha sido proclamada por The New Yorker como “la cantante con la voz más poderosa de su generación”, ya que cuenta con una voz “no menor a 24 quilates”. Aclamada por su desempeño en óperas de Rossini y Gaetano Donizetti, la cantante recientemente participó en el papel de Elena en La dama del lago de Rossini, descrita por el diario Financial Times como “la mejor interpretación que se ha escuchado en años”. DiDonato ha realizado residencias artísticas en el Carnegie Hall y el Barbican Centre de Londres, y sus extensas giras incluyen América, Europa y Asia. 

Apareció como solista invitada en el programa The Last Night of the Proms de la BBC. Entre sus discos se encuentran Joyce & Toni, con el pianista Antonio Pappano en vivo desde el Wigmore Hall; Stella di Napoli, un suntuoso banquete con joyas poco conocidas del bel canto; Diva Divo, que le hizo ganar el Grammy porque contiene arias masculinas y femeninas que celebran el dramático y rico mundo de las mezzosopranos, y Drama Queens. Ha recibido los reconocimientos Artista Gramophone del Año y la entrada al Salón de la Fama Gramophone, además de tres premios German Echo Klassik como cantante femenina del año. 

Por su parte, el pianista estadunidense Craig Terry ha sido alabado por su “sensibilidad y estilo” (The New York Times) y por su “magnífica interpretación” (Opera News). Actualmente es director musical de The Patrick G. and Shirley W. Ryan Opera Center y se encuentra en su decimoprimera temporada como director asistente de la Lyric Opera of Chicago, cargo que ocupó anteriormente en la Metropolitan Opera. A lo largo de su trayectoria ha acompañado a cantantes como Jamie Barton, Stephanie Blythe, Christine Brewer, Nicole Cabell, Sasha Cooke, Eric Cutler y Joyce DiDonato. En 2000 debutó en el Carnegie Hall.

Monday, December 22, 2014

Maria Stuarda en el Liceu de Barcelona

Foto: Liceu de Barcelona
Robert Benito - Opera World
El viernes se vistió de gala nuevamente el Gran Teatre del Liceu para el estreno de una de las propuestas más interesantes de la temporada 14-15 del coliseo de las Ramblas, la segunda ópera de la trilogía donizettiana dedicada a la dinastía Tudor, Maria Stuarda. El éxito al final estuvo a la altura de las expectativas creadas para esta producción, un gran título que recuperó para este teatro la recientemente homenajeada Montserrat Caballé allá por 1969 y que se ha representado en más de de cuatro ocasiones diferentes desde entonces. El interés de la ópera como género radica evidentemente en su discurso musical con el apoyo de una trama teatral y literaria de validez relativa dependiendo de la época y la inspiración poética del libretista. En el caso de la ópera que nos ocupa existe un morbo añadido que es la ficción del encuentro-desencuentro de dos reinas históricas enfrentadas por el poder y el amor de un hombre, elementos típicos de la estética romántica en el que está basado el libreto al inspirarse Baldari en la obra homónima de Schiller como fuente de su reelaboración para la música de Donizetti.Esta trama donde la erótica del poder se confunde con la erótica más íntima necesita de una terna de grandes intérpretes. En esta ocasión el primer reparto de los dos propuestos ha cumplido las expectativas con creces. Una Joyce DiDonato en estado de gracia para la protagonista, Silvia Tro Santafé en una gloriosa Elisabetta y uno de los mejores tenores belcantistas del momento, Javier Camarena para el papel de Leicester. Algunos de los recelos que se podrían argüir en el aspecto musical y de la elección de estos cantantes sobretodo en la parte femenina sería la poca variedad tímbrica al interpretarse los roles reales por dos mezzos y no en la elección más tradicional de soprano para María y mezzo para Elisabetta, pero se ha de recordar a esta parte del público que el mismo Donizetti ya revisó la partitura para una de las primeras Stuardas, la Malibrán de gran tesitura pero de color más central. Y existen precedentes de esta misma elección en las brillantes representaciones de Dame Janet Baker en este rol. El problema que se pudo apreciar en la función es que aunque algunas partes del rol de María estaban bajados de tono los agudos de DiDonato no resultaban todo lo brillantes que hubiera sido deseables, pero por el contrario cada palabra, cada frase estaban llenas de una expresividad y de una musicalidad incuestionables haciendo la interpretación de la americana una propuesta magnífica siendo este rol un verdadero tour de forcé que esta cantante lleva ya años perfeccionando desde sus primeras incursiones como Elisabetta ara posteriormente pasar a interpretar María. Un poco de lo mismo se podría decir de la interpretación de la mezzo valenciana Silvia Tro cuya tesitura aguda a veces resultó excesivamente gritada, a veces con pérdida de afinación, pero compensó estos momentos con una configuración del personaje lleno de matices tanto a nivel musical como teatrales.La nueva estrella del firmamento tenoril, Javier Camarena que pudimos ver hace poco en el Real de Madrid en otro Donizetti de corte más cómico brilló en sus intervenciones con una línea de canto magnífica si bien e inexplicablemente sin ninguno de los sobreagudos que en su día se le permitieron a Flórez en este mismo escenario en la versión concertística del mismo título del año 2007. Tanto Michele Pertusi como Vito Priante y Ana Tobella en sus partes estuvieron muy correctos consiguiendo el reconocimiento del público con generosos aplausos a su labor. El coro sonó rotundo en sus intervenciones y con una gran implicación escénica en la escena final de la ópera. La orquesta titular supo seguir las indicaciones a veces con unos tempi quasi rossinianos sin perder la cohesión, si bien en algunos momentos las trompas se destacaron pero no por su pulcritud, mientras que en cambio el viento madera y de una manera especial el clarinete solista se unió con su solos en una interpretación absolutamente “belcantista”. El gran director italiano Maurizio Benini trasmitió emoción, lirismo, pasión, en cada pasaje evitando caer en la monotonía que conlleva ciertas partes de este repertorio convirtiendo esta representación en una velada inolvidable mezclando dramatismo y musicalidad, sosteniendo, apoyando los solistas cuidando los balances y los colores orquestales. La dramaturgia de la pareja regista de Patrice Caurier y Moshe Leiser ha optado en esta coproducción por actualizar la acción a nuestros tiempos excepto las dos protagonistas que visten de época. Esta idea no convenció a una parte del público si bien el resultado en absoluto se puede considerar una equivocación ya que a través de este salto temporal las cuestiones planteadas en la ópera, la rivalidad del poder, el asesinato de los poderosos e inocentes queda denunciado de una manera actual no como algo del pasado más oscuro de la historia, sino que como refirió la protagonista: la decapitación sigue hoy día en medio de nosotros con los asesinatos de los periodistas por los talibanes. Una noche para recordar y una velada belcantista recomendable para estas fiestas navideñas.

Tuesday, November 4, 2014

Alcina de Händel en el Auditorio Nacional de Madrid

Crédito: Auditorio Nacional 


Ramón Jacques  


El Auditorio Baluarte de Pamplona, y dos días después, el Auditorio Nacional de Madrid fueron los únicos recintos españoles incluidos en la gira mundial de representaciones en concierto, que de Alcina, ópera seria  en tres actos de Händel, realizó la orquesta de instrumentos antiguos The English Concert, agrupación que esta eligiendo un titulo handeliano, como Theodora la temporada pasada, para interpretarla por diversas ciudades. Aquí la opera se ejecuto en su versión completa con recitativos incluidos. Con dicho concierto dio inicio el ciclo denominado “Universo Barroco” que organiza anualmente el Centro Nacional de Difusión Musical de España. Gran parte de la atención de este evento estuvo centrada en la participación de la Joyce Didonato, quien dio vida al personaje de la hechicera, y lo hizo de manera sobresaliente. La mezzosoprano estadounidense es ya referente en la interpretación de operas barrocas, y aquí dejo una vez más constancia de su cálido y colorido timbre, y la carga de expresividad, emoción y  sentido que sabe dar a cada frase y nota que emite.  Cada una de sus intervenciones fue memorable, pero debe resaltarse su conmovedora ejecución “Di, cor mio, quanto t’amai” que provocó una tumultuosa y explosiva ovación  del público. Completamente metida en la piel de su personaje se mostró la mezzosoprano Alice Coote quien dio vida actuando el papel de Ruggiero, al que prestó su impecable agilidad vocal y un grato color oscuro. Christine Rice, completó el trió de deslumbrantes mezzosopranos que sacaron adelante y con éxito esta velada. Su interpretación de Ruggero fue segura y llena de gracia. La soprano Anna Christy fue una correcta y bien cantada Morgana, aunque algo distante porque careció de la chispa y explosividad que va asociada al personaje. En cambio, un gran descubrimiento fue la presencia de Anna Devin que dio vida al personaje de Oberto, con tono cristalino, brillante y dúctil.  Muy bien cantados estuvieron los papeles de Oronte, por el tenor Ben Johnson, y el de Melisso, con la profundidad vocal que le aportó el bajo Wojtek Gierlach.  Harry Bicket, condujo desde el clavecín a The English Concert, con entusiasmo, pausa y mano segura; y la orquesta le respondió con un sonido compacto homogéneo, aunque en ciertos pasajes le falto quizás un poco mas de alma a su ejecución para entusiasmar plenamente. Aun así el resultado general del concierto fue meritorio. 

Tuesday, September 2, 2014

Recital de Joyce Di Donato en el Teatro Colón de Buenos Aires

Crédito: Liliana Morsia. Gentileza Mozarteum Agentino.

Gustavo Gabriel Otero

Gira Sudamericana de Joyce DiDonatoBuenos Aires, 18/08/2014. Teatro Colón. Joyce DiDonato, mezzosoprano. David Zobel, piano. Obras de Franz Joseph Haydn; Johann Adolph Hasse; Georg Friedrich Händel; Vincenzo Bellini; Francesco Santoliquido y Gioachino Rossini. Séptima Función de Abono del Mozaretum Argentino.

El lunes 18 de agosto de 2014 Joyce DiDonato vestida como una diva por la Casa Vivienne Westwood Couture Collection se presentó en el Colón de Buenos Aires, en el marco de su Gira Sudamericana que incluye también a Santiago de Chile, Montevideo, San Pablo y Río de Janeiro, con un recital exquisito que electrizó al público. A lo largo de la noche DiDonato mostró nuevamente su calidad vocal, su comunicatividad y su inmaculada emisión. A su lado brilló el perfecto acompañamiento de David Zobel. Comenzó con la poco conocida cantata Ariadna en Naxos de Haydn vertida con intensidad y perfección. Dos reinas se alternaron luego en la voz de DiDonato: Cleopatra, según las visiones de Hasse y de Händel, con coloraturas, agilidades y claroscuros perfectos y Ariodante también de Händel con la dosificación justa de exultantes coloraturas y agilidades y la placidez del momento central. En la segunda parte -cambio de vestuario mediante- acometió con estilo inmaculado la belleza melódica de Bellini en la inicial Adelson e Salvini, para sorprender, luego, con dos canciones de muy diferente estilo de Rossini - Beltà crudele y La  danza- y hacer conocer al compositor italiano Francesco Santoliquido (1883-1917) que con sus I canti Della sera, borda un ramillete de canciones con un toque verista y una muy buena italianización del impresionismo francés. El final fue el delirio de coloraturas de la escena final de La Cenerentola rossiniana donde demostró porqué ocupa su lugar entre las mejores mezzosopranos de coloratura de la actualidad. Después de la ovación, llegaron ‘Riedi al soglio’ de Zelmira de Rossini y la ‘Nana’ de las Siete canciones populares españolas de Manuel de Falla. Un cierre perfecto.


Wednesday, August 20, 2014

Joyce DiDonato en Buenos Aires Argentina

Crédito: Liliana Morsia. Gentileza Mozarteum Argentino.

Gustavo Gabriel Otero


En agosto de 2012 Joyce DiDonato encandiló al público de Sudamérica con sus exitosos recitales en Buenos Aires, Montevideo, Santiago de Chile, San Pablo y Río de Janeiro.  Nacida en 1969 en Kansas, DiDonato, deslumbra en los escenarios internacionales desde hace una quincena de años. Grabaciones y premios jalonan la carrera de esta exquisita mezzosoprano de coloratura con base en el repertorio barroco y del bel cantoLa vuelta al extremo sur del mundo nos hace reencontrarnos con su carisma, simpatía y belleza en una serie de recitales pensados con suma inteligencia y que rehúyen del clásico programa sin unidad estilística. Nos recibe con suma cordialidad la mañana siguiente a su primer recital en Buenos Aires, organizado por el Mozarteum Argentino, para una breve entrevista.

Qué la motivó a volver a Sudamérica

Luego del concierto inicial de mi gira en 2012 que efectué en Santiago de Chile le dije a mi pianista, David Zobel, debemos volver porque este lugar es muy especial. Luego aquí en el Colón de Buenos Aires volví a sentir lo mismo, al igual que en Uruguay y Brasil. El público y su calidez me decidieron a regresar. Es muy emocionante volver a sentir -como anoche- ese calor del público y confirmar absolutamente esta primera impresión. Es increíble la gran cantidad de jóvenes que asiste a los recitales, la verdadera apertura del alma que se produce cuando los espectadores de aquí están escuchando. El mundo actual necesita más arte, más pureza, más emoción, más humanidad y me alegra poder hacer sentir estas cosas con mi arte. Para acercarme a los más jóvenes hoy -martes 19 de agosto- daré una masterclass para los estudiantes del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón.

Con qué criterio eligió el repertorio para estos recitales

Es muy difícil planear un recital No es una ópera pero hay que proponerle al público una especie de viaje estilístico. Es importante cantar parte de lo que es mi repertorio, por ejemplo en 2012 el público del Colón me pidió el aria final de Cenerentola pero no la teníamos preparada y por supuesto ahora cerramos el recital con ella. Pero también incluí parte de mis recientes búsquedas artísticas con mi CD Drama Queens y el próximo trabajo que se titula Stella di Napoli. Obviamente que es un recital de arias pero intento hacer algo mixto o sea buscar una línea estilística, un tema, un sentido, aunque haya un poco de barroco, algo de clasicismo, bel canto y algo más moderno como los ‘Canti della sera’ de Francesco Santoliquido. 

El lunes 18 de agosto de 2014 Joyce DiDonato vestida como una diva por la Casa Vivienne Westwood Couture Collection se presentó en el Colón de Buenos Aires con un recital exquisito que electrizó al público, por el repertorio elegido, la calidad vocal y entrega. En la charla se muestra comunicativa y simpática. Su natural belleza fascina frente a frente tanto como en el escenario. Sus ojos celestres brillan ante las preguntas y delinea con meticulosidad cada respuesta.

Su repertorio está muy cuidado, cómo lo definiría

Me gusta el repertorio justo para mi voz y no excederme del mismo. Aunque en ocasiones intento extenderlo. Cuando canté por primera vez María Stuarda mi voz estaba al límite. Trabajé mucho el rol e intenté siempre cantarlo con mi voz. La vez siguiente en Nueva York ya mi voz no estaba al límite sino mucho más adaptada y segura. Y la tercera vez en Londres ya tenía asimilado el rol a mi vocalidad casi como la Rosina. Quiero quedarme en mi repertorio aunque a veces lo extienda pero no tanto. No cantaría Verdi por ejemplo. Aunque podría, quizás, intentar la Eboli de Don Carlo. Pero para mis posibilidades hay tantas cosas, que prefiero hacer un repertorio especial que no todos pueden hacer. No quiero hacer una Carmen o un Octavian más, ya hay muchas cantantes en el mundo que lo hacen muy bien. Prefiero que el público descubra una obra como La Donna del Lago que tiene otros colores no tan conocidos de Rossini. Hacer roles que ninguna otra cantante haga. Además en estos momentos hay excelentes tenores rossinianos como Juan Diego Flórez, John Osborn o Lawrence Brownlee que hacen posible hacer este repertorio que es muy importante y casi desconocido.

Que próximos compromisos tiene

Luego de esta gira haré recitales en Londres y Kansas. El 20 de septiembre comienzo en Baden-Baden una gira de presentación de mi trabajo Stella di Napoli que me llevará a Lyon, Londres, Paris y Essen. Después canto nuevamente Alcina de Händel entre otros lugares en Pamplona, Madrid, Viena, Paris y el Carnegie Hall de Nueva York. También Maria Stuarda, la Elena de La Donna del Lago en el Met, la Marguerite de La Damnation de Faust, más recitales e I Capuleti e i Montecchi de Bellini en Zürich.

Y nuevos roles

El próximo año haré un estreno mundial de una ópera escrita para mí. Se titula Great Scott y es del compositor norteamericano, nacido en 1961, Jake Heggie. Está programada para octubre de 2015 en la Ópera de Dallas. Se trata de una cantante, Arden Scott, que se dedica al bel canto y descubre una ópera de ese período titulada Rosa Dolorosa, Figlia di Pompei que debe ser estrenada en una pequeña ciudad de Estados Unidos en la que lo más importante es el equipo de fútbol americano. Subyace el tema de la necesidad de hacer arte en una pequeña ciudad, de qué sentido tiene la ópera en la actualidad, si la ópera es importante en una comunidad del mundo de hoy. Está escrita en italiano y el libreto es de Terrence McNally. El primer acto transcurre en los ensayos y el segundo el día del estreno. La falsa ópera encontrada tiene dos escenas de locura, un volcán en erupción, coro, coro de niños y cuerpo de baile y está escrita con coloraturas, arias y caballettas como en la época del bel canto. El resto tiene el lenguaje de hoy. Es realmente muy atractiva la propuesta.

Algún otro rol nuevo

También cantaré mi primera Semiramide y debutaré Charlotte de Werther, primero en concierto y luego en Londres, con un protagonista masculino que aún no puedo decir pero muy interesante.

Y ópera completa por América del Sur

El problema es encontrar el tiempo. Tengo compromisos por cinco años. Quizás pueda venir con una gira con alguna ópera en versión de concierto.


Friday, August 15, 2014

Joyce Di Donato en el Teatro Municipal de Santiago de Chile

Johnny Teperman A.
La mezzzosoprano estadounidense Joyce DiDonato, considerada como "dotada de una voz de oro de 24 kilates" y definida como una verdadera diva de nuestro siglo, retornó este miércoles  al escenario del Teatro Municipal de Santiago y volvió a triunfar plenamente. Su talento y carisma que cautivaron al público chileno en su debut en el país en agosto del 2012, fueron nuevamente puestos en escena, para un recital inolvidable, acompañada por el excelente pianista, el maestro David Zobel. Estrella frecuente de los escenarios líricos más importantes del mundo e intérprete de un prolífico repertorio discográfico, la mezzosoprano domina a la perfección los más diversos roles escritos para su cuerda y su exitosa visita a Santiago fue parte de una gira que la llevará a Montevideo, Buenos Aires, Sao Paulo y Río de Janeiro, la cual vino precedida por conciertos y recitales en Berlín, Viena, Toulouse, Milán y Aspen.  Joyce Di Donato ofreció un recital brillante, aplaudido y ovacionado repetidamente por cerca de 1.400 espectadores, con vítores y flores que emocionaron a la diva, que habló a los espectadores, incluso en español, para reiterar la inmensa e intensa alegría que le daban estar en nuestro país. La cantante estadounidense lució en todos los aspectos del canto, con una voz consolidada, perfecta, con potencia, armonía y una vocalización de elevado nivel técnico. El programa que entregó lo dividió en expresivas arias de los géneros líricos del barroco, del "bel canto" italiano y solos de gran belleza y técnica de manejo con énfasis en la coloratura. Tras la culminación del concierto, brindó dos "encores" o extras.  

Programa Joseph Haydn Ariadna en Naxos (cantata), Johann Adolph Hasse: Morte, col fiero aspetto (aria de la serenata Antonio y Cleopatra). Georg Friedrich Händel: Piangerò la sorte mia (aria de la ópera Julio César en Egipto): Dopo notte (aria de la ópera Ariodante) Intermedio Vincenzo Bellini Dopo l’oscuro nembo (aria de la ópera Adelson y Salvini); Gioacchino Rossini Beltà crudele (canción), La danza (canción) Francesco Santoliquido, L’assiolo canta (canción de I canti della sera), Alba di luna sul bosco (canción de I canti della sera), Tristezza crepuscolare (canción de I canti della sera), L’incontro (canción de I canti della sera). Gioacchino Rossini. Non più mesta (de la ópera La Cenicienta). Encores: Gioacchino Rossini. Aria de "Armida". Canción española. Canción de cuna española.

Thursday, April 10, 2014

Il Ritorno di Tito - Lyric Opera Chicago

Foto: Todd Rosenberg
RJ
Tra le opere di Mozart La Clemenza di Tito è una di quelle che per più tempo ha incontrato difficoltà ad entrare nel repertorio internazionale e quindi non è strano che la Lyric Opera di Chicago l’abbia programmata solo una volta nella sua storia, con un cast memorabile, nel 1989, formato da Gösta Winbergh (Tito),Tatiana Troyanos (Sesto), Carol Vaness (Vitellia) y Susan Graham (Annio) sotto la direzione di Sir Andrew Davis, incaricato anche di dirigere la rappresenrazione finale della stagione 2013-14. Il titolare dell’orchestra ha dato una lettura iniziale  un po’ lenta e letargica in alcuni momenti, con sfasamenti con la scena: però con il trascorrere della recita si sono ritrovati brillantezza e una ampia gamma di colori orchestrali soprattutto negli ottoni e nei fiati. La parte visiva dello spettacolo è stata prodotta da Sir David McVicar , esportata dal Festival di Aix en Provence per il quale è stata concepita in coproduzione con il Capitole di Toulouse e l’Opera di Marsiglia. Sono contate le produzioni che provengono dall’Europa al 100 per 100 per scene e nella concezione  e questa era un po’ statica, ed è stata gradita dal publlico più conservatore. Con un muro al fondo con porte e finestre (replica dell’autentica parete del Palazzo Arcivescovile di Aix, sede della rappresentazione), scale che salivano al lato destro, colonne al lato opposto e un busto coperto dell’imperatore al centro, una sobria messa in scena illuminata brillantemente, che ha regalato belle immagini tratte dalla pittura di Jacques-Louis David. Gli eleganti costumi, in bianco e nero, si riferivano al diciannovesimo secolo, e McVicar ha voluto creare personaggi umani esaltando le relazioni tra di loro, la loro psicologia e i loro sentimenti. Del tenore Mathew Polenzani, nel ruolo di Tito, è piaciuta la chiarezza del suo canto, la brillantezza del timbro e la sua musicalità anche se ha caratterizzato la sua interpretazione come un violento e poso misurato personaggio. Il soprano Amanda Majeski ha interpretato con naturalezza e disinvoltura Vitellia, a cui ha prestato una voce omogenea, chiara e agile. Le maggiori attenzioni erano rivolte a Joyce DiDonato che ha convinto per dedizione e compenetrazione con il personaggio di Sesto, e che ha commosso profondamente in ogni sua Aria con il suo brillante e caldo canto virtuoso. Il basso Christian Van Horn  è stato un Publio corretto con la sua voce di timbro scuro; Emily Birsan ha creato una fragile Servilia e il mezzosoprano Cecelia Hall ha mostrato entusiasmo e esaltazione cantando e intepretando Annio.




Tuesday, April 1, 2014

La Clemenza di Tito en Chicago

Foto: Todd Rosenberg

RJ



De las grandes operas de Mozart, La Clemenza di Tito es una de las que más tiempo le ha costado encontrar un nicho dentro del repertorio internacional, por ello, no es de extrañar que la Lyric Opera de Chicago solo la haya escenificado una vez en su historia, en octubre de 1989, y con un memorable elenco conformado por Gösta Winbergh (Tito), Tatiana Troyanos (Sesto), Carol Vaness (Vitellia) y Susan Graham (Annio) bajo la conducción de Sir Andrew Davis; también encargado de dirigir esta función final de la temporada 2013-2014. El hoy titular de la orquesta tuvo una lectura inicial errática y lenta, por momentos letárgica, con desfases con la escena, pero una vez que pudo calibrar su lectura en el transcurso de la función alcanzó brillantez y una amplia gama de colores con la orquesta, y la ayuda de su solida sección de metales y alientos. La parte visual del espectáculo fue la producción diseñada por Sir David McVicar que fue estrenada en el festival francés de Aix en Provence, para el que fue concebida, en coproducción con el Capitole de Toulouse y la Opera de Marsella. Contadas son las producciones que se ven en los teatros estadounidenses de diseño y concepción 100% europea y aunque esta tuvo algo de estática, sirvió su propósito de agradar al conservador público. Con un muro con puertas y ventanas al fondo del escenario (réplica de la autentica pared del Palacio de Arzobispos de Aix-en Provence, donde se colocó el escenario en su estreno), escaleras que entraban y salían del lado derecho, rejas y columnas que lo hacían por el lado izquierdo y un busto cubierto del emperador al centro, la sobria puesta servida por una brillante iluminación, regaló bellas estampas de pinturas de Jacques-Louis David, de donde también se inspiró. Los elegantes vestuarios en negro y blanco correspondían al siglo 19, porque McVicar apuntó a crear personajes humanos, exaltando la relación entre ellos, su psicología y sus sentimientos. Del tenor Matthew Polenzani, en el papel de Tito, gustó la claridad en su canto, la brillantez en su timbre y su musicalidad, aunque desmereció su caracterización de un furioso, violento y poco mesurado emperador.  La soprano Amanda Majeski actuó con naturalidad y desenvoltura a Vitellia, a la que prestó una voz homogénea, clara y ágil. La atención estuvo centrada  en la mezzosoprano Joyce DiDonato, quien convenció por su entrega y compenetración con el personaje de Sesto, y conmovió profundamente en cada una de sus arias con su brillante, cálido y virtuoso canto.  El bajo Christian Van Horn fue un correcto Publio con voz de tonalidad oscura; Emily Birsan creó una frágil Servilia y la mezzosoprano Cecelia Hall mostró entusiasmo y exaltación cantando y actuando a Annio.

Monday, March 10, 2014

Joyce DiDonato en Bellas Artes de México

 Fotos: JVL/ Conaculta

José Noé Mercado

Luego de su debut mexicano, el 1 de febrero, en el Festival Alfonso Ortiz Tirado, en Álamos, Sonora, la reconocida mezzosoprano norteamericana Joyce DiDonato (Kansas, 1969) se presentó el día 4 del mismo mes en el Teatro del Palacio de Bellas Artes, con un recital en el que reinó la musicalidad, la emoción y el refinamiento interpretativo. Expresamente contenta por el recibimiento que los aficionados le dieron en México a través de las redes sociales, le mezzosoprano conquistó a los presentes desde que salió al escenario para ofrecer el ciclo de “Canciones clásicas españolas” de Fernando Obradors, que si bien podría ser discutido en cuanto a dicción, con delicia apabulló ya en las primeras notas por una voz manejada con técnica depurada, de clara y precisa emisión. A partir de esos primeros lances vocales, también se mostró al público un particular acompañamiento al piano de David Zobel, quien brilló por su sobriedad y elegancia, tanto como el carisma y la simpatía de DiDonato. La cantante habría de explicar cada una de las secciones del programa, no sin gracia y una personalidad cálida, comunicativa. Esa comunicación artística de la mezzosoprano continuó con “Assisa a’ piè d’un salice” del Otello de Giachino Rossini, así como con “Voi che sapete” y “Deh vieni non tardar”, arias de Le nozze di Figaro de Wolfgang Amadeus Mozart, que fueron preámbulo para uno de los momentos más notables del recital: la interpretación de “Una voce poco fa” de Il barbiere di Siviglia rossiniano, en la que del lirismo matizado, íntimo, pasó a la demostración virtuosa de sus chispeantes y alegres coloraturas, de lucidora cadenza personal. 
La bravura de las agilidades y la ornamentación barroca, marcadas con exactitud de primer nivel, siguió luego del intermedio con las arias “Morte col fiero aspetto” de Antonio e Cleopatra de Johann Adolph Hasse “Piangerò la sorte mia” del Giulio Cesare de Georg Friedrich Händel. El buen gusto de Joyce DiDonato fulguró nuevamente, no sólo en el canto, sino también en la agrupación temática del programa y en su desarrollo. La velada, en la que conmovió a los asistentes con la misma naturalidad con la que les hizo reír con sus speechs, llegó al final con el ciclo de canciones “Venecia” del venezolano-francés-alemán Reynaldo Hahn. La presentación tuvo como corolario, además de un emotivo “Happy Birthday” para el pianista David Zobel, a cuyo canto se unió el público desde sus butacas, la “Canción al árbol del olvido” del argentino Alberto Ginastera y el aria de La Cenerentola de Rossini “Nacqui all’afano… Non più mesta” que hizo estallar de gozo a algunos asistentes como agitado champagne. Un debut de Joyce DiDonato extraordinario. Luminoso. Sin vanos aspavientos. La cantante expresó que desea regresar en otras ocasiones. Los aficionados también esperarán ese regreso con entusiasmo.

Tuesday, February 11, 2014

Cautiva en el Palacio de Bellas Artes la mezzosoprano estadounidense Joyce DiDonato


JVL/Conaculta

Una noche fantástica, plena de lucimiento vocal y carisma, de la mezzosoprano estadounidense Joyce DiDonato, en el concierto que se realizó la noche de este martes 4 de febrero en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes. En su primera visita a México, la ganadora del premio Grammy a la Mejor Solista Vocal de Música Clásica 2012, no pudo ocultar su alegría y agradecimiento a lo que calificó como “una noche memorable”. “Estoy muy feliz de estar en México, en ningún otro evento o presentación había tenido tanta respuesta positiva y muestras de cariño a través de twitter”, dijo Joyce DiDonato. Apenas pisó el escenario hubo una gran ovación por parte de los asistentes y la mezzosoprano interpretó Canciones clásicas españolas del catalán Fernando Obradors. Considerada una de las mejores intérpretes de Rossini, continuó con Assisa a’ piè d’un salice de la ópera Otelo; dos arias de Las bodas de Fígaro de Wolfgang A. Mozart y una de El barbero de Sevilla, también del compositor italiano. En la segunda parte del programa, Joyce DiDonato deleitó a los asistentes con arias, donde mostró su carisma, seductora voz y se mostró con pleno dominio escénico. Marco Antonio y Cleopatra del compositor alemán Johann Adolph Hasse, autor de música sacra y óperas al estilo italiano, y Julio César de Haendel, fueron algunas de las arias, así como un ciclo de canciones de Venecia de Reynaldo Hahn. Joyce DiDonato explicó que las piezas del recital fueron seleccionadas como las más representativas a lo largo de su trayectoria, consideradas por ella un regalo para compartirlas con el público. Se trató de un programa exquisito, ideal para mostrar los adornos y coloraturas de la intérprete conocida por su sobresaliente aparición en las temporadas del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, durante los últimos ocho años. 



Ante los aplausos de los asistentes que abarrotaron la sala principal del recinto de mármol, la mezzosoprano originaria de Kansas regresó en dos ocasiones al escenario para interpretar Canción al árbol del olvido del compositor argentino Alberto Ginastera y Non più mesta de La Cenicienta de Rossini, lo que provocó el júbilo del público que la despidió en medio de gritos y flores. Incluso, como un momento especial, la intérprete pidió que la gente la acompañara a cantar Happy Birthday, por ser el cumpleaños del pianista David Zobel, quien se ha presentado a su lado en reconocidos foros como La Scala, Festival de Pesaro, Lincoln Center, Wigmore Hall, Liceu de Barcelona, La Monnaie y el Théâtre des Champs-Elysées. Joyce DiDonato ha ganado prestigio internacional con las óperas de Rossini, Haendel y Mozart. Su Elena de La donna del lago de Rossini fue alabada por el Financial Times como "simplemente el mejor canto que se ha escuchado en años” y la revista The New Yorker la proclamó “una de las voces más potentes de su generación”.