Con el nombramiento de Ramón Vargas como Director artístico de la Ópera de Bellas Artes, (OBA) se pretende crear una "nueva época" de la ópera nacional, así lo dice el boletín de prensa número 363, del 23 de abril de 2013 INBA / CONACULTA. Muchas preguntas surgen a partir de la escueta exposición del documento donde se afirma que “para cumplir con su nueva tarea, la Ópera de Bellas Artes tendrá una Dirección Artística del más alto nivel, a cargo del prestigiado tenor Ramón Vargas” su valía como cantante es innegable, pero, ¿esto lo convierte automáticamente en un director artístico del más alto nivel? Ya vimos la Gala Verdi que diseñó el mes pasado; un tabique de tres horas sin pies ni cabeza y muy lamentable en términos generales. Además, habrá en el nuevo proyecto tres cantantes activos: el ya mencionado Vargas, Jesús Suáste (coordinador artístico) y Octavio Arévalo (subdirector artístico), puestos no muy bien definidos, todos cocinando el mismo pastel ¿tal es la fórmula del éxito del nuevo proyecto? Con este nombramiento, Vargas ya no será un artista invitado, sino un funcionario público, con obligación de rendición de cuentas, declaración patrimonial, proporcionar datos al IFAI, justificar sus decisiones ante aquéllos que lo requieran mediante oficio, como corresponde a un servidor público. Como director artístico de la OBA, Vargas ¿se podrá autoinvitar? no lo creemos pero si así fuera, ¿quién determinará el monto de sus honorarios? lo mismo ocurrirá, hay que decirlo, con Arévalo y Suaste. En ese boletín se anuncia “la creación del Estudio de Ópera Bellas Artes, dedicado al desarrollo profesional de jóvenes cantantes” (Eso ya lo hace el SIVAM hace décadas con sobresalientes resultados) y el documento añade: “además de que obtengan la experiencia artística necesaria mediante su participación en los elencos de las óperas estatales” pero ¿cuál es el proyecto de ese Estudio de Ópera? Y sobre todo cómo reaccionarán los teatros y el público de los estados a la pretensión de que los jóvenes cantantes se fogueen con ellos y regresen ya bien formados a Bellas Artes? Nos parece una falta de respeto. Los estados no merecen eso, hace tiempo se supero la vieja costumbre mediante la cual el DF le receta paternalmente las propuestas artísticas a "la provincia", además varios teatros están haciendo ópera de un nivel muy digno. Y lo que muchos se preguntan: ¿Qué pasará con los cantantes y directores que no son del grupo de los incondicionales de Vargas -como lo es su alumna Joanna Paris- y que tampoco puedan, por su edad, ser participantes del Estudio de Ópera? No tendrán cabida en los planes de esta nueva etapa. Hasta hace poco Ramón Vargas era la voz crítica más autorizada que ha tenido el proyecto operístico del INBA en los últimos años. Indudablemente al nombrarlo director artístico de la OBA se le acalla ¡Jugada maestra! Obviamente Ramón Vargas, Octavio Arévalo y Jesús Suaste, cantantes activos, continuarán trabajando aquí y en el extranjero. ¿Estas funciones les permitirán atender las necesidades de la OBA? ¿Cuánto tiempo dedicarán a una tarea tan demandante, especialmente en esta "nueva época", en la que no se trata sólo de marcar una dirección certera, sino de crear un proyecto nuevo, de manera integral? Los grandes problemas que ha tenido la ópera han sido señalados en repetidas ocasiones por Vargas: presupuesto suficiente y oportuno, tiempo para ensayos y funciones en la apretada agenda del Teatro de Bellas Artes, condiciones de las diferentes secciones sindicales del INBA -grupos artístico, administrativos y técnicos- que resultan adversas a la consecución de resultados favorables del proyecto operístico. Nada de esto se resuelve cambiando al titular de la OBA. Si tiene arreglo, ¿por qué no se hizo antes? Vargas tendría condiciones muy favorables, -una gran ventaja que no tuvieron sus antecesores- el no arreglar esas cosas llevaron al profundo deterioro actual del proyecto operísitico del INBA. Pronosticamos que el trabajo lo harán Octavio Sosa y Jaime Ruiz Lobera, funcionarios de probada efectividad y gran experiencia, parte ya del nuevo del equipo, a la sombra de los tres cantantes colocados ahí en situación de conflicto de intereses, quienes tratarán de jalar agua a su molino, y eso sí, cobrarán puntualmente su quincena. Vargas ha probado a lo largo de treinta años su altísimo valor como cantante, pero no lo ha hecho en el campo de la dirección administrativa. ¿Qué movió al INBA / CONACULTA para que lo contrataran sin una trayectoria que lo avale en ese sentido?
Opera-Musica Foto: Die Feen - Wagner - Théâtre du Châtelet, Paris - 04/2009(c) Marie-Noëlle Robert.
Tuesday, May 7, 2013
Gala de ópera con la soprano Maria Guleghina en el Palacio de Bellas Artes de México.
OFRECE SOPRANO MARÍA GULEGHINA
GALA EN EL PALACIO DE BELLAS ARTES
Acompañada de la Orquesta y Coro del Teatro de Bellas Artes. Interpretará selecciones de óperas de Verdi; dirige Patrón de Rueda. Jueves 9 de mayo, 20:00 horas, y domingo 12, a las 17:00 horas, en el Palacio de Bellas Artes
Acompañada de la Orquesta y Coro del Teatro de Bellas Artes. Interpretará selecciones de óperas de Verdi; dirige Patrón de Rueda. Jueves 9 de mayo, 20:00 horas, y domingo 12, a las 17:00 horas, en el Palacio de Bellas Artes
El próximo jueves 9 de mayo, a las 20:00 horas, en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes se inaugurará el 29ºfmx-Festival de México con una gala de ópera a cargo de la destacada soprano ruso-ucraniana Maria Guleghina. En esta gala de ópera la soprano ucraniana Maria Guleghina deleitará al público con dos conciertos y un programa cuidadosamente seleccionado, pues se trata de obras que le permiten el lucimiento pleno de su voz y que le han ganado calificativos como la“Cenicienta de Rusia”, “soprano rusa con Verdi fluyendo por sus venas” y“milagro vocal”. El recital estará formado por una selección de las óperas del compositor italiano Giuseppe Verdi: Aida, Un baile de máscaras,El Trovador, Ernani, Nabucco, Macbeth, La Traviata y Las vísperas sicilianas, acompañada de la Orquesta y Coro del Teatro de Bellas Artes, dirigida por Enrique Patrón Rueda. Guleghina es una de las sopranos más celebradas del mundo. Originaria de Odesa, Ucrania (9 de agosto de 1959), comenzó a interesarse en el canto desde muy joven. Estudió en el Conservatorio de Música de su entidad natal con maestros que la guiaron más allá de su formación, como Yevgueni Ivanov. Su carrera empezó en 1985 en la Ópera del Estado de Minsk con el protagónico de Iolanta. Poco tiempo después abandonó su país para cantar en Europa. Llegó en 1987 a la Scala de Milán, donde de inmediato cantó el papel de Amelia junto a Luciano Pavarotti en Un baile de máscaras. Después le siguieron los teatros y óperas más importantes de las ciudades de Viena, Múnich, Hamburgo y Londres. En los Estados Unidos debutó en 1990 en el Metropolitan Opera House de Nueva York con la obra Andrea Chénier, nuevamente con Pavarotti. Actuó también en la Ópera de San Francisco y la Lírica de Chicago. En 1995 debutó en la Ópera de París. Especializada en el repertorio italiano, sobre todo en Verdi, Guleghina está catalogada como una de las más importantes sopranos dramáticas de su generación, “con una voz cálida y rica, y con gran presencia dramática en escena”, según la crítica especializada. Ha cantado con los principales directores y cantantes de ópera del mundo, como Pavarotti, Placido Domingo, Leo Nucci, Renato Bruson, Gianandrea Gavazzeni, Riccardo Muti, James Levine, Zubin Mehta, Valery Gergiev, Fabio Luisi y Claudio Abbado.
La gala de ópera de la soprano ruso-ucraniana María Guleghina, en la apertura del 29º fmx-Festival de México, se llevará a cabo el 9 de mayo a las 20:00 horas y el domingo 12, a las 17:00 horas, en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes de México D.F.
Museo Borgogna, Vercelli
Renzo Bellardone
MUSEO BORGOGNA – Vercelli 28 aprile 2013 ore 21,00
Massimo Viazzo – pianoforte Licia di Pillo e Ivo De Palma - voci recitanti
Ambientata nella Nuova Zelanda di metà ottocento la vicenda è nota, anche grazie al pluripremiato film del 1993 scritto e diretto da Jane Campion: Ada è la giovane donna scozzese attorno alla quale ruota tutta la narrazione intrisa di momenti di grande suggestione poetica “C'è un grande silenzio dove non c'è mai stato suono, c'è un grande silenzio dove suono non può esserci, nella fredda tomba, del profondo mare” Licia di Pillo è stata la voce femminile che ha raccontato la vicenda e che ha letto appassionatamente e con grande trasporto partecipativo frasi di indicibile bellezza; sicura nel ruolo è riuscita ad entrare nelle menti e nello spirito dell’attonito pubblico con voce ed intonazione cangiante a secondo delle emozioni di volta in volta mutevoli del testo. La voce recitante maschile è indubbiamente una delle più belle voci del panorama doppiatori-attori in Italia, ovvero quella di Ivo de Palma che con la tranquillità del professionista ha saputo modulare la voce baritonale dai colori caldi e morbidi, portandola fino ai toni più autorevolmente accesi. Massimo Viazzo ha condotto il filo musicale offrendo tutta la minimalista colonna sonora, scritta da Michael Nyman; ora sommesso come un ascoltatore (il testo recita. “per le cose profonde non serve parlare”), ora morbido come un abbraccio e poi impetuoso come l’eruzione di un vulcano va alla ricerca di echi lontani attraverso possenti vibrazioni. Il velo è quello della continua introspezione che timidamente affiora in superficie come se sull’onda oceanica affiorassero i colori ed i profumi di un mondo profondo, sotterraneo che cela sentimenti spudorati. Di indiscussa bravura hanno realizzato una performance di alta levatura che ben si incastona nei ‘Cerchi Eccentrici’ la rassegna ideata dall’assessore alla cultura della città ospitante, Pier Giorgio Fossale, nell’ambito delle manifestazioni collaterali alla Mostra dalle Collezioni Guggenheim aperta a Vercelli fino al 12 maggio.
La Musica vince sempre.
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Mazzimo Viazzo
Friday, May 3, 2013
Carmen en el Teatro Colón de Buenos Aires

Dr. Alberto Leal
Estrenada el 3 de marzo de 1875 en la Opéra-Comique no fue originalmente bien recibida por el público. Sin dudas, su argumento, liderado por una mujer que vive de una forma muy alejada a la moral de la época y termina asesinada por un soldado devenido en desertor y delincuente, desconcertaron al público. Este hecho afectó mucho a Bizet, quien muere tres meses después del estreno sumido en una profunda amargura. Nunca el maestro pudo imaginar que con el tiempo la música de Carmen sería una de las más reconocidas – incluso por público neófito – de todos los tiempos. No lejos de esta realidad estuvo Tchaikovsky opinando que sería "la ópera más popular del mundo". Una orquestación colorida y rica y una historia fuerte y pasional hacen que Carmen sea siempre bienvenida. Pero también entraña un desafío y un gran esfuerzo. Nosotros hemos trabajado siempre con el objetivo de hacer conocer a los artistas locales y de nuestra Región. En esta ocasión hemos visto ambas versiones. La diferencia es sumamente notable. El llamado “segundo” elenco superó ampliamente al “primero”. Es difícil de entender la decisión del Teatro. Tal vez tentado por nombres como el de Thiago Arancam, quien “mágicamente” está realizando una importante carrera internacional, basó en eso su decisión. Pero en los ensayos tuvieron que tener en claro que no es la voz ni tiene el volumen suficiente para Don José en un Teatro como el Colón, donde en gran parte de la función fue inaudible. Salvo la soprano Inva Mula, de muy buena prestación, lo mismo puede decirse del “primer” elenco, en una función totalmente olvidable. Por las razones nombradas nuestra crítica será del segundo elenco, no solo por resaltar los valores locales, si no por de diferencia del logro artístico como un todo. Con una puesta ambientada en Sevilla post- guerra, que no altera en nada la trama del argumento, Emilio Sagi movió como mucho tino a cantantes y coro. Algunos detalles, como Lilas Pastia vestido de mujer o un molesto fotógrafo en el último acto, poco afectan a su trabajo como un todo. Con una escenografía austera, rústica, pero básicamente funcional y un vestuario – de sumo buen gusto – al que nos tiene acostumbrados Renata Schussheim, lo función puedo no haber tenido el brillo visual que muchos esperan, pero fue sin dudas efectiva. .Y excelente el trabajo de la coreógrafa Nuria Castejón.
El Maestro Marc Piollet dirigió en forma correcta y la orquesta respondió en todo momento. Su versión careció de la tónica dramática o –por momentos – sensual que requiere Carmen. Un trabajo correcto, pero de ninguna manera memorable. La estrella de la noche fue el excelente Don José de Enrique Folger ( imposible entender como no cantó en el “primer” reparto). Con excelente voz, amplio volumen y fuerte temperamento dramático, se convirtió en uno de los mejores tenores que he visto en su papel. Su fuerza dramática fue arrolladora y su voz pareja e imponente en todo el registro. Bravo! Oksana Volkova es una mezzo lírica, con una espléndida figura, Cantó con buena línea, graves contundes para su tipo de voz y aunque por momentos faltó algo de temperamento, finalmente se dejó llevar por el dramatismo de Folger, logrando un excelente último acto. Fernando Radó es sin dudas un bajo y Escamillo es una parte escrita para barítono o bajo- barítono. Su voz sonó tirante en el aria de entrada, con agudos forzados y destimbrados. Pero a partir de allí su prestación fue excelente. Tiene la figura para el rol. Solo sería conveniente que mejorara su parte actuada. El rol exige una sensualidad que no se vió aquí- como tampoco en su Don Giovanni-. Pero es un cantante muy joven y tiene tiempo para lograrlo. Sin dudas lo más flojo del reparto fue la Micaela de Virginia Wagner. Cuesta entender su falta de volumen vocal, cuando la hemos visto en un papel de mayor exigencia como Suor Angelica. Logró un canto matizado, pero por momentos inaudible. Es un caso difícil de comprender. Siempre ha mostrado un importante volumen. Tal vez el rol no sea para su voz o no estaría en un buen día. El quinteto de contrabandistas no lució muy afiatado, seguramente por el cambio de elenco, sobresaliendo el nivel profesional de Sergio Spina. Nadie del resto del elenco bajó de la corrección. Excelente el desempeño de ambos coros. Los que tengan la oportunidad de ver este reparto no duden un momento, solamente el brillante desempeño de Enrique Folger merece la pena, pero además el contagio dramático que logró en sus compañeros de elenco lo ameritan.
Tuesday, April 30, 2013
Concierto de la soprano Joyce El-Khoury en el Festival Ortíz Tirado de Sonora, México
Fotos: Orquesta Filarmónica de Sonora
Juan José Arias
¡Viva Verdi! Celebración por los 200 años de su nacimiento
(1813-1901) Joyce El-Khoury, soprano y Luis Ledesma, barítono. Rodrigo Macías, director Palacio Municipal de Álamos.
La calidad artística del Festival Alfonso Ortiz Tirado se enriqueció con la presencia de la soprano canadiense Joyce El-Khoury, que en conjunto con el barítono mexicano Luis Ledesma y el joven director de orquesta Rodrigo Macías, festejaron 200 años del natalicio de Giuseppe Verdi, figura cumbre de la ópera en Italia y uno de los más altos exponentes del canto lírico mundial. ¡Viva Verdi! Si, viva, y viva también el buen arte y el bello canto que en este concierto destacó la hermosa presencia de Joyce El-Khoury. Calidad interpretativa, técnica depurada, bello timbre, juventud, generosidad, son algunas de las cualidades que mostró y obsequió a un público que de nuevo llenó el Palacio Municipal.
La mayoría de las
selecciones escogidas para esta celebración, pertenecen a la etapa intermedia
de la vida musical de Verdi. Las primeras notas de esta pertenecen a la obertura
de la ópera I Vespri Siciliani (Las vísperas sicilianas). Debemos destacar la buena
participación de Rodrigo Macías, que con su batuta supo extraer lo mejor de
cada uno de los integrantes de la orquesta, dando los matices adecuados y
necesarios para conseguir una equilibrada y acertada ejecución. Llegó el turno
de la estrella de la noche, la soprano El-Khoury con el aria de Elena, de la misma
ópera I Vespri Siciliani. Podríamos describirla como una demostración de
facultades, de depurada técnica y buen gusto en su ejecución, el manejo de la
media voz es extraordinario de una limpieza notable. La primera participación
de Luis Ledesma estuvo marcada por un cambio en el programa sustituyendo “Di Provenza
il mar” de La Traviata por “O Carlo ascolta” de Don Carlo, donde sobresalió la
experiencia y seguridad escénica. Previo al intermedio, ambas voces se
fusionaron con armonía en una emotiva interpretación del dueto “Pura si come un
angelo” de La Traviata. De regreso al pódium,
Rodrigo Macías condujo un preludio coloreado por afligidos matices que da
entrada al tercer acto de la Traviata.
El resto del programa quedó dedicado a
la ópera El Trovador. “D’amor sull’ali rose” que aunque es prematuro para que
Joyce abordar el personaje, demuestra que en un futuro será una de las mejores
interpretes de Leonora. Su calidad artística, por momentos recordaba a la
insigne soprano turca Leyla Gencer. Después de “Il balen del suo sorriso” con
Luis Ledezma, concluyeron ambos con el dueto “Mira , di acerbe lagrime”. Rompiendo con
Verdi llegaron tres piezas como encore. “O mio babbino caro” de Giacomo Puccini
obra que queda como anillo al dedo en la magnífica interpretación de la soprano
Joyce EL-Khoury. Luis Ledesma escogió la canción de Consuelo Velázquez “Bésame
mucho” que con micrófono en mano se bajó del escenario para caminar cantando
acercándose al público asistente. Para cerrar la noche el famoso dueto “La ci
darem la mano” de la ópera Don Giovanni de Mozart deleitó a todos los
asistentes con la graciosa interpretación de Joyce y la arrogante y requerida
presencia histriónica de Luis. Un concierto memorable que deja huella en los
anales del Festival Alfonso Ortíz Tirado.
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Rodrigo Macías
La Cenerentola di Rossini – Los Ángeles Opera
Dalla sua prima edizione all’Opera di Houston nel
2007 l’impianto scenico del gruppo catalano Els
Comediants ha girato il mondo in numerosi teatri, incluso il Liceu di
Barcellona dove si è anche realizzata una registrazione su DVD, e il suo arrivo
a Los Angeles è coinciso con la riproposta di un’opera che a livello locale era
stata vista l’ultima volta nel 2000. Il colore e la brillantezza dei costumi e
dei disegni di Joan Guillen,
concepiti come un fumetto, insieme alla puntuale direzione registica di Joan Font non hanno perso nulla della
loro validitàleggerezza,
colore e agilità vocale con le quali catturava il pubblico che alla fine l’ha
premia mettendo in risalto la grazia della trama e l’effervescenza musicale
dell’opera. Il mezzosoprano Ketevan
Kemolidze emergeva come interprete sensibile ed efficace del ruolo di
Angelina, e mostrava ta calorosamente. Il tenore di origine messicana René Barbera è stato un discreto Don
Ramiro scenicamente
poco attraente, dimostrava qualità vocali che ben si adattavano a questo
repertorio. Alessandro
Corbelli ha dimostrato di dominare la parte di Don Magnifico che ha
interpretato in maniera burlesca, divertente e originale, cantando con
sicurezza e ardore. Vito Priante ha
inutilmente esagerato il ruolo di Dandini, compensandolo però con virtuosismo
vocale, e Nicola Ulivieri ha dato
vita ad un corretto Alidoro con la sua voce profonda di basso. Il Coro ha
partecipato degnamente e per parte sua l’Orchestra si è disimpegnata in modo
disuguale sotto la bacchetta del suo direttore principale James Conlon, la cui lettura era impostata su tempi lenti e
letargici che causavano alcuni sfasamenti con la scena nel primo atto; ma
meglio calibrati, dinamici e melodiosi, nel resto della rappresentazione. RJ
Monday, April 29, 2013
Recital de la soprano Ellie Dehn en el Festival Ortíz Tirado de Sonora, México.
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| Foto Crédito: Juan José Arias |
Juan José Arias
Ellie Dehn, soprano. Laurent Philippe, piano. “So sweet” podría ser el título del
recital de la soprano norteamericana Ellie Dehn que acompañada del pianista
francés Laurent Philippe presentó en el Palacio Municipal de Álamos. Un
programa poco convencional que dio frescura y excelencia al festival. La bella
soprano inició el recital con “Et incarnatus est” de la Grosse Messe en Do
menor KV427 de Mozart, ‘Les belles fleurs’ de la ópera Benvenuto Cellini de
Berlioz, de Ravel de las cinco melodías populares griegas, para culminar la
primera parte con la famosa aria de Gianni Schicchi ‘O mio babbino caro’ y ‘Ah!
je suis seule’ de Thäis. Al regreso del intermedio, los dos
artistas entusiasmaron a los presentes con ‘Quando m’en vo’ de La bohème,
“Ain’t it a pretty night” de Susannah de Floyd, y ‘Csardas’ de Die Fledermaus.
En la recta final una demostración de la versatilidad y la clase en la voz de
Dehn condujo a las “Tres canciones” de Franz Liszt para cerrar el programa con
‘È strano...Sempre libera’ de La traviata. Los aplausos no cesaron hasta
conseguir dos piezas más de encore: “Summertime” de Porgy and Bess y la
simpática canción “A Word on my Ear” de Donald Swann. Sin duda uno de los
mejores recitales de este festival, una dupla excepcional entre Philippe y
Dehn, ambos con gran temperamento y técnica depurada.
Saturday, April 27, 2013
La Cenerentola de Rossini en la Ópera de Los Ángeles
Foto: Ketevan Kemoklidze como Angelina. Credito: Robert Millard
Desde
su estreno en en la Opera de Houston en el 2007, el
montaje escénico del grupo teatral catalán Els Comediants
ha recorrido muchos teatros importantes del mundo, incluido el del Liceu de Barcelona donde
se realizó una grabación en DVD, y su arribo al escenario de Los Ángeles coincidió con la reposición de una obra que a nivel loca fue vista por última vez en el año 2000. El colorido y la brillantez de los
vestuarios y los diseños de Joan Guillen, concebidos como un comic, aunados a la puntual dirección escénica de Joan Font no han perdido su vigencia
y continúan resaltando la gracia de la trama y la efervescencia
musical de
la obra. La
mezzosoprano Ketevan Kemoklidze
despuntó
como una sensible y efectiva intérprete del papel de Angelina, y mostró
ligereza, color y agilidad en su voz, con la que cautivó a un público que la
premió efusivamente. El tenor de origen mexicano René Barbera fue un discreto Don Ramiro en su actuación, pero dejó en evidencia sus
cualidades vocales para este repertorio. Alessandro
Corbelli
demostró el dominio que tiene del personaje de Don
Magnifico
al que actuó de manera burlesca, hilarante y original, y que cantó con seguridad y
atrevimiento. Vito Priante
sobreactuó innecesariamente al papel de Dandini,
pero lo compensó con virtuosísimo vocal, y Nicola Ulivieri
dio vida a un correcto Alidoro
con su profunda voz de bajo. El coro tuvo una participación digna de
resaltar, asi como las hermanastras Tisbe y Clorinda, intepretadas por Ronita Nicole Miller y Stacey Tappan, respectivamente.
Por
su parte, la orquesta tuvo un desempeño desigual de la mano de su titular James Conlon,
cuya lectura tuvo tiempos lentos y letárgicos que
causaron algunos desfases con la escena en
el primer acto; pero que estuvieron mejor calibrados, dinámicos y melodiosos en
el resto de la función. RJ
La Cambiale di Matrimonio de G. Rossini en el Teatro Civico de Vercelli, Italia
Foto: Cele Bellardone
Massimo Viazzo
El Viotti Festival es una cita de música sinfónica y de cámara que tiene
su sede en Vercelli, pequeña ciudad piamontesa situada a mitad de camino entre
Turín y Milán y que es conocido por los melómanos sobre todo por el Concurso
Internacional de Canto G.B. Viotti. Este
año presentó por primera vez en su propia temporada una obra lírica, y le tocó
a la primera de las farsas juveniles de Gioacchino Rossini, La Cambiale di
Matrimonio, una atrevida e inspirada partitura, ya plenamente personal. La producción del director Giovanni
Disperanza fue tradicional, de un ambiente único caracterizado por un telón de
fondo, un techo y paredes magistralmente pintadas con efectos extraídos del trompe l’oil, y algunos elementos
escénicos (mapamundi, veleros). Además, la presencia de mimos y malabaristas
dio vivacidad a la representación. Los jóvenes y preparados intérpretes, plenos
de entusiasmo, fueron guiados por el barítono Davide Rocca, un Tobia Mill de
timbre franco y buena dicción. Más
oscura y voluminosa fue la voz de Alberto Bianchi, un extrovertido y simpático
Slook, mientras que el tenor Edoardo Francesconi en el papel de Milfort cantó
con gracia y cierta elegancia.
Efervescente y desenvuelta estuvo la Fanny de Clara Bertella y muy
atrevida estuvo también Federica Vitali como la sirvienta Clarina. La Camerata
Ducale dirigida por Guido Rimonda interpretó la partitura rossiniana con precisión
y brío para para generar una convencida reacción del público.
La Cambiale di Matrimonio - Teatro Civico, Vercelli
Il Viotti Festival è una rassegna di
musica sinfonica e cameristica che ha sede a Vercelli, cittadina piemontese
posta a metà strada tra Torino e Milano e nota ai melomani soprattutto per il
Concorso Internazionale di Canto G. B. Viotti. Quest’anno presenta per la prima
volta nel proprio cartellone l’opera lirica. Viene proposta la prima tra le
farse giovanili di Gioacchino Rossini, La
Cambiale di Matrimonio, una partitura spigliata e ispirata, già pienamente
personale. L’allestimento curato dal regista Giovanni Dispenza era
tradizionale, con un ambiente unico caratterizzato da un fondale, un soffitto e
da pareti magistralmente dipinti con effetti studiati di trompe l’oeil, e con qualche elemento scenico (mappamondo,
veliero...). Inoltre, la presenza di mimi e giocolieri vivacizzava la
rappresentazione. Gli interpreti, giovani preparati e
pieni di entusiasmo, erano guidati dal baritono Davide Rocca, un Tobia Mill di timbro
franco e buona dizione. Più voluminosa e più scura la voce di Alberto Bianchi,
uno Slook simpatico ed estroverso, mentre il tenore Edoardo Francesconi nei
panni di Milfort cantava con grazia e una certa eleganza. Frizzante e
spigliata, infine, la Fanny di Clara Bertella e molto disinvolta anche Federica
Vitali nei panni della servetta Clarina. La Camerata Ducale diretta da Guido
Rimonda ha reso la partitura rossiniana con accuratezza e brio per un convinto
successo di pubblico.
Monday, April 15, 2013
Fallece el director Colin Davis
El director de orquesta británico Colin Davis, presidente de la Orquesta Sinfónica de Londres (LSO, por sus siglas en inglés), murió el domingo a los 85 años, anunció la prestigiosa organización. La LSO, de la que Colin Davis fue el director principal entre 1995 y 2006 y su presidente a partir de 2007, destacó en un comunicado la "inmensa" contribución de Davis a la música británica y añadió que sería recordado "con gran afecto y admiración". "Sir Colin dirigió la LSO por primera vez en 1959", recordó el comunicado. "Fue el director principal que durante más tiempo dirigió la orquesta a lo largo de su historia y era la cabeza de la familia LSO desde hace muchos años". "Su sentido de la música y su humanidad eran queridos tanto por los músicos como por el público". Davids era conocido como un intérprete incomparable de Mozart, pero también defendió la música del compositor finlandés Jean Sibelius (1865 1957), los trabajos del compositor francés Hector Berlioz (1803-1869) y fue un incansable seguidor del compositor británico iconoclasta Michael Tippett (1905-1998). Sir Colin, ennoblecido por la reina en 1980, recibió numerosas recompensas a lo largo de su carrera, entre las que se cuentan dos premios Grammy, la medalla de la Sociedad Filarmónica Real y un premio Gramophone. Nacido el 25 de septiembre de 1927 en el seno de una familia de músicos, el joven Davis estudió clarinete y piano antes de optar por la dirección de orquesta. Además de la Orquesta Sinfónica de Londres, estableció estrechas relaciones con el Teatro Real de la Ópera de Covent Garden, del que fue director musical durante 15 años (1971-1986), así como con la orquesta de la BBC y la Orquesta de Cámara Inglesa. En el extranjero, Sir Colin trabajó especialmente con la Orquesta Sinfónica de Boston, la Filarmónica de Nueva York y la Orquesta Sinfónica de la Radiodifusión bávara. También fue director principal invitado de la orquesta de Dresde, que creó para él un puesto de director honorífico en 1990.
Sunday, March 31, 2013
La Flute enchantée, une question de vie et de mort: Baden Baden
Vingt ans après Aix-en-Provence, le
metteur en scène canadien Robert Carsen propose une nouvelle vision de Die
Zauberflöte. Tamino et Pamina sont mis à l'épreuve par les parents de la jeune
fille. Sarastro et la Reine
de la Nuit forment
ici un couple complice. Ils infligent à leur pupille et à son fiancé diverses
épreuves. Au delà de voir s'ils s'aiment vraiment et peuvent accéder au mariage,
il s'agit surtout ici de les affranchir contre la mort. Diverses épreuves sont
ainsi programmées, tantôt dans un bois, tantôt dans une clairière, tantôt sous
terre. D’une part, les fiancés devront y affronter solitude, désamour,
trahison, silence. D’autre part, ils seront confrontés à l’obscurité, aux
envies suicidaires, et entourés de tombeaux effrayants, sous l’œil méchant de
Monastatos et ses sbires, les fossoyeurs de ce cimetière en pleine nature. On
l’aura compris, le rite initiatique maçon cède la place ici « au comment
devenir adulte ». Pour y arriver, les jeunes amants sont entourés des
« Knaben », leur conscience positive, vue comme seule force de salut…
et de la musique de Mozart. Robert Carsen nous a habitués à des
spectacles aboutis, bien réglés et fouillés. C’est encore le cas ici. Il
s'entoure d'une équipe de véritables magiciens qui transforment son propos en
un conte merveilleux : sublimes éclairages de Peter van Praet, décors inventifs
de Michael Levine, complétés par les projections vidéos évocatrices du cycle
annuel de la forêt (ou du portrait vivant de Pamina) de Martin Eidenberger. Les
beaux costumes actuels de Petra Reinhardt nous font encore plus entrer dans ce
monde imaginaire où les jeunes tourtereaux (blanc de la pureté) se perdent dans
la forêt épaisse, où Monostatos et ses acolytes incarnent la mort (noir), où
les trois garçons (excellents solistes du Aurelios Sängerknaben Calw) doublent
Pamina, Tamino et Papageno. Les protagonistes évoluent les yeux bandés. En
pleine lumière printanière, le dénouement final parait d'autant plus salvateur.
Pamina et Tamino peuvent accéder (voir) à la vie à deux.Sur papier la distribution
s'annonçait prestigieuse jusque dans les petits rôles avec une affiche
prometteuse de stars. On attendait beaucoup de la prise de rôle de Simone
Kermes en Reine de la Nuit. A
quatre jours de la première, annoncée souffrante, celle-ci fut remplacée par
Ana Durlovski venue de Stuttgart et précédée d'une réputation flatteuse. Un an
avant ses débuts dans le même rôle au Metropolitan de New York, l'occasion lui
était déjà donnée de briller dans ce rôle dans une grande salle. Force est de
constater que la voix manque de projection en raison d'un appui du souffle qui
empêche le son de s'élever. En revanche les notes sont là, les aigus
parfaitement en place. Confier les trois dames à Annick Massis, Magdalena Kožena
et Nathalie Stutzmann pouvait paraître très alléchants. L’ensemble cohérent
auquel ont était en droit de s’attendre,
se bousculait tant rythmiquement qu’au niveau de la diction. La voix très
particulière de chacune, mêlée à une intonation parfois aléatoire n’ont fait
qu’accentuer ce constat de désordre. En Pamina, Kate Royal, douce et juvénile à
souhait, offre malheureusement des aigus instables et des phrasés manquants de
courbes. Prometteuse, Regula Mühlemann, dans le rôle de Papagena, jeune voix
agréable et fraîche. Le meilleur devait venir du côté des
hommes. Le vétéran José Van Dam livre en Sprecher une leçon avec un chant ample
et stable, faisant de sa scène le grand moment poétique de la soirée. Le couple
Tamino et Papageno au jeu incandescent, à la précision rythmique, chantant
juste et d'une voix puissante. Avec un investissement scénique assumé, ils livrent
tous deux une prestation irréprochable. Le ténor Pavol Breslik campe un Tamino
vaillant aux aigus lumineux et à la musicalité suave. Michael Nagy, déjà
applaudi ici en Escamillo, campe un Papageno bonhomme, drôle, sympathique, doté
d’un magnifique timbre chaud et d’une ligne vocale fluide. Dimitry Ivashchenko
incarne un Sarastro très humain et en donne une prestation honnête. James
Elliott propose un Monostatos à la voix jeune et chatoyante, ce qui contraste
avec son personnage, mais le rend d’autant plus touchant lors du final.
Excellents aussi les petits rôles masculins, Andreas Schager, Jonathan Lemalu,
Benjamin Hulett et David Jerusalem. Le
Rundfunkchor Berlin est digne d’éloges. En particulier, les nombreuses parties
dévolues aux pupitres masculins sont parfaitement chantées. Dans le contexte de ce jeu entre la
vie et la mort imaginé par Robert Carsen, la fosse d'orchestre devient fosse
commune où tous les regards convergent à la recherche d’un de ses plus
illustres habitants, Mozart. La profondeur de ce cratère est telle que le son
produit par les Berliner Philharmoniquer y est quasiment lointain, voire étouffé,
sans que pour autant on n’en perde l'articulation, les phrasés, la précision,
les solos instrumentaux (sublime flûte), la pulsation. Simon Rattle choisit ici
des tempi lents et une battue sans nervosité. Pourtant nous avons dénombré de
nombreux décalages entre un plateau assez nerveux, un soir de première, et un
orchestre qui fonctionne comme une Rolls Royce. C'est lui le grand triomphateur
de la soirée. Il quitte Salzbourg et son festival de Pâques après tant d’années
de fidélité pour commencer ici une nouvelle ère sous l'égide du plus universel
des salzbourgeois, Mozart. Sous l’égide du compositeur sorti de cette obscure fosse,
le final est chanté par le cast entier, une flûte dorée à la main. La musique
et l’amour ont triomphé !
Thursday, March 28, 2013
La Flauta Mágica de Mozart en Baden Baden: una cuestión de vida o muerte.
Foto: Andrea Kremper
Nicholas G. Philip
Veinte años después de Aix-en-Provence, Robert Carsen ofreció una nueva visión de Die Zauberflöte. Aquí, Tamino y Pamina son probados por los padres. Sarastro y
Wednesday, March 20, 2013
Recital de Dorothea Röschmann en Berlín
Foto: Dorothea Röschmann
Ramón
Jacques
En Berlín Alemania, capital musical por
excelencia, la matines de los domingos a las 11 de la mañana en Sunday, March 17, 2013
El Holandés Errante de Wagner – Teatro alla Scala de Milán
Foto: Marco Brescia & Rudy Amisano
Massimo Viazzo
Der Flegende Holländer, la segunda entrega del año wagneriano en el Teatro alla Scala de Milán, después del magnifico Lohengrin inaugural, tuvo un éxito parcial. Bryn Terfel realizó un Holländer escénicamente carismático, de desbordante presencia, pero demasiado muscular y con una emisión vocal forzada en ocasiones y un fraseo poco inclinado hacia la suavidad. Por el contrario, la Senta de Anja Kampe fue calida y apasionada. La voz de la soprano alemana vibró y conmovió, y su imperiosa y alucinada Balada permaneció como uno de los mejores momentos del espectáculo. Más ordinario, pero incisivo fue el Daland de Ain Anger, mientras que Klaus Florian Vogt delineó un Erik con buena intención interpretativa y musicalidad, aunque su voz sonó un poco palida en el timbre y perdió consistencia en el registro mas agudo. Completaron el elenco el Stuermann de Dominik Wortig, quien se encontró en dificultades en las notas altas, mientras que Rosalind Plowright vistió el papel de una Marie anónima. Harmut Haenchen dirigió de modo genérico, con algún desequilibrio entre las cuerdas y los metales, y con un paso teatral un poco descolorido, fruto quizás de una concertacion no muy precisa. Al final, además de mencionar la optima prueba del Coro del Teatro alla Scala dirigido por Bruno Casoni, llegamos a la parte mas problemática del espectáculo, que fue la dirección escénica de Andreas Homoki, que fue protestada por el publico. El director alemán, realizó una ambientación claustrofobia en la que el mar fue solo evocado por algunos cuadros y algunos mapas y situó la acción en la oficina de una empresa naviera. Nada marinero, y los todos empleados que dependían del manager Daland que se movían de manera monótona en una plataforma que giraba en torno a un gran rectángulo de madera hicieron un espectáculo poco poético, y sobretodo carente de magia y de misterio
Saturday, March 16, 2013
La Traviata en el Teatro Regio de Turín, Italia
Foto:Ramella&Giannese- Teatro Regio
Renzo Bellardone
Con la cortina cerrada se anunció que a pesar
de una indisposición Patrizia Ciofi había aceptado participar en la
función. Al final del espectáculo una
pregunta circulaba entre el conmovido publico ¿si estando indispuesta cantó
así, hasta donde hubiera llegado en óptimas condiciones? Patrizia Ciofi
conmovió al público con su bravura interpretativa a todos los niveles recreando
y proponiendo una Violetta creíble para nuestros días, desvergonzada y
desdeñosa en el primer acto, dubitativa y tierna en el segundo y óptimamente
consiente en el final, demostrando un fraseo claro y una participación emotiva
con la que regaló colores de excepcional brillantes, sombreados solo por
lagrimas musicales de rara belleza. El elenco de óptimo nivel, contribuyó a
distraer la atención de una escenografía y dirección escénica, de Laurent
Pelly, de difícil lectura y aceptación (la obra inició con la obertura en el
funeral de Violetta, con féretros y paraguas que cubrían la intensa lluvia). Piero
Pretti en el papel de Alfredo, expresó
una fuerte evolución tímbrica y realizó una interpretación muy madura con
decisión que le permitió emitir tonos y colores limpios, pero desvanecidos de
sentimiento. El barítono Nicola
Alaimo, de fuerte presencia escénica convenció sobre todo al final donde la
conmoción era palpable y a través de los tonos profundos de su potente voz. La
mezzosoprano Silvia Beltrami delineó al persona de Flora con habilidad
escénica y con voz ámbar oscura. Annina fue interpretada por Francesca
Rotondo con voz segura y clara. Bien por el resto de los personajes. La
baqueta de Corrado Rovaris fue puntual y eficaz delinendo los momentos de mayor
conmoción como en el ‘Addio al passato’, donde, siendo cómplice de la
expresividad de Ciofi, la orquesta y la voz crearon una suspensión temporal
hipnotizando mentes y corazones, traicionados solamente por la brillantez de
los ojos. El Coro del Regio estuvo a la altura de la situación. La Musica
vince sempre.
Friday, March 15, 2013
Der Flegende Holländer - Teatro alla Scala, Milano
Foto: Marco Brescia & Rudy Amisano
Massimo Viazzo
Der
Flegende Holländer, secondo appuntamento dell’anno wagneriano al Teatro alla Scala di
Milano, dopo il magnifico Lohengrin
inaugurale, ha avuto un esito interlocutorio. Bryn Terfel realizzava
un Holländer carismatico scenicamente, di debordante presenza, ma un po’ troppo
muscolare, con una emissione vocale che pareva a volte forzata ed un fraseggio poco
incline a morbidezze. Per contro la
Senta di Anja Kampe era calda e appassionata. La voce del
soprano tedesco vibrava e sapeva commuovere, e la sua imperiosa e allucinata Ballata restava uno dei migliori momenti
dello spettacolo. Più ordinario ma comunque incisivo il Daland di Ain Anger,
mentre Klaus Florian Vogt tratteggiava un Erik con buone intenzioni interpretative
e musicalità, ma la sua voce suonava timbricamente un po’ sbiancata e perdeva
un po’ di consistenza nel registro più acuto. Completavano il cast lo
Steuermann di Dominik Wortig, un po’ in difficoltà in alto, mentre Rosalind
Plowright vestiva i panni di una Marie un po’ anonima. Hartmut Haenchen
dirigeva in modo un po’ generico, con qualche disequilibrio tra archi e fiati,
e con passo teatrale in po’ smorto, frutto forse di una concertazione non
precisissima. Detto, infine, dell’ottima prova del Coro del Teatro alla Scala
diretto da Bruno Casoni veniamo alla parte più problematica dello spettacolo:
la regia di Andreas Homoki, regia contestata vivacemente dal pubblico. Il
regista tedesco, infatti, con una ambientazione claustrofobica, nella quale il
mare era solo evocato da qualche quadro e da qualche cartina geografica,
ambientava l’azione negli uffici di una compagnia di navigazione. Niente
marinai, e niente filatrici, dunque, ma tutti impiegati alle dipendenze del
manager Daland, che agivano un po’ monotonamente attorno a una pedana girevole
attorno ad un grande parallelepipedo ligneo, per uno spettacolo poco poetico e,
soprattutto, senza magia né mistero.
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