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Friday, November 7, 2025

La Fille du Régiment en el Teatro alla Scala de Milán

Foto: Brescia & Amisano

Massimo Viazzo

La fille du régiment volvió a la Scala después de casi veinte años, aunque, en cualquier caso, nunca ha sido un título considerado de casa para el teatro milanés. La opéra-comique en dos actos de Gaetano Donizetti (1797-1848), con libreto en lengua francesa, que alterna diálogos hablados con el canto (peculiaridad de la opéra-comique) de Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges y de Jean-François Bayard, fue representada por primera vez en el teatro de la Opéra-Comique de Paris en 1840. La historia está ambientada en los Alpes durante las guerras napoleónicas, y narra la historia de Marie, una huérfana criada por un regimiento francés, que considera a los soldados como sus padres.  Marie se enamora de Tonio, un joven tirolés, quien, para para poder casarse con ella, decide enrolarse. Las complicaciones surgen cuando se descubre que Marie es en realidad la sobrina de la Marquesa de Berkenfield, la cual decide llevársela con ella para ofrecerla en matrimonio a un noble. Después de momentos de comicidad y virtuosismo vocal, como la célebre aria de Tonio: “Ah! mes amis, quel jour de fête!” con sus nueve dos agudos – la ópera concluye con un alegre final: la Marquesa, que en realidad se descubre como la madre de Marie, permite el matrimonio entre Marie y Tonio. Hay que recordar que la Fille es celebre por su brillante espíritu cómico, las dificultades virtuosísticas que se le exigen al tenor y a la soprano, y por la fusión entre el estilo italiano y la tradición francesa.  El histórico espectáculo visto en Milán llegó casi a su veintésimo aniversario, ya que fue estrenado en el Covent Garden de Londres en el 2007 con Nathalie Dessay y Juan Diego Flórez, y posteriormente llegó a escenarios como el de la Staatsoper de Viena, al del Metropolitan de Nueva York, al de San Francisco (con el propio Flórez) y al de la Ópera de Paris. Aquí, en el Teatro alla Scala se dio el regreso del tenor peruano, en uno de sus papeles más representativos. Debe recordarse que la producción escénica original fue reconstruida por el Gran Teatre del Liceu de Barcelona.  El director de escena Laurent Pelly optó por ambientar la narración durante la primera guerra mundial, en lugar del periodo de las guerras napoleónicas, como está previsto en el libreto original.  Tal elección, de acuerdo con el director escénico, fue motivada por la necesidad de una ambientación más cercana al público contemporáneo, y, en consecuencia, de ser mas envolvente.  La ópera se distingue por una ironía punzante y una marcada critica antimilitarista. Así, los gags, que mantienen su vivacidad, resultaron ser siempre refinados y nunca vulgares. Una contribución adicional al éxito de un montaje de este género provino de la notable habilidad actoral de los cantantes, los cuales, como corresponde en una opéra-comique, deben saber sobresalir también en la actuación teatral.  Además, quedó en evidencia la contribución de Agathe Mélinard, quien reelaboró los diálogos a fin de hacerlos más dinámicos y envolventes para un público contemporáneo. Sobre el escenario se colocaron los elementos esenciales para la compresión de la obra, con los cantantes que movían sobre un enorme mapa geográfico extendido sobre el escenario, una clara alegoría de la naturaleza generalizada del conflicto bélico, tema que desafortunadamente, pertenece aun a la trágica actualidad.  La Fille du régiment, ópera construida enteramente con elementos cómicos y sentimentales, encontró en la lectura de Evelino Pidò una figura estilísticamente apropiada. El director turinés, experto frecuentador de este repertorio, guio a la orquesta del Teatro alla Scala con vigor y dinamismo, sin buscar particulares refinamientos.  Aun así, mantuvo un constante dialogo con los cantantes, respirando con ellos, y concentrándose en hacer una narración linear y comunicativa que hizo resaltar la potencialidad expresiva de la partitura. El elenco presentado por el Teatro alla Scala ofreció un desempeño de alto nivel. Los protagonistas Julie Fuchs (Marie) y Juan Diego Flórez (Tonio) interpretaron con bravura los papeles de los dos jóvenes enamorados, desde el punto de vista vocal como en el actoral.  Julie Fuchs evidenció una extraordinaria capacidad en las coloraturas, empleándolas con eficacia, también con fines expresivos, a través de un asombroso virtuosismo y acrobacias vocales de todo género.  Pero también la soprano francesa supo conquistar al público en las dimensiones más íntimas y sentimentales, de gracia a intensidad y lirismo. Su interpretación de “Il faut partir” suscitó una emoción palpable. Por su parte, Juan Diego Flórez, en uno de los papeles que han contribuido a su fama, mostró su refinada musicalidad, la capacidad de frasear con expresión, de pulir las frases musicales y de controlar con precisión el fiato.  De rara intensidad, y muy elegante, fue su interpretación de “Pour me rapprocher de Marie”. Asimismo, Flórez confirmó su habitual desenvoltura en el registro agudo, tanto así que en la celebérrima aria de los nueve dos (Ah! mes amis… pourmon âme) recibió el más fragoroso aplauso de la velada. El Sulpice de Pietro Spagnoli huraño y expansivo conquistó al público con su timbre franco y viril, y con una sincera carga de humanidad. Géraldine Chauvet prestó su voz a una Marquesa de Berkenfield, espontánea y de pastosa voz. Hay que destacar el hecho que, durante la escena de la lección, la propia Chauvet tocó personalmente el piano. Un aplauso también para Barbara Frittoli, que se vistió perfectamente en el papel de la Duquesa de Crakentorp, personaje solo actuado, así como a todos los papeles acompañantes entre los que estuvo el divertido Pierre Doyen (Hortensius), así como Emilio Guidotti (Caporal), Aldo Sartori (un campesino) y Federico Vazzola (el notario). Finalmente, el Coro del Teatro alla Scala, dirigido por Alberto Malazzi, confirmó una vez más su bravura.




 

La Fille du Régiment - Teatro alla Scala


Foto: Brescia & Amisano

Massimo Viazzo

La fille du régiment torna alla Scala dopo quasi vent’anni, ma in ogni caso non è mai stato un titolo di casa nel teatro milanese. L’opéra-comique in due atti di Gaetano Donizetti (1797-1848), su libretto in lingua francese che alterna dialoghi parlati al canto (peculiarità dell’opéra-comique) di Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges e Jean-François Bayard, fu rappresentata per la prima volta all’Opéra-Comique di Parigi nel 1840. La vicenda è ambientata nelle Alpi durante le guerre napoleoniche. Narra la storia di Marie, un’orfana allevata da un reggimento francese, che considera i Soldati come suoi padri. Marie si innamora di Tonio, un giovane tirolese, il quale, per poterla sposare, decide di arruolarsi. Le complicazioni sorgono quando si scopre che Marie è in realtà la nipote della Marchesa di Berkenfield, la quale desidera portarla via con sé per darla in sposa a un nobile. Dopo momenti di comicità e virtuosismi vocali – celebre l’aria di Tonio “Ah! mes amis, quel jour de fête!” con I suoi nove do acuti – l’opera si conclude con il lieto fine: la Marchesa, che in realtà si scopre essere la madre di Marie, acconsente al matrimonio tra Marie e Tonio. Giova ricordare che la Fille è celebre per il suo brillante spirito comico, le difficoltà virtuosistiche richieste al tenore e al soprano, e per la fusione tra stile italiano e tradizione francese. Lo storico spettacolo ripreso a Milano, giunto quasi al suo ventesimo anniversario, ha debuttato al Covent Garden di Londra nel 2007 con Natalie Dessay e Juan Diego Flórez e ha successivamente calcato i palcoscenici della Staatsoper di Vienna, del Metropolitan di New York e dell’Opéra di Parigi. Qui al Teatro alla Scala si segnala il ritorno del tenore peruviano in uno dei suoi ruoli più rappresentativi. Ricordo anche che l’allestimento originale è stato ricostruito al Grand Teatre del Liceu di Barcellona. Il regista Laurent Pelly ha optato per ambientare la narrazione durante la Prima Guerra Mondiale, in luogo del periodo delle guerre napoleoniche come previsto dal libretto originale. Tale scelta, secondo le dichiarazioni del regista, è stata motivata dalla necessità di un’ambientazione più prossima al pubblico contemporaneo e, di conseguenza, più coinvolgente. L’opera si distingue per un’ironia pungente e una marcata critica antimilitaristica. Le gag, pur mantenendo la loro vivacità, risultano sempre raffinate e mai volgari. Un ulteriore contributo al successo di un allestimento di questo genere è dato dalla notevole abilità attoriale dei cantanti, i quali, come è noto in un’opéra-comique, devono saper eccellere anche nella recitazione in prosa. Si evidenzia, inoltre, il contributo di Agathe Mélinard, che ha rielaborato i dialoghi al fine di renderli più dinamici e coinvolgenti per il pubblico contemporaneo. Sul palco sono allestiti gli elementi essenziali per la comprensione della narrazione, con i cantanti che si muovono su una enorme cartina geográfica distesa sul palcoscenico, una chiara allegoria della natura pervasiva del conflitto bellico, tema purtroppo di tragica attualità.La Fille du régiment, opera interamente costruita su elementi comici e sentimentali, trova nella lettura di Evelino Pidò una cifra stilistica appropriata. Il direttore torinese, esperto frequentatore di questo repertorio, guida l’orchestra del Teatro alla Scala con vigore e dinamismo, pur non ricercando particolari raffinatezze. Mantiene, tuttavia, un costante dialogo con i cantanti, respirando con essi, e si concentra su una narrazione lineare e comunicativa che metta in risalto le potenzialità espressive della partitura. Il cast approntato dal Teatro alla Scala ha offerto una performance di alto livello. I protagonisti, Julie Fuchs (Marie) e Juan Diego Flórez (Tonio), hanno interpretato con bravura i ruoli dei due giovani innamorati, sia dal punto di vista vocale che attoriale. Julie Fuchs ha evidenziato straordinarie capacità nella coloratura, impiegandola con efficacia anche a fini espressivi, attraverso virtuosismi mirabolanti e acrobazie vocali di ogni genere. Ma il soprano francese ha saputo conquistare il pubblico anche nella dimensione più intima e sentimentale, grazie a intensità e lirismo. La sua interpretazione de “Il faut partir” ha suscitato un’emozione palpabile. Juan Diego Flórez, in uno dei ruoli che hanno contribuito alla sua fama, ha mostrato la sua raffinata musicalità, la capacità di fraseggiare con espressione, di levigare le frasi musicali e di controllare con precisione il fiato. Di rara intensità, e elegantissima, la sua interpretazione di “Pour me rapprocher de Marie”. Flórez ha inoltre confermato la sua consueta disinvoltura nel registro acuto tanto che la celeberrima Aria dei nove Do (Ah! mes amis… pour mon âme) ha ricevuto il più fragoroso applauso della serata. Il Sulpice di Pietro Spagnoli, scontroso ed espansivo, ha conquistato il pubblico con la sua timbrica franca e virile, e una sincera carica di umanità. Géraldine Chauvet ha dato voce ad una Marquise de Berkenfield spontanea e dalla vocalità pastosa. Da sottolineare che durante la scena della lezione la Chauvet ha suonato personalmente il pianoforte. Un plauso anche a Barbara Frittoli, che si è calata perfettamente nei panni della Duchesse de Crakentorp, ruolo solo recitato, e a tutte le parti di fianco, tra cui il divertente Pierre Doyen (Hortensius), Emilio Guidotti (Caporal), Aldo Sartori (un paysan) e Federico Vazzola (un notaire). Infine, il Coro del Teatro alla Scala, diretto da Alberto Malazzi, ha confermato ancora una volta la sua bravura.

 

Friday, February 3, 2023

Giulio Cesare en Ámsterdam

Foto: Monika Rittershaus

Ramón Jacques

Uno de los teatros más vanguardistas y audaces de todo el circuito de teatros internacionales debe ser sin lugar a dudas la ópera de los Países Bajos, ahora conocida simplemente como Die Nationale Opera.  Su interesante y atrevida elección de títulos, algunos raros o desconocidos, y sus producciones siempre terminan ofreciendo gratas y satisfactorias sorpresas, otras no tanto, que no dejan a ningún asistente indiferente. Una de las características del teatro, es el no poseer propiamente una orquesta estable lo que le permite invitar, según el titulo o repertorio, a las mejores orquestas locales, que en Países Bajos tienen varias de alto nivel, como: la Real Orquesta del Concertgebouw o la Rotterdams Philharmonisch Orkest, entre otras; y para obras del barroco, tal y como sucediera en esta nueva producción de Giulio Cesare in Egitto, el drama per música en tres actos estrenado el 20 de febrero de 1724 en el King’s Theatre de London de Georg Friedrich Händel (1685-1759) con libreto de Nicola Francesco Haym,  se dio el lujo de invitar al ensamble francés Le Concert d'Astrée y a su directora, la clavecinista Emmanuelle Haïm, quienes durante varios años en su sede en la ópera de Lille en el norte de Francia, están llevando a cabo un ciclo de las óperas más representativas de la producción de Handel, y son en la actualidad los intérpretes más reconocidos de sus interpretaciones históricamente informadas. El primer acierto de esta velada estaba garantizado desde el foso. Con el entusiasmo y motivación que caracteriza a Haïm quien ofreció desde su clavecín, una concertación puntual, provocando un sonido barroco sumamente nítido, ligero y dinámico, que se valió de la óptima acústica de la sala.  Lo que emanó del foso se puede resumir a grandes rasgos como una orquestación rítmica, compacta y propulsora en los movimientos y tempos, con seductores adagio cuando fue requerido. El buen elenco de cantantes invitados esta ocasión contó con la presencia del contratenor francés Christophe Dumaux, quien personificó un enérgico Giulio Cesare, con voz clara, dúctil, bien gestionada, a pesar de alguna estridencia en ciertos pasajes, pero decisiva en su desempeño general.  El personaje de Cleopatra se benefició de la presencia de la soprano Julie Fuchs, una convincente interprete que sabe dar sustancia y credibilidad a sus personajes, con atractiva presencia escénica y cautivador canto, ágil y colorido en su timbre, De sus diversas intervenciones se destacaría el delicado color que imprimió, con el acompañamiento del traverso a su aria ‘Piangerò la sorte mia’ Destacable también fue la presencia de la mezzosoprano Teresa Iervolino en el personaje de Cornelia, con una voz suntuosa, seductora y amplia. La mezzosoprano Cecilia Molinari, cantó seguridad y suavidad el papel de Sesto, aunque escénicamente fue penalizada por la dirección escénica, que le impidió mostrar realmente a su personaje. Se pueden mencionar las cualidades vocales mostradas por el contratenor persa-canadiense Cameron Shahbazi, y del resto de los cantantes se puede hablar solo de un desempeño aceptable o cumplidor, sin mucho que destacar como el contratenor estadounidense Jake Ingbar en el papel de Nireno, el barítono Georgiy Derbas-Richter que dio vida al personaje de Curio, y el bajo-barítono Frederik Bergman como Achilla.  Desde el punto de vista escénico, la producción le fue encargada al célebre director español Calixto Beito, la idea en principio lucia atractiva, la de unir a las mejores orquestas y cantantes con los mejores directores de escena, como sucediera recientemente y de manera exitosa con Barrie Kosky y Le Concert d'Astrée con Semele en Lille.  Giulio Cesare, es una obra que trata sobre enredos que mezclan política con poder y sensualidad, pero por lo visto en escena Bieito, fue algo que no supo resolver para convencer al espectador.  Su concepto se basó en lo que describió como el exceso y acumulación de dinero y poder que, en inhóspitos países, calurosos y desérticos, como Arabia Saudita, se han convertirse en influyentes centros financieros. Su idea escénica, situó la acción al día de hoy con un escenario vacío, y una enorme jaula en el centro que se levantaba y se convertía en una pantalla en la que se transmitían jeroglíficos y transmisiones, que el describió como u vanguardista montaje high-tech, que se compra con dinero.  Su trabajo actoral, se enfocó en la excesiva violencia, agresiones de todo tipo, sexuales, algunas vulgares, que parecían no tener una dirección o fin que la integrara con la trama, con el canto y con la música. Este montaje de Bieito, a diferencia de sus trabajos más conocidos como Carmen o Don Giovanni, parece navegar por aguas turbulentas, y que terminara siendo archivada en el cajón de una de los múltiples montajes de Regietheater.  Su equipo de trabajo lo conformaron Rebecca Ringst, encargada de los diseños, Ingo Krügler de los vestuarios y Michel Bauer de la iluminación y Sarah Derendinger en la concepción y transmisión de videos.



Saturday, November 18, 2017

Falstaff en Paris

Foto © Sébastien Mathé / OnP

Luis Gutiérrez Ruvalcaba


La Opéra National de Paris decidió reponer la producción de Falstaff puesta en escena originalmente por Dominique Pitoiset en 1999. Desde 1999 estaba de moda entre los directores de escena modificar la época y lugar de la acción de las óperas. Pitoiset desplaza la acción del siglo XIV a la primera década del siglo pasado, pero afortunadamente mantiene Windsor como localidad en la que se desarrolla la acción. La escenografía, diseñada por Alexandre Beliaev, tiene como elemento ancla una pared de ladrillo ubicada al fondo del escenario y deslizable trasversalmente al mismo. El empleo de la utilería es muy importante, pues ello permite caracterizar sin problema los espacios interiores, tales como la posada y los aposentos de Alice Ford. Un fonógrafo primitivo, en el que Alice colocará un disco que interpreta los acordes de laúd al recibir a Sir John, y un automóvil de época en el que Bardolfo y Pistola abandonan la escena al final del segundo acto, son elementos que permiten fijar la acción en los 1900’s. El parque de Windsor, y especialmente el gran roble, se caracterizan nítidamente mediante la iluminación, diseñada por Philippe Albaric. Por cierto, éste último tiene un toque de virtuosismo artístico al desplazar continua y suavemente, en coordinación perfecta con la música, un haz de luz, iluminando a Ford cuando canta “È sogno? o realtà?” hasta dejarlo en la penumbra al concentrar el haz de luz en la gran cornamenta de un trofeo que adorna la sala de la posada, en forma absolutamente simultánea con la melodía que interpretan los cornos acompañando el final del aria. El vestuario diseñado por Elena Rivkina es elegante y acorde con la época y clases sociales de los personajes. En mi opinión, la producción de Pitoiset trabaja bien con la ópera, aunque no veo razón de actualizar la época planteada por Verdi, Boito y, sí, Shakespeare. Bryn Terfel cantó y personificó un grandioso Sir John Falstaff. Su voz siempre me ha parecido hermosa y flexible, aunque de repente evita emitir ciertas notas agudas, como en “Te lo cornifico, netto!”, lo que resuelve con creces dada su gran musicalidad. Sus solos fueron magníficos, destacando el famosísimo “Quand’ero paggio del Duca di Norfolk”, como lo fueron frases sueltas como “Vado a farmi bello” o “Va, Vecchio John”. Resolvió con elegancia y sencillez el problema de los trinos del inicio del acto III, cosa no simple en verdad. Como actor es casi insuperable en este papel; se divierte y divierte a sus colegas en el escenario y, por supuesto, al público. Aleksandra Kurzak me sorprendió muy gratamente como Alice Ford. Su voz es fresca y no tuvo problemas con su parte musical, logrando imprimirle esa intención que Verdi exigía cuando dijo, más o menos, “después de Falstaff, Alice es el personaje más importante pues, aunque su música es fácil, debe comportarse como si tuviera el diablo en el cuerpo pues es la que lidera toda la trama”. Como actriz estuvo a la altura de quien la cortejó. Franco Vasallo tuvo también una excelente noche como Ford, tanto musical como actoralmente. Cantó su solo espléndidamente y su pedantería fue ejemplar durante la “boda” de Cajus y Bardolfo, asimismo no escatimó esfuerzo al buscar a Falstaff aún en los cajoncitos del secreter del aposento de su esposa. La armenia Varduhi Abrahamyan fue una bien actuada Quickly, desgraciadamente tuvo muchos problemas musicales, pues sus malos agudos y graves débiles fueron notables. Verdi recurrió a la narración de hechos conocidos, lo que Wagner usó en muchas ocasiones, solamente cuando Quickly cuenta a las otras comadres su visita a Falstaff, pues “necesitó” realzar las características vocales de la creadora del papel, Giuseppina Pasqua; de haberse tratado la señora Abrahamyan no hubiera compuesto la narración. Francesco Demuro fue un muy buen Fenton vocalmente. El soneto del tercer acto fue declamado con una gran belleza y sus mini duetos con Nannetta siempre lograron convencerme. Julie Fuchs confirmó mis expectativas positivas. Su entrada como Reina de las Hadas fue espectacular vocalmente y su presencia e interpretación escénica fueron impecables durante toda la ópera. Un de los momentos que espero con fruición cada vez que asisto a esta ópera es los versos de Fenton y Nannetta extraídos del Decameron: “Bocca baciata non perde ventura” exclama él y ella responde “Anzi rinova come fa la luna”; esto sucede, afortunadamente tres ocasiones y esta noche no hubo un solo defecto al producirlos. Julie Pasturaud como Meg, Graham Clark como Cajus, Rodolphe Briand como Bardolfo y Thomas Dear como Pistola lograron interpretaciones vocal y dramática bien por arriba del promedio. Fabio Luisi realizó una lectura nítida y elegante de la partitura al dirigir solistas y al Coro, tan importante en el tercer acto, dirigido por José Luis Basso, y la Orquesta de la Opéra National de Paris tuvieron una actuación muy sólida y hermosa. En resumen, hoy asistí a una gran función de Falstaff en la que el Falstaff de Terfel lideró una gran interpretación de todo el reparto, casi todo.

Monday, October 5, 2015

Interviste, Julie Fuchs

Foto: Julie Fuchs
Ramon Jacques
Il giovane soprano francese Julie Fuchs sta conquistando pubblico e critica con la sua voce calda, rotonda e piena, una presenza scenica intensa e un talento d'attrice notevole, abbinato a un carattere, fuori scena, sincero e modesto. Aggiudicatasi nel 2012 la Victoire de la Musique nella categoria "Révélation lyrique de l'année", Julie ha ottenuto numerosi altri riconoscimenti: secondo premio al concorso Operalia Placido Domingo 2013, Artiste lyrique de l’année per la Victoire de la Musique 2014, "Révélation Musicale'' 2012-2013 del Syndicat Professionnel de la critique de théâtre, musique et danse. Collabora con maestri come: Christophe Rousset, Louis Langrée, Fabio Luisi, Adam Fischer, Giovanni Antonini, Ivor Bolton, Jérémie Rhorer, William Christie, Marc Minkowski, Daniele Rustioni, Teodor Currentzis… così come con registi fra cui Andreas Homoki, Christof Loy, Willy Decker, Saburo Teshigawara, Emilio Sagi, Michel Fau, Christoph Marthaler.
Fra i suoi impegni recenti e imminenti citiamo Musetta (La bohème) alla Bayerische Staatsoper di Monaco, La Folie (Platée) all'Opéra de Paris, la Contessa Folleville (Il viaggio a Reims) alla Zurich Opernhaus, Marie (La fille du régiment) alla Wiener Staatsopee, Lucia di Lammermoor all'Opéra d'Avignon, Zerlina (Don Giovanni) al Festival d'Aix-en -Provence, e la Messa di do minore di Mozart al Festival di Salisburgo.
Le abbiamo posto qualche domanda.
Ha sempre sognato di cantare?
Assolutamente no. Ho prima sognato di essere ballerina, pastorella, poetessa, stilista, giornalista, infermiera… Avendo intrapreso presto gli studi musicali con il violino, ho frequentato l'ambiente della musica classica da questa prospettiva prima di dedicarmi al canto e al teatro verso i diciotto, diciannove anni. All'epoca non immaginavo che avrei fatto la cantante. Volevo, tutt'al più, indirizzarmi alla direzione di coro. L'espressione vocale mi piaceva già molto, certo, ma quello di cantante non mi sembrava un avvenire reale e realistico.
Ci può parlare della sua voce? Ha dei modelli?
È la questione più difficile da sottoporre a un cantante. Tanto più che alla mia età la voce di evolve rapidamente. Mi è difficile parlare della mia voce isolandola dal resto di ciò che io sono. È come me, ama esplorare, curiosare dappertutto. A livello di tessitura, di stili, di colori… Ma per rispondere concretamente alla sua domanda, diciamo che al momento sono un soprano lirico leggere con una predisposizione alla coloratura. Da qui, è evidente che Diana Damrau è un esempio vocale, ma molte altre cantanti offrono dei modelli. Devo confessare che non ho proprio l'attitudine della fan e non amo passare il tempo su youtube. In compenso, ammiro, per esempio, quel che ha fatto Natalie Dessay per rendere l'opera accessibile. E amo molto la mescolanza di freschezza e profondità del timbro della Cotrubas.
Ha un repertorio d'elezione? Quali sono i compositori che più l'attraggono?
Sono ancora troppo giovane e troppo curiosa per aver già scelto il mio repertorio prediletto. Ho già fatto discretamente barocco e Mozart ed è vero che con Mozart mi sento a casa. Ma comincio ad approcciare anche il Belcanto con grande gioia, una gioia differente, forse più fisica, meno spirituale… Mi piace ugualmente cantare nella mia lingua.. I cantanti francesi non approfittano abbastanza della fortuna che abbiamo di poter interpretare e rendere la nostra lingua madre con agio e fedeltà. Mi piacciono anche Strauss, il musical, Poulenc, ma quest'estate è stata consacrata a Debussy e Mahler, di cui ho registrato i Lieder giovanili con il pianista Alphonse Cemin. Dunque, in questo momento, assaporo e riscopro questo magnifico repertorio.
Quali sono stati gli incontri più determinanti per la sua carriera?
Davvero io devo molto ad alcune persone. Citerò il mio primo insegnante di canto, Pierre Guiral, che mi ha regalato, oltre a numerose ore supplementari, tutta la comprensione di cui avevo bisogno e che continua a essere un sostegno prezioso per me. La maggior parte dei miei insegnanti, d'altra parte, sono stati veramente di stimolo e incoraggiamento, dandomi molto di loro stessi. Sono molto fortunata. Alain Buet, Susan Manoff, Olivier Reboul... splendide persone, prima di tutto. Ho anche avuto la fortuna di trovare rapidamente direttori d'orchestra che mi dessero fiducia: Hervé Niquet, Jean-Claude Malgoire, Jérémie Rhorer, Christophe Rousset.
Quali ruoli sogna di avvicinare?
Ce ne sono troppi! Oltre ai ruoli che non interpreterò mai (Carmen, Tosca), ci sono Violetta, Lucia, Cleopatra, Lulu, Mélisande, Illia, Ophélie… Sono impaziente di gustare tutti questi personaggi favolosi!
Come vive il suo ruolo d'artista nel mondo di oggi?
Serenamente, con una fede autentica in questa gioia condivisa. Ogni giorno di lavoro mi sento sostenuta da un qualcosa più grande di me. Mi auguro che ciascuno possa vivere quest'esperienza almeno una volta. La nostra società non ha bisogno di uomini ricchi, ha bisogno di uomini felici. Per quel che concerne il ruolo della musica classica e dell'opera nella nostra epoca, credo di essere come ormai quasi tutta la mia generazione: desiderosa di agire in questa meravigliosa eredità con tutta la modernità che ci anima.

Friday, October 10, 2014

Les Boréades en la Ópera de Versalles, Francia

Foto: Minkowski - Marco Borggreve

Les Boréades de Jean Phillipe Rameau fue interpretada en versión de concierto en el teatro de la Opéra Royal de Versalles, como parte de los festejos que se realizaran en   ese emblemático recinto, en conmemoración de los 250 años de nacimiento de quien es considerado como el músico y compositor francés mas influyente de la época barroca y del periodo anterior al siglo XIX. Durante este ciclo Année Rameau se escucharán aquí algunos de sus títulos más representativos, los cuales, en su mayoría son obras liricas, que serán ejecutadas por diversas orquestas y ensambles. Considerada como una de las últimas tragedias liricas en la historia de la música, Les Boréades es la última ópera compuesta por Rameau, que no pudo escucharla en vivo, y para la cual  tuvieron que pasar muchos años -hasta 1975- para conocer  su primera ejecución completa.  Algunos medios y fanáticos a la música barroca comentaron que desde entonces, la ópera  se ha escuchado ¡demasiado en Francia,  en un comentario, que parecería irónico, si se piensa en la gran cantidad de teatros que nunca han programado una ópera de Rameau.  En este concierto, la explosiva combinación Marc Minkowski – Rameau, dio como resultado una emocionante y agradable ejecución de nivel superlativo.  Les Musiciens de Louvre Grenoble demostró ser una agrupación compacta y segura en todas su líneas, sobretodo en el bajo continuo que es el alma de esta orquesta, con lo que sacó provecho a los gratos pasajes orquestales que contiene la pieza, conmovedores y emocionantes es la manera de describir los sentimientos que de esta interpretación se desprenden. Marc Minkowski, dirigió a su orquesta, y guió a los solistas, con desparpajo y amplio conocimiento del repertorio. El elenco compuesto por cantantes jóvenes pero experimentados estuvo a la altura de las exigencias comenzando por la soprano Julie Fuchs como Alphise, quien aportó la brillante nitidez y el colorido de su canto, así como personalidad y muchas tablas para conducirse sobre la escena. Samuel Boden, mostró grato color y enjundia como Abaris. Notables fueron las participaciones del tenor Manuel Núñez-Camelino como Calisis y del bajo Jean-Gabriel Saint-Martin como Borilée, así como el de la soprano Chloé Briot en sus diversos papeles (Ninfa, Amor etc).  Correctos los demás cantantes en sus breves intervenciones y el coro Choeur Aedes, aportó su parte para el éxito de esta velada. RJ

Tuesday, September 3, 2013

Le nuove stelle della lirica premiate a Verona: Operalia 2013

Julie Fuchs
Le nuove stelle della lirica premiate a Verona
 
PLÁCIDO DOMINGO’ OPERALIA
The world opera competition
Ha celebrato 20 anni (1993 - 2013)
 
(Teatro Filarmonico – Verona)
Lunedì 19 – Domenica 25 Agosto 2013
 
 L’edizione di quest’anno rimarrà negli annali della storia di Operalia, per il livello di tutti i partecipanti (12 ammessi alla finale anziché 10), profilo e sforzi della giuria (composta da 14 commissari e non 12, provenienti dai teatri più prestigiosi del mondo), un anniversario e importanti risultati, che rendono Operalia il concorso per giovani voci liriche più importante al mondo. Su ogni palcoscenico del mondo, in ogni stagione, vi è almeno un cantante, che ha partecipato o vinto Operalia.
 
“Operalia si può paragonare alle Olimpiadi per l’opera: cantanti di ogni parte del mondo gareggiano per arrivare in finale e vincere. L’entusiasmo e la gioia di vivere e questa nuova linfa sono la dimostrazione che l’opera vivrà sempre e mai morirà”.
Plácido Domingo
 
Aida Garifullina
 
Premi e vincitori
 
Il Premio CulturArte di US$10,000, offerto da Guillermo e Bertita Martínez, è stato assegnato al tenore Vladimir Dmitruk, (Bielorissia), 26 anni;
 
Il Premio Don Plácido Domingo Sr., per il repertorio della Zarzuela di US$10,000, al tenore  Benjamin Bliss, (USA), 27;
 
Il Premio Pepita Embil Domingo Zarzuela di US$10,000, a Hae Ji Chang, soprano (Sud Corea), 29;
 
Due Premi in memoria di Birgit Nilsson (per il repertorio tedesco Wagner-Strauss) di US$15,000 ciascuno, a Claudia Huckle, contralto (UK), 31 e Tracy Cox, soprano (USA), 27;
 
I due Terzi Premi, per la categoria femminile e maschile di US$10,000 ciascuno, al soprano Kathryn Lewek (USA), 30 e al tenore Zach Borichevsky (USA) 29;
 
I due Secondi Premi per la categoria femminile e maschile di US$20,000 ciascuno, a Julie Fuchs, soprano (Francia), 29 e Simone Piazzola, baritono (Italia), 28;
 
I due Primi Premi per la categoria femminile e maschile di US$30,000 ciascuno a Aida Garifullina, soprano (Russia), 25, and Ao Li, basso-baritono (Cina), 25;
 
I due Premi del pubblico, gli orologi offerti da Rolex a Kathryn Lewek, soprano (USA), 30 e Simone Piazzola, baritono (Italia), 28.
  
Il veronese Simone Piazzola (baritono, 28 anni), unico italiano ammesso alla finale, ha ottenuto il Secondo Premio ed il Premio del pubblico.
 
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Questo è il programma eseguito in occasione della finale al Teatro Filarmonico
Domenica 25 Agosto 2013
Orchestra dell’Arena di Verona
Diretta da Plácido Domingo
 
Vladimir Dmitruk, tenore (Bielorussia)
P. I. Cajkovskij Evgenij Onegin Kuda, kuda udalilis
 
Mirella Bunoaica, soprano (Romania)
V. Bellini I Puritani Qui la voce
 
Julie Fuchs, soprano (Francia)
G. Rossini Le Comte Ory En proie à la tristesse
 
Claudia Huckle, contralto (UK)
R. Wagner Das Rheingold Weiche, Wotan, weiche
 
Irina Churilova, soprano (Russia)
G. Verdi La forza del destino Pace, pace
 
Zach Borichevsky, tenore (USA)
J. F. Halévy La Juive Rachel, quand du Seigneur
 
Hae Ji Chang, soprano (Corea del Sud)
G. Verdi Rigoletto Caro nome
 
Aida Garifullina, soprano (Russia)
V. Bellini I Capuleti e i Montecchi Oh! quante volte ti chiedo
 
Simone Piazzola, baritono (Italia)
G. Verdi Don Carlo Io morrò, ma lieto in core
 
Kathryn Lewek, soprano (USA)
G. Donizetti Lucia di Lammermoor Regnava nel silenzio
 
Tracy Cox, soprano (USA)
G. Verdi Un Ballo in maschera Morrò, ma prima in grazia
 
Ao Li, basso-bariton (Cina)
S. Rachmaninov Aleko Ves tabor spit
 
Repetorio di Zarzuela
 
Zach Borichevsky, tenore (USA)
P. Luna La pícara molinera Pajarin, tú que vuelas
 
Hae Ji Chang, soprano (Corea del Sud)
M. Nieto y G. Giménez El barbero de Sevilla Me llaman la primorosa
 
Benjamin Bliss, tenore (USA)
J. Guerrero Los gavilanes Flor roja
 
Diego Silva, tenore (Messico)
P. Sorozábal La tabernera del puerto No puede ser
 

Inno di Operalia Hymn, tutti i partecipanti


Placido Domingo Jr.

Tuesday, July 30, 2013

Mélodies de jeunesse - Le premier CD de Julie Fuchs (soprano)

Suzanne Daumann
 
Debussy – Mahler . Mélodies de jeunesse .Le premier CD de Julie Fuchs, soprano, et Alphonse Cemin, piano
Par où commencer pour commenter ce CD ? Par la voix de Julie Fuchs, généreuse, ronde et pleine, toujours plaisant à écouter, jusque dans les aigus les plus dramatiques ? Par le jeu remarquable d’Alphonse Cemin? Par le choix intelligent des morceaux ?  Comme sur la scène de l’opéra, Julie Fuchs sait aussi dans la petite forme incarner ses personnages, les habiter et rendre vivants, sans pour autant les écraser par sa propre personnalité. Alphonse Cemin au piano illustre à merveille les ambiances des compositeurs.  Sur ce disque, les jeunes artistes nous invitent à un voyage aux pays de la jeunesse. Le point de départ est un recueil de lieder de Mahler, clairières ensoleillées, fraîcheur printanière, amours juvéniles, tout est espoir et enchantement. Cependant, l’on passe sans mal d’une « Phantasie » de Mahler à la « Reverie » de Debussy. Joli trait d’union entre la France et l’Allemagne d’ailleurs, d’avoir choisi deux textes de Richard Leander, qui rêve et écrit ses plus jolis contes près des cheminées de France, lors de la guerre de 1870/71… Rêves et amours de jeunesse, dans les mélodies de Debussy, que Julie Fuchs chante comme si c’était pour la première fois. Et pour finir, « Das himmlische Leben » une vision naïve et populaire du paradis que Gustav Mahler dépouille de toute mièvrerie – et Julie Fuchs et Alphonse Cemin ont tout compris. Bravi, les jeunes artistes, nous vous attendons au récital !

Tuesday, March 5, 2013

Reynaldo Hahn’s Ciboulette at Paris Opéra Comique

Foto: ©Elisabeth Carecchio
 
Suzanne Daumann
This operetta is a celebration of Paris, as it was, as it is, and as we want it to be – the city of love and nostalgia. Tonight, longing for love and love of longing are dancing together round and round. It’s 2013; the piece is from 1923 and is acted out in 1867…  The nostalgic stage design by Bernard Fau and Citronelle Dufay is based on life-size enlargements of contemporary photographs of the ancient Central Market, half-timbered houses and fields and a windmill.  Fortunately, Laurence Equilbey’s musical direction counteracts the nostalgic indulgences: her luminous presence anchors us right in the present moment, draws the Orchestre de l’Opéra de Toulon into a contagious dance of joy, highlights every charming and tender bit of the score. The piece tells the love story of a young market girl from the country and a disillusioned gentleman, surrounded by a bunch of loveable and funny characters: Julie Fuchs, warm and agile soprano, plays the charming country girl, all in innocent sensuality. Julien Behr, sensitive and touching tenor, interprets her lover Antonin. They have a well-meaning helper: Duparquet, an elderly man, lost in nostalgia for his lost love, interpreted by Jean-François Lapointe, baritone, with a rich and sensitive timbre. Before she met Antonin, Ciboulette had eight fiancés, who appear in plaid trousers and multicoloured and –shaped tailcoats  - David Belugou’s costumes are a marvel all around – to dance a puppet dance before the beauty tells them goodbye. Then there are Zénobie, Antonin’s first mistress, played by Eva Ganizate; Ciboulette’s uncle and aunt, Jean-Claude Sarragosse and Guillemette Laurens – wonderful singing and playing everywhere.  Michel Fau is the stage director and plays the Contessa di Castiglione so amazingly that he almost steals the show from their rightful owners and it takes all the verve and stage presence of Julie Fuchs to get it back.  A lovely night out in Paris, bravo everyone!



 

Monday, March 4, 2013

Si Paris m’était chanté – Ciboulette de Reynaldo Hahn à l’Opéra Comique

Foto: ©Elisabeth Carecchio
 
Suzanne Daumann
 
C’est Paris qui se chante dans cette œuvre de Reynaldo Hahn (1874 – 1947), Paris dans ses facettes les plus emblématiques : l’amour et la nostalgie. Ici, l’amour de la nostalgie danse avec la nostalgie de l’amour. Ou bien est-ce le Tout-Paris qui se fête ? Le Tout-Paris d’aujourd’hui fête celui du passé ? Nous sommes en 2013, la pièce date de 1923 et se déroule en 1867… Les décors de Bernard Fau et Citronelle Dufay  contribuent efficacement à la construction d’une ambiance nostalgique : arrière-plans basés sur photos de l’époque – on voit les Halles, des maisons à colombages, des champs, un moulin, autant de symboles d’un passé idéalisé.  Heureusement, le retour en arrière s’arrête là, freiné par la direction d’orchestre de Laurence Equilbey. Aucune trace de sentimentalité dans sa musique : si la pièce et la mise en scène semblent fêter la nostalgie, la présence lumineuse du chef nous ancre dans le présent, entraîne l’Orchestre Symphonique de l’Opéra de Toulon dans une joie contagieuse, illumine tous les charmes et les tendresses de la partition.  La pièce conte les amours entre une jolie maraîchère de la banlieue parisienne et un bourgeois désillusionné. Une ronde de personnages drôles et touchants les accompagne à travers leur histoire : Julie Fuchs, avec sa voix de soprano chaude et agile, incarne l’enfant de la banlieue campagnarde tout en innocence sensuelle. Son amoureux, Antonin, est incarné par Julien Behr, ténor, tendre et émouvant. Ils ont un ami bienveillant, un homme mur, nostalgique de son amour sous les combles de Paris, Duparquet, interprété avec beaucoup de charme et nostalgie par Jean-François Lapointe, baryton au timbre sensible et riche. Avant de rencontrer Antonin, Ciboulette avait huit fiancés, qui se présentent en pantalons écossais et fracs bariolés (une merveille, les costumes de David Belugou) pour danser une danse de pantins, avant d’être congédiés par la Belle. Il y a aussi Zénobie, ancienne maîtresse d’Antonin, Eva Ganizate, soprano, l’oncle et la tante de Ciboulette, Guillemette Laurens et Jean-Claude Sarragosse – tous merveilleux par leur jeu et leur chant. La Comtesse de Castiglione de Michel Fau qui signe aussi la mise en scène est si sensationnelle qu’elle menace de voler la scène aux protagonistes légitimes. Il faut la verve et la présence d’une Julie Fuchs pour la reconquérir.  Belle soirée toute parisienne, donc.  « C’est pas l’chagrin, c’est sa banlieue… » Nostalgie, quand tu nous tiens !

Friday, March 1, 2013

Ciboulette de Reynaldo Hahn en el Teatro Opéra Comique de Paris


Foto: Julie Fuchs ©Elisabeth Carecchio
 
Suzanne Daumann

Ciboulette opereta en tres actos y cuatro cuadros, 1923 de Reynaldo Hahn con libreto de Robert de Flers y Francis de Croisset.  Director Musical: Laurence Equilbey. Dirección escénica: Michael Fu.  Ciboulette: Julie Fuchs (soprano) y elenco. Orchestre symphonique de l’Opera de Toulon.  Teatro Opéra Comique de Paris. 22 de Febrero del 2013.

 Esta opereta es una celebración de Paris, como fue, como es y como queremos que sea – la ciudad del amor y de la nostalgia. En esta velada, el deseo por el amor y el amor por el deseo bailaron mano con mano.  Es el 2013, la obra es de 1923 pero fue situada en 1867.  La nostálgica producción escénica de Bernard Frau y de Citronelle Dufay esta inspirada en fotografías ampliadas del antiguo mercado central, casas de madera y campos con molinos. Afortunadamente, la conducción musical de Laurence Equilbey supo contrarrestar las nostálgicas indulgencias y su luminosa presencia nos situó en el presente llevando a la Orchestre de l’Opéra de Toulon hacia un contagioso baile de alegría en el que resaltó cada momento de la tierna y encantadora partitura.  La obra cuenta la historia de amor de una jovencita de campo y de un desilusionado caballero, rodeados por diversos personajes todos encantadores y simpáticos. Julie Fuchs, soprano de voz calida y ágil, interpretó a la simpática joven campirana Ciboulette con inocente sensualidad. Julien Behr, fue un sensible y conmovedor tenor que dio vida a Antonin su amante. El personaje de Duparquet, un viejo de buenas intensiones pero perdido en la nostalgia del amor perdido, le fue confiado al barítono Jean-François Lapointe quien desplegó un rico y sensible timbre.  Antes de conocer a Antonin, Ciboulette tuvo ocho novios, quienes aparecieron vistiendo pantalones a cuadros y sacos de múltiples colores y tamaños.  Estos vestuarios de David Belugou lucieron de manera maravilla durante el baile que se realizó antes de que la belleza los despidiera. En el elenco también apareció el personaje de Zénobie, la amante de Antonin que fue interpretada por Eva Ganizate; y los tíos de Ciboulette interpretados por Jean-Claude Sarragosse y Guillemette Laurens, quienes demostraron ser buenos cantantes y eficaces actores en todas sus intervenciones. Michael Fau, fue el director de escena que dio vida a la Contessa di Castiglione de manera tan divertida que casi se llevo la noche de los protagonistas, pero al final toda la presencia escénica y la verve de Julie Fuchs fue la que mas sobresalió. ¡Una buena velada en Paris! ¡Bravo para todos los involucrados en esta producción!